La crisis paraguaya dejó embretada a la Unasur y Mujica aguardaba para definir si desconoce a Franco

Mujica está “muy dolido”, pero Uruguay aún no resolvió si desconoce a Franco
La comunidad internacional de la región se vio el viernes en una incómoda posición: no tener herramientas jurídicas para decir que era un golpe de Estado lo ocurrido en Paraguay –aunque algunos sí lo hicieron– para de esa manera evitar el reconocimiento al nuevo gobierno a cargo de Federico Franco. Además, el destituido Fernando Lugo no habló de golpe y acató la decisión del Parlamento, lo que deja a la Unidad de Naciones del Sur (Unasur) embretada para sus próximas acciones.
De todas formas, la postura de rechazo a lo ocurrido fue casi unánime. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue más allá y habló incluso de la posibilidad de expulsar de ese país del Mercosur y la Unasur .
Los presidentes de los países que integran la Unasur se reunirán en las próximas horas para definir qué postura adoptan como bloque. Este asunto además se colará en la agenda de la Cumbre del Mercosur prevista para el jueves 28 y viernes 29 en Mendoza, Argentina. Esa será una prueba de fuego para saber si aceptan o no a Franco.
El gobierno uruguayo no decidió aún si reconocerá o no a Franco. El presidente José Mujica está “muy dolorido” por lo ocurrido en Paraguay, dijo a El Observador el prosecretario Diego Cánepa. De todas formas, el presidente esperará a reunirse hoy con el canciller Luis Almagro, que estaba en Asunción y regresaba esta madrugada.
Los presidentes de Argentina, Bolivia y Ecuador anticiparon que no admitirán a Franco como el nuevo mandatario.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó como un “golpe ilegítimo” la destitución de Lugo e incluso habló de la posibilidad de que Bolivia, Argentina y Brasil cierren sus fronteras con Paraguay, algo previsto por las normas de la Unasur.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que lo sucedido “es lamentable”. “Lo condenamos, es una farsa, un bochorno”.
Las sanciones
La posibilidad de excluir a Paraguay tanto del Mercosur como de la Unasur están previstas en las normas de ambos organismos.
De todas formas, para hacerlo, deberán demostrar que el país violó las cláusulas democráticas de los organismos.
El nuevo canciller paraguayo, José Fernández Estigarribia, declaró ayer que su gobierno espera mantenerse en el Mercosur y la Unasur.  “Conversando, conversando”, contestó cuando los periodistas le preguntaron que hará para evitar las expulsiones. “Hasta ahora nos mantenemos. Tenemos optimismo en el destino de Paraguay. No van a cambiar las relaciones diplomáticas. Debemos tener las mejores relaciones del mundo”, agregó Estigarribia.
El Protocolo de Montevideo del Mercosur, aprobado en 2011, tiene una cláusula de protección contra los golpes de Estado, algo que el congreso paraguayo no lo aprobó.
Ese protocolo establece en su artículo seis que “en caso de ruptura o amenaza de ruptura del orden democrático” en algunos de los países del bloque, se puede “suspender el derecho a participar en los distintos órganos”, cerrar las fronteras y suspender los beneficios del Tratado de Asunción.
La declaración que los cancilleres de la Unasur emitieron ayer dese Asunción dice que cuando se reunieron con Franco “no obtuvieron respuestas favorables a las garantías procesales y democráticas que se le solicitaron”. Antes de la decisión del congreso hablaban de una “amenaza de ruptura al orden democrático al no respetar el debido proceso”.
El Parlamento de Paraguay que ayer destituyó a Lugo no tiene una buena relación con la región.
Es el mismo Congreso que no aprobó tampoco el ingreso de Venezuela al Mercosur. Ese asunto también puso a Lugo en las puertas del juicio político cuando en noviembre del año pasado Mujica propuso el ingreso de Venezuela al bloque sin la necesidad de la aprobación parlamentaria.

Mujica está “muy dolido”, pero Uruguay aún no resolvió si desconoce a Franco

La comunidad internacional de la región se vio el viernes en una incómoda posición: no tener herramientas jurídicas para decir que era un golpe de Estado lo ocurrido en Paraguay –aunque algunos sí lo hicieron– para de esa manera evitar el reconocimiento al nuevo gobierno a cargo de Federico Franco. Además, el destituido Fernando Lugo no habló de golpe y acató la decisión del Parlamento, lo que deja a la Unidad de Naciones del Sur (Unasur) embretada para sus próximas acciones.

De todas formas, la postura de rechazo a lo ocurrido fue casi unánime. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue más allá y habló incluso de la posibilidad de expulsar de ese país del Mercosur y la Unasur .

Los presidentes de los países que integran la Unasur se reunirán en las próximas horas para definir qué postura adoptan como bloque. Este asunto además se colará en la agenda de la Cumbre del Mercosur prevista para el jueves 28 y viernes 29 en Mendoza, Argentina. Esa será una prueba de fuego para saber si aceptan o no a Franco.

El gobierno uruguayo no decidió aún si reconocerá o no a Franco. El presidente José Mujica está “muy dolorido” por lo ocurrido en Paraguay, dijo a El Observador el prosecretario Diego Cánepa. De todas formas, el presidente esperará a reunirse hoy con el canciller Luis Almagro, que estaba en Asunción y regresaba esta madrugada.

Los presidentes de Argentina, Bolivia y Ecuador anticiparon que no admitirán a Franco como el nuevo mandatario.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó como un “golpe ilegítimo” la destitución de Lugo e incluso habló de la posibilidad de que Bolivia, Argentina y Brasil cierren sus fronteras con Paraguay, algo previsto por las normas de la Unasur.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que lo sucedido “es lamentable”. “Lo condenamos, es una farsa, un bochorno”.

Las sanciones

La posibilidad de excluir a Paraguay tanto del Mercosur como de la Unasur están previstas en las normas de ambos organismos.

De todas formas, para hacerlo, deberán demostrar que el país violó las cláusulas democráticas de los organismos.

El nuevo canciller paraguayo, José Fernández Estigarribia, declaró ayer que su gobierno espera mantenerse en el Mercosur y la Unasur.  “Conversando, conversando”, contestó cuando los periodistas le preguntaron que hará para evitar las expulsiones. “Hasta ahora nos mantenemos. Tenemos optimismo en el destino de Paraguay. No van a cambiar las relaciones diplomáticas. Debemos tener las mejores relaciones del mundo”, agregó Estigarribia.

El Protocolo de Montevideo del Mercosur, aprobado en 2011, tiene una cláusula de protección contra los golpes de Estado, algo que el congreso paraguayo no lo aprobó.

Ese protocolo establece en su artículo seis que “en caso de ruptura o amenaza de ruptura del orden democrático” en algunos de los países del bloque, se puede “suspender el derecho a participar en los distintos órganos”, cerrar las fronteras y suspender los beneficios del Tratado de Asunción.

La declaración que los cancilleres de la Unasur emitieron ayer dese Asunción dice que cuando se reunieron con Franco “no obtuvieron respuestas favorables a las garantías procesales y democráticas que se le solicitaron”. Antes de la decisión del congreso hablaban de una “amenaza de ruptura al orden democrático al no respetar el debido proceso”.

El Parlamento de Paraguay que ayer destituyó a Lugo no tiene una buena relación con la región.

Es el mismo Congreso que no aprobó tampoco el ingreso de Venezuela al Mercosur. Ese asunto también puso a Lugo en las puertas del juicio político cuando en noviembre del año pasado Mujica propuso el ingreso de Venezuela al bloque sin la necesidad de la aprobación parlamentaria.