La Comisión de Zoonosis difundió las obligaciones que Contraen los dueños de canes que se opongan a la eutanasia

La Comisión Departamental de Zoonosis, emitió en la jornada de ayer, un comunicado en el que especifica las obligaciones que contraeen las personas que no consienten el sacrificio de sus perros, cuando el diagnóstico del profesional confirma que padece la enfermedad de leishmaniasis. El agravamiento del animal determina que sea exigida la eutanasia, si aún así el dueño se opone, puede llegarse a la denuncia penal para especificar las responsabilidades.

HASTA EL 15 DE ENERO
El comunicado librado ayer por la Comisión departamental de Zoonosis expresa:
Visto: que el Ministerio de Salud dicta una nueva ordenanza nro. 498 que dispone prorrogar el plazo de la emergencia sanitaria por la presencia de focos de leishmaniasis Canina en la ciudad de Salto que regirá por 180 días más a partir de 15 de julio de 2016.
Atento: a que anexa nuevas indicaciones al plan de acción.
Considerando:
Que la leishmaniasis es una zoonosis por lo tanto puede trasmitirse al ser humano.
Que el reservorio principal urbano son los perros al ser parasitados por las leishmanias.
Que en el ciclo de la enfermedad participa un insecto vector.
Que la morbilidad, mortalidad y letalidad en caninos puede ser muy alta
Que en humanos la letalidad es alta en enfermos no tratados y significativa en los tratados.
Que la enfermedad en los caninos antecede a la enfermedad en los humanos
Que no hay casos de leishmaniasis humana en Uruguay.

ENFERMEDAD DE DENUNCIA OBLIGATORIA
Que de existir diagnóstico positivo, es una enfermedad de denuncia obligatoria por parte de veterinarios y laboratorios.
Que no existe tratamiento parasitológico.
Comunica lo incorporado al plan de acción por parte del Ministerio de Salud:
Que continúa la recomendación por parte del Ministerio de Salud de la eutanasia de los perros positivos a la prueba de inmunocromatografía (RK 39).
En caso de que el propietario o tenedor de un perro asintomático que haya dado positivo al test RK 39 (que confirma el diagnostico de leishmaniasis) no consienta la realización de la eutanasia, deberá ingresar al programa de seguimiento, adoptando, a su costo las medidas preventivas que se señalan a continuación, las que son obligatorias en línea con las responsabilidades que le atribuye a los tenedores de animales la ley nro. 18.471 del 27 de marzo de 2009:

LAS OBLIGACIONES QUE SE CONTRAEN
1. Colocar un collar repelente con deltametrina al 4%, el que debe permanecer en el perro durante su período de eficacia, esto es, cuatro meses, renovándolo antes de su vencimiento.
2. Consultar mensualmente al veterinario que sea designado como responsable del control, quien hará la revisión y emitirá un certificado con el resultado de la misma.
3. Restringir los movimientos del perro fuera de la vivienda.
4. Realizar la castración inmediata del perro, sin importar su sexo, la que deberá ser registrada por el veterinario designado como responsable del seguimiento, quien deberá exhibirla al personal fiscalizador.
5. Colocar microchip, operación que será registrada por el veterinario responsable y exhibida al fiscalizador.
6. Informar de inmediato a la Comisión de Zoonosis, si el perro infectado deja de estar bajo control de su propietario o tenedor, por extravío.
7. Mantener la limpieza de las áreas cercanas al domicilio (peridomiciliarias) no permitiendo la acumulación de residuos, materia orgánica, etc.
La Comisión de Zoonosis o el personal que ésta delegue, dejará constancia de la notificación al propietario o tenedor del perro infectado, de los riesgos que implica la decisión de no realizar la eutanasia en el perro, así como de la decisión adoptada por el propietario o tenedor. Para el caso que el propietario o tenedor no consienta la eutanasia se dejará constancia de que se le informó las obligaciones que deberá asumir para que su perro integre el programa de seguimiento, siendo este de incorporación obligatoria. A tales efectos, se completará un formulario que deberá firmar el tenedor o propietario del perro infectado conjuntamente con el veterinario que se designe como responsable del control, donde se asumen las cinco obligaciones antes mencionadas.

EL VETERINARIO RESPONSABLE DEL CONTROL
El veterinario designado, firmará el formulario en calidad de aceptación de la designación como responsable de control, pero la responsabilidad por la ejecución de las medidas preventivas recae en el propietario o tenedor del perro infectado. El cumplimiento de las obligaciones vinculadas con el programa de seguimiento será fiscalizado por un veterinario o técnico de la Comisión Nacional de Zoonosis, a través de inspecciones en el domicilio del perro infectado y por informes que se solicitarán al veterinario a cargo del control. Si el propietario o tenedor del perro infectado no acepta ingresar al programa de seguimiento o incumple con algunas de las obligaciones del referido programa, se presentará denuncia ante la justicia penal por ingresar en la conducta tipificada como delito de daño por violación de las disposiciones sanitarias previsto en el artículo 224 del Código Penal.

PUEDE LLEGARSE A LA DENUNCIA PENAL
Asimismo, si el perro infectado desarrolla con posterioridad síntomas compatibles con la enfermedad, deberá ser sometido a eutanasia, dado que ello implica un aumento en el riesgo de contagio al ser humano, egresando por ende del referido programa de control. Si pese a las advertencias de riesgo del personal de zoonosis, el propietario o tenedor del perro no consiente la realización de la eutanasia, se procederá a presentar la denuncia penal correspondiente.
En caso de que los perros infectados dejen de estar bajo control de su propietario o tenedor, por extravío, deberá comunicarse tal circunstancia en forma inmediata a la Comisión Nacional de Zoonosis, Comisión Departamental de Zoonosis y Dirección Departamental de Salud de Salto del Ministerio de Salud.