La Iglesia difunde la posibilidad de establecer nulidad del matrimonio canónico a través de un Tribunal Eclesiástico

La vida matrimonial y los sinsabores que conlleva la convivencia generando la ruptura de los vínculos constituye un tema que preocupa a la Iglesia al punto que está difundiendo entre sus fieles la posibilidad de declarar la nulidad del matrimonio canónico siempre y cuando se den ciertas circunstancias avaladas por un Tribunal Eclesiástico que se dispone a analizar cada caso concreto.
Es por este motivo que días atrás el Padre Marcelo Parma, brindó una charla sobre el matrimonio canónico y sus posibilidades de nulidad en el colegio Sagrada Familia y además el Tribunal Eclesiástico de Segunda Instancia de Salto, organizó una jornada de actualización del derecho matrimonial canónico mediante una reunión en la casa de retiro de San José para reflexionar sobre ese tema.
“Yo diría que se está difundiendo mejor todo esta visión de la Iglesia sobre la vida matrimonial y los fracasos matrimoniales y para eso estamos realizando estos talleres sobre temas que estuvieron siempre bajo la óptica del derecho canónico y así los podemos conocer mejor todos”, explicó a EL PUEBLO el Padre Parma, a cargo de las disertaciones.
Las causas de nulidad matrimonial fue uno de los temas principales de la actividad y como se le puede aplicar en la realidad. Para ello se debe tener en cuenta ciertas situaciones que se dieron al contraer matrimonio, desde sus orígenes como por ejemplo: la capacidad del disernimiento y de asunción de los compromisos matrimoniales.
“Hablamos siempre de causas graves e importantes”, explicó Parma, refiriéndose a si “llegamos psicológicamente dispuestos al matrimonio o estamos preparados para asumir ese compromiso”.
Este procedimiento de nulidad llega a durar entre un año y dos y el costo es meramente administrativo y accesible. Parma explicó que en Argentina, donde reside, de 10 solicitudes de nulidad que se presentan se suelen dictar 8 sentencias confirmatorias. En cuanto a cifras, informó que en la zona de Cuyo (Argentina) con una población de más de casi cuatro millones de personas se presentan 33 a 35 causales de nulidad por año aproximadamente.

CAUSALES DE NULIDAD
Las causales de nulidad del matrimonio canónico deben ser preexistentes o al menos concomitantes al momento de contraer matrimonio y refieren a la capacidad con que el sujeto contrae matrimonio y ahí se requiere una capacidad de comprensión crítica de los derechos y obligaciones del matrimonio. “A veces por distintos motivos la gente no llega con ese disernimiento que el derecho canónico exige en los contrayentes y entonces se dan casos de incapacidad. En otros casos hay gente que tiene esa comprensión del vínculo matrimonial pero hay causas de naturaleza psíquica que sin llegar a ser un enfermo mental le impiden desarrollar el vínculo y cumplir con las obligaciones que asumió”. En ambos casos ejemplificados se puede analizar la nulidad del matrimonio, según explicó el padre Parma.

PRUEBAS
“En los tribunales eclesiásticos se explora desde el noviazgo, el momento de la boda, el inicio del matrimonio, dificultades, testimonios de familiares y amigos y pericias de técnicos y especialistas que permiten darnos cuenta si esa disposición que no le permite cumplir con los derechos y obligaciones matrimoniales ya estaba en el inicio, al momento de contraer el vínculo”. Por ejemplo
cuando “nos damos cuenta que esta persona tuvo siempre ese patrón violento y tal vez se dio inicio en el matrimonio al año o a los tres años de contraer el vínculo”, explicó el especialista en derecho canónico.
“Peleas, desencuentros permanentes, anulación de un esposo hacia otro, violencia, el desprecio, la actitud de abandono, el adulterio, son muchas causales. No decimos este matrimonio es nulo porque se pelean, sino que tenemos en cuenta si son peleas sistemáticas, graves, o si la persona no puede mantener un compromiso de fidelidad, son cosas que nos indican una personalidad que no es idónea para llevar adelante un vínculo matrimonial y las pericias nos dicen que esa persona es así. Pero son cosas que hay que probar sobre la biografía humana”, agregó.

EL MATRIMONIO IGUALITARIO
El Padre Parma fue consultado también sobre la opinión de la Iglesia respecto al matrimonio igualitario y sobre este punto dijo: “la Iglesia lo que tiene para proponerle al mundo como diseño de amor conyugal es el amor heterosexual, complementario con todas las riquezas antropológicas que aporta este diseño de amor y comunicación de la vida, el ser hombre y ser mujer, como diversidad que enriquece a ambos y a la sociedad. Esa es nuestra propuesta y desde esa propuesta frente a distintos fenómenos de la realidad que hoy vivimos, damos nuestro respeto”. Respecto a las uniones de mismo sexo que la ley reglamenta como matrimonio igualitario “deben ser atendidas por el derecho de un estado, no deben ser desatendidas, despreciadas ni ignoradas, pero estamos en otro escenario.
El proyecto del génesis es el hombre y la mujer en una sola carne y proyectar el don de la vida y frente a los fenómenos de la sociedad, todo aquello que tiene que ver con la justicia, con la asistencia, Iglesia lo acompaña y lo mira con el respeto que se merece.
En Europa se habla de uniones civiles y distintos encuadramientos y enfoques, pero el Papa sigue sosteniendo que hay que defender la riqueza que la iglesia propone como matrimonio y proyecto de vida entre el hombre y la mujer”.