La experiencia indica que ha aumentado el número de cesáreas, dijo quien lleva 35 años como partera

Gladys Esther Martínez de  Los Santos

Uruguay desde el año 1988; hace 35 años que es  obstetra partera, y considera que el número de partos por cesárea tuvo un aumento importantísimo. Las causas son multifactoriales. “Lo natural es el parto –dijo-  pero, por temor, por presión familiar, a veces porque la posición del bebé es distócica, se requiere una  cesárea”. El aumento de cesáreas ha sido progresivo y anda alrededor del 50% del índice de partos. “Pero estamos formados para lo natural, que es el parto. La cesárea es una cirugía mayor y, como toda cirugía, tiene sus riesgos”.

Ante nuestra pregunta de si esto significa que la madre puede pedir que le hagan cesárea sin que haya un motivo clínico, respondió que “existe una capacitación previa que se denomina psicoprofilaxis para el nacimiento, donde se informa a la embarazada y se  la prepara y puede tener un parto estupendo. En cambio, por  temor, la misma tensión provoca mucho dolor,  no permite la dilatación del cuello uterino y muchas veces finaliza en una cesárea. Pero es por la no preparación.

EPISIOTOMÍA: ¿SÍ O NO?

Al respecto manifestó que, cuando ella se formó, les decía que la episiotomía era para ampliar el canal, un pequeño corte que no permitía desgarros, que el desgarro es más difícil de suturar porque tiene bordes irregulares, y puede suceder que se produzca un desgarro hacia el intestino. Luego hubo todo un estudio donde se comprobó que no hay que hacer el corte en forma sistemática: si el bebé es chico y los músculos del periné son flexibles, no es necesaria la episiotomía. Entonces, hay una corriente que no usa más el enema ni el rasurado ni la episiotomía. “Pero cuando vino esta corriente, los docentes nos dijeron que si tenemos un sistema de trabajo que nos da buen resultado, no tenemos por qué cambiarlo.

Por ejemplo, en una primigesta que va a un parto natural normal, en mi caso, prefiero hacer un cortecito pequeño porque uno sutura bordes regulares, no permite que los músculos distiendan y mantienen la tonicidad y la forma. Son formas de trabajar. Creo que cada uno, de acuerdo a su experiencia, sabiduría y formación va aplicando lo que le da mejor resultado”, agregó la partera. 

¿QUIÉN DECIDE UNA CESÁREA?

Pero si yo, paciente, hablo previamente con usted y digo que quiero hacerme una cesárea porque no quiero pasar por todo el trauma de un parto natural, ¿basta con eso para que me la hagan?

La obstetra partera está capacitada para atender embarazos, partos y puerperios normales. La decisión de la cesárea la toma el médico.

¿O sea que no son cosas que las decida el paciente?

“Seguramente es un acuerdo al que llega el paciente, eso no lo sé, ya no me compete”, agregó.

¿Hay que firmar algún documento?

Se firma un documento de que toda cirugía tiene su riesgo

Hace treinta años atrás se veía el parto de una manera diferente. ¿Cómo ve a la mujer en el transcurso de todos estos años?

Del momento que ha aumentado el índice de cesáreas, veo que no están tan fuertes como antes. Se requiere mucha fortaleza para transcurrir todo un trabajo de parto. Por eso digo: hay una preparación previa, un curso previo. Hay un círculo vicioso: temor, tensión, dolor. Cuanto más tensión, más dolor.

- Es una contradicción el hecho de que hace 30 años no había tanta preparación y, sin embargo, eran más las mujeres que tenían partos naturales, con menos información. En cambio hoy, con más preparación, aumentó el número de cesáreas.

Vivimos en una sociedad de información, pero lo que se plantea es que hay mucha información pero poco conocimiento.

- ¿No será que se va más a lo práctico o a lo que se piensa que es práctico?

– Puede ser también porque han aumentado las patologías. Sí sé que si tomo el libro de nacimientos, me doy cuenta que ha aumentado el índice de cesáreas tanto en sanatorio como en el hospital, donde también trabajo. Habría que analizar cuál es la causa de este aumento, si es por patologías maternas –que puede suceder-, porque tenemos la pre eclampsia, que comienza con aumento de peso, luego aumento de presión  y finalizamos con una eclampsia. También el estrés a que está sometida la embarazada es otro factor que predispone a mayor patología.

Pero también puede ser laboriosa la extracción del bebé en una cesárea, porque puede estar en una posición dificultosa.

“Lo que más le interesa al equipo son los buenos resultados,  no solo por la profesión sino por el futuro del niño. Lo que más nos interesa es que el bebé nazca en óptimas condiciones”.







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