“La educación no se impone”, dijo Mons. Pablo Galimberti en referencia a los temas de género en colegios cristianos

Se celebró el día de la educación católica

El pasado lunes la comunidad educativa religiosa conmemoró el día de la educación católica y lo celebró a través de un acto en plaza Artigas, con la participación de delegaciones de instituciones de Educación Primaria y Secundaria y de colegios y liceos católicos.
Luego de una oratoria a cargo del Obispo emérito de la Diócesis de Salto, Mons. Pablo Galimberti se procedió a la entrega de ofrendas florales al pie del monumento al prócer, Don José Gervasio Artigas.Colegios 1
La conmemoración del día nacional de la educación católica por parte de la Asociación Uruguaya de Educación Católica se celebra con el objetivo de resaltar la identidad de los centros educativos religiosos. La fecha elegida, todos los 10 de setiembre, fue elegida por ser un día significativo para la historia de nuestro país y para la educación católica. Un 10 de setiembre del año 1815, José Artigas, en Purificación, firmaba dos documentos: una carta al Cabildo de Montevideo solicitándole dos sacerdotes para fundar las “Escuelas de la Patria” y el Reglamento de Tierras. Estos dos acontecimientos de la vida de Artigas vinculan su preocupación educativa y social para con los orientales.
La referencia a esta fecha fue resaltada por Galimberti, al recordar lo que fue el pedido de José Gervasio Artigas a dos sacerdotes para crear dos escuelas desde Purificación en su oratoria y así también hizo propicia la celebración para agradecer el empeño y compromiso de la gente cristiana que imparte la educación y los valores.
Así, la Asociación Uruguaya de Educación Católica, en continuidad con ese ideario, se pone al servicio de la población mediante sus trescientas presencias a lo largo y ancho del país con sus escuelas y sus proyectos socioeducativos para los sectores populares.
“LA EDUCACIÓN NO SE IMPONE”
Galimberti, habló con EL PUEBLO, sobre los desafíos y proyectos de la educación católica en Salto y en ese sentido respondió a la pregunta sobre la conjunción de los nuevos valores de la sociedad y los valores cristianos en temas como por ejemplo la equidad de género.
En ese sentido, Galimberti fue rotundo en expresar que “la educación no se impone”, porque de lo contrario sería prepotencia e ir contra ese derecho de cada uno.
Aseguró que en los colegios católicas, la educación no se impone, “sí, se da una perspectiva humanista y cristiana y no se pretende que los padres que manden a sus hijos (a estos colegios) se alineen todos en la misma perspectiva de la iglesia”, aseguró.
“Dentro del derecho a opinar y proponer, los docentes podrán mostrar los matices pero siempre respetando y nunca imponiendo porque la educación no es imposición”, aseguró.
La imposición, sería “prepotencia”, agregó “y es ir contra ese derecho de cada uno y de la familia de educar de acuerdo a sus propias convicciones. No queremos que sea un adoctrinamiento”.
Galimberti aseguró que desde la Iglesia Católica a través de la educación cristiana “se hacen propuestas conforme a la visión cristiana y católica acerca del matrimonio y la sexualidad, respetando que también puede haber diversidades y eso se acepta como aceptamos la convivencia en cualquier espacio público y cualquier lugar de nuestra sociedad”.
DESAFÍOS Y DIFICULTADES DE LA EDUCACIÓN CRISTIANA
En cuanto a la renovación y el mantenerse aggiornados en materia educativa, el Obispo emérito comentó que los diferentes colegios cristianos tratan de mantener reuniones periódicas para crecer en ese aspecto.
A modo de ejemplo, dijo que el pasado fin de semana hubo una reunión entre diferentes instituciones educativas para ponerse al día en aspectos técnicos de la educación en incluso hubo gente de otras instituciones públicas como fue el caso del CERP (Centro Regional de Profesores).
En dicha reunión, los técnicos que vinieron a tratar varios temas, como la dislexia y otros aspectos. De esta forma, “se trata de progresar y en ese sentido la enseñanza esta en constante renovación, no solo por las nuevas técnicas sino también por el cambio cultural al que los chicos están expuestos”, comentó Galimerti.
En cuanto a las dificultades que atraviesan estas instituciones, señaló que las mismas pasan en este momento por la necesidad de enfrentar la evolución educativa y poder sostener los centros. “Sobre todo por familias que quieren acercarse a un centro de este tipo pero no pueden cumplir con las cuotas y entonces eso desequilibra un poco porque las familias están sintiendo el achique de sus ingresos y muchos quieren pero no siempre pueden.
Esto es algo que la constitución dice en su art 68, los padres o tutores tienen el derecho de educar a sus hijos conforme a sus preferencias pero ésto no se cumple con toda su profundidad. Si quieren, ustedes tienen que pagar y contribuir, así que es un derecho que hay que seguir profundizándolo y defendiendo para beneficio de todas las familias”, concluyó.