La Escuela Nº 19 de Pueblo Las Flores celebrará sus 100 años de vida el próximo mes de octubre

Pueblo Lavalleja
(por Yamandú Leal)

Pueblo Lavalleja (por Yamandú Leal)

Con tiempo se está pensando hacer algo, una gran fiesta como corresponde. Nada mejor que ir a la fuente y dialogar con Carlos Palladino, director efectivo de esta hermosa escuela de zona Pueblo Las Flores. En pocos  meses, la Escuela No. 19 festejará su centenario.

¿Qué se tiene proyectado para ese gran evento?

«En este año 2012 la Escuela No. 19 está cumpliendo sus 100 años de labor en el medio. Comenzó a funcionar el 26 de abril de 1912, es decir que ya los cumplió, pero los festejos se realizarán durante todo el año. Estamos proyectando para el viernes 26 de octubre ese gran acto protocolar, que va a ser el cierre de todos los festejos de este centenario.

En cuanto a su pregunta de lo que se tiene proyectado para ese día, hay un protocolo marcado. Se invitará a todas las escuelas de la zona, ex maestros, ex directores e inspectores que han pasado por la escuela, fuerzas vivas, el municipio, la Intendencia, policlínica, juzgado, comisaría, etc. Se descubrirá una placa de los 100 años. Es un acto importante y grande donde va a concurrir mucha gente».

¿Está previsto también un desfile gaucho?

«Estamos pensando en eso, en hacer un desfile gaucho. Es una tradición de nuestra gente de campo».

Hablemos sobre su actividad como director. ¿Cuántos maestros trabajan y qué número de alumnos concurre a este centro escolar?

«El personal docente y no docente actual es el siguiente: maestros, Verónica Campos en educación inicial, primer y segundo año Shelley González, tercer y cuarto año Araceli Urioste, quinto y sexto año Carlos Palladino. En este momento también tenemos a la Mtra. Natalia Hernández trabajando en una suplencia y comprometida con el trabajo y preparación de los festejos.

El personal no docente es suficiente y efectivo: Gladys Echagüe y Teresita Campos.

UN POCO DE HISTORIA

«La escuela comenzó allá por el 26 de abril de 1912. Comenzó con un maestro y 12 alumnos. Con el transcurso de los años fue subiendo la matrícula. En la década del 70 y el 80, la Escuela No. 19 llegó a tener 200 alumnos, diez maestros y el director no daba clases. Luego, cuando se construyeron las viviendas de MEVIR en Pueblo Migliaro, la gente circundante a la escuela empezó a trasladarse y la zona quedó desierta digamos. Hoy la matrícula está en 65 alumnos, como que la escuela quedó bastante grande con respecto al alumnado que tenemos».

Vamos a tocar un tema que atañe a toda nuestra región, que es el del liceo. Como es de público conocimiento funciona en la Escuela No. 18 desde sus inicios. El CEI está abarrotado de alumnos, urge sin lugar a dudas la construcción de un nuevo liceo, porque los espacios físicos ya son escasos. Desde su punto de vista, como director de la Escuela No. 19, ¿no cree que ahí podría estar la solución? Además existe un predio de 5 hectáreas que los jóvenes podrían aprovechar. En otras palabras, sería ampliar las asignaturas y pensar en un liceo a la vez rural.

¿Qué opina al respecto?

«Lo he hablado con el alcalde del municipio de Lavalleja. Hubo contactos con Secundaria por el tema de compartir el local de la 19. Mi idea justamente es aprovechar esas 5 hectáreas que son de ANEP y construir un edificio que funcione como liceo rural, teniendo en cuenta que el alumnado de la Escuela 19 en este momento es pequeño para ese gran edificio. Construir una escuela más pequeña, acorde a esos 65 niños, dentro de esas 5 hectáreas, y que el actual edificio de la Escuela 19 quede para un liceo rural. Creo que sería muy beneficioso. Recordemos que en su tiempo esa escuela fue también escuela granja. Tiene todas las condiciones para que funcione un liceo, bien rural, con invernáculos, animales, etc. Las condiciones están todas dadas, pero hay que construir un nuevo edificio».

¿Cómo surgió en Carlos Palladino esa vocación de maestro?

«Estaba finalizando Secundaria, participaba en la Asociación Cristiana de Jóvenes, tenía un grupo a cargo y realmente no sabía para dónde orientar mi carrera. Seguramente trabajaba muy bien con los niños o me desempeñaba muy bien y los directores me orientaron a seguir la carrera de magisterio. La verdad es que, si volviera a nacer, la elegiría nuevamente».

¿En qué lugar ejerció la docencia?

«Básicamente hice alguna suplencia. Estuve muchos años en Termas del Arapey, siete años en la colonia escolar. Es un trabajo muy lindo. Después me decidí a concursar por dirección rural, me fue muy bien en el concurso y elegí la escuela No. 19, que para mí es una de las escuelas rurales más lindas del departamento de Salto».

¿Así que realmente era su vocación?

«Creo que sí, porque por la docencia no sabía bien si era profesorado, pero me incliné por magisterio, me gusta muchísimo y sobre todo disfruto la dirección».

¿Cómo le han caído los vecinos?

¿Tiene el apoyo sobre todo de la comisión fomento?

«Bien, bien. He logrado conformar una comisión fomento desde que llegué.

Es bastante estable. Este es mi cuarto año en la dirección y básicamente esa comisión fomento que se formó el primer año me ha acompañado fielmente. De hecho, el presidente es Ramón Suárez desde que llegué. He tenido colaboración de los demás miembros, que no son muchos, sucede en todos los lugares. Pero las pocas familias que apoyan, apoyan fiel e incondicionalmente».

¿Algo más que quiera agregar?

«Simplemente que ojalá que en este segundo semestre sigamos teniendo contacto permanente con diario El Pueblo, para poder sacar en próximas ediciones las actividades que vamos a programar y a la vez informar a la población de los proyectos en los que hemos venido trabajando fuertemente en la escuela».