La labor migratoria es una labor de equilibrio entre la pasividad de cruce por la frontera y el efectivo control

La labor migratoria es una labor de equilibrio entre la  pasividad de cruce por la frontera y el efectivo control

Dr. César Signorelli, Encargado de la Oficina de Migración en Salto

- Abogado, docente en Derecho Laboral, jefe de Migración, padre de familia y en sus ratos libres, futbolista en la liga senior.

El Dr. César Signorelli distribuye su tiempo entre el trabajo como abogado, docente en la Facultad de Derecho, encargado de la oficina de Migración en Salto y su familia, por la que hace un gran esfuerzo tratando de dejar más tiempo libre para dedicárselo a ella, incluso llegando al extremo de madrugar un poco más para adelantar trabajo.

- ¿Cuándo sintió que había surgido su vocación por la abogacía?.
– Muchas veces uno cree tener ciertos elementos de una profesión sobre que tiene determinadas características y después en realidad cuando uno ejerce esa profesión no tiene puntos de contacto. No obstante lo cual,  desde siempre tuve una fuerte inclinación por las letras y desde el liceo una aún más marcada inclinación por todo lo que eran las áreas que tuvieran algún contacto con la parte de Derecho, que se da fundamentalmente en lo que en mi época eran preparatorios, con lo cual nunca tuve el más mínimo margen de duda de cuál era mi vocación. Felizmente al abrirse la Regional Norte en Salto me dio la posibilidad -yo ya trabajaba en Migración desde los 18 años de edad-, justamente de estudiar aquello que, sin margen de dudas, hoy con los años se lo puedo decir, es y va a ser siempre una forma de vida, que es el Derecho.
- ¿Cuándo ingresó entonces a la Facultad?.
– Di el examen de ingreso en el año 82 en Montevideo…
- ¿Qué edad tenía?.
– Ahí tenía 18 años, pasa que la Regional Norte abrió en el año 84 y yo comencé después a estudiar cuando el trabajo me lo permitió e hice la carrera en los términos que el trabajo también me lo permitió.
- ¿Cómo le fue en el examen de ingreso?
– Perdí.
- ¿Y luego empezó sus estudios de abogacía aquí en la Regional Norte?.
– En la que ya no había examen de ingreso, ya había gobierno democrático. En el año 84 estábamos en los momentos previos al período democrático.
- Es cuando comienza a desarrollarse fuertemente el proyecto de la Regional Norte luego de todo un camino iniciado a fines de la década del 50.
– Exactamente. Esto tiene varios momentos si se quiere de política universitaria, ese fuerte empuje al desarrollo de un centro universitario vinculado al Derecho fundamentalmente. Luego con la Regional Norte se da un marco mucho más apropiado para el desarrollo incipiente de la carrera que recién al sexto año se consolidó la carrera completa, que en ese ínterin de seis años tuvo sus luchas políticas de si era pertinente desarrollar toda la carrera o traer otras áreas más vinculadas a lo rural.
- Usted tiene un pasado marcado por una fuerte militancia estudiantil en lo que tiene que ver al cogobierno universitario, ¿fue siempre una persona comprometida con las actividades de los gremios estudiantiles?.
– Sin ningún margen para la duda empecé cuando entré a la universidad, no se puede obviar que todo el liceo, época muy importante en la formación de un individuo, lo viví en dictadura. Es decir, las ideas diferentes que uno pudiera explorar, interiorizarse y ver coincidieron cronológicamente en mi vida con el tiempo universitario.
- Que justamente fueron tiempos de organización de la Regional Norte, cuando surge su estatuto en el año 1985.
– Exactamente, yo arranqué a trabajar más fuertemente en política universitaria más adelante, un poco más avanzada la carrera fue cuando comencé a participar más activamente.
- Esa ha sido una generación bastante fermental para Salto si se quiere, podemos recorrer algunos nombres de aquellos jóvenes que hoy ocupan un destacado lugar en la sociedad.
– Es verdad, es producto de esa generación, para bien o para mal es producto de esa generación (risas).
- ¿Qué tuvo que ver en esa generación la figura del Esc. Eugenio Cafaro?.
– Muchísimo, la presencia del Esc. Cafaro marcó muchísimo a quienes tomamos su bandera y quienes seguimos sus ideas, era una persona que era insoslayable, era imposible permanecer ajeno, era tal la vastedad y la profundidad de sus conocimientos académicos y universitarios en general que era imposible permanecer indiferente, marcó un rumbo. El Esc. Cafaro tenía una idea muy clara, y en definitiva su opción profesional en Salto fue plasmar todo aquello con lo cual coincidió, con lo que estuvo de acuerdo y lo que pensó de la política universitaria, encontró en la Regional Norte ese terreno sin explorar y allí plasmó su idea. Le pese a quien le pese –creo que ya no le pesa a nadie, es una figura que se eleva por encima de cualquier idea-, el Esc. Cafaro sembró una idea, recuerdo conversaciones personales con él que me decía, “Signorelli, ¿seguiremos desarrollando Derecho en Salto o habrá que ceder a otras disciplinas, habrá que compartir espacios?”, y lo decía un hombre de Derecho.
- ¿Cómo llega la docencia a su vida?.
– El día que dí el último examen, Derecho Laboral 2, tuve la enorme suerte de haber cursado con el Dr. Carlos Casalás, titular de la cátedra, con quien nos cruzamos en fermentales discusiones sobre el Derecho del Trabajo, sobre todo porque tiene un fuerte contenido social y por ende llama más la atención, nos compromete, en fin. Y cuando terminé el examen, Casalás me felicitó por el examen y porque me había recibido de abogado, ahí me invitó a integrar la cátedra y ya en ese momento me integré. Y a partir de ese preciso momento es que sigo estudiando el Derecho del Trabajo, dando clases y participando de todo lo que implica la actividad docente.
- Alguna vez alguien dijo que una persona se define por su biblioteca. He visto varias bibliotecas de abogados que por lo general contienen algunas ediciones de “La Justicia Uruguaya”, el Tratado de Gamarra, los Códigos y algunos anuarios. Confieso que mientras lo esperaba tuve la oportunidad de analizar la suya, solo encontré libros relacionados al Derecho Laboral.
– Exclusivamente… hay otros libros, aunque no en mi escritorio, cuando debo estudiar otras materias debo trasladarme al escritorio de mi señora (que es abogada también y tiene su escritorio a unos metros), que es quien me indica más o menos para dónde tengo que arrancar.
- ¿Se trata de una biblioteca ganancial?.
– Sí, es ganancial (risas), no creo que le resulte de mucha utilidad la mía a mi señora.
- Entre tantas posibilidades en el Derecho, ¿por qué prefirió Laboral?.
– Tiene mucho que ver también en eso el Dr. Casalás, en una forma de ejercer el Derecho del Trabajo. El Derecho en general se puede ejercer de muchas formas y el Derecho del Trabajo tiene infinidad de particularidades. Además, tuve la posibilidad de realizar posgrados en Montevideo, de vincularme con el Instituto de Derecho del Trabajo en forma muy fluida, con el “Grupo de los Miércoles” de Don Américo Plá Rodríguez, he recibido el cariño, el apoyo incondicional del Dr. Barbagelata quien nos ha invitado a participar en un libro de él con anotaciones nuestras. O sea que he recibido el llamado del Derecho del Trabajo de muchas formas.
- ¿Le da trabajo el Derecho del Trabajo?.
– Me da mucho trabajo el Derecho del Trabajo (risas).
- Como abogado laboralista, ¿cómo resuelve el conflicto de defender a la patronal o a los trabajadores?.
– (Piensa) Dos planos, hay un plano de lo que se ha dado en llamar el Derecho Colectivo del Trabajo, o sea, el sistema de negociación que compone el mecanismo o la articulación propia de lo que es el Derecho del Trabajo donde hay fuerte negociación colectiva entre sindicatos y empresas o gremiales empresariales. En ese plano, es imposible estar de los dos lados. En un plano de derecho individual de trabajo, del trabajador que tuvo un problema en una empresa, no ofrece ningún tipo de inconveniente, yo puedo ser asesor del Centro Comercial, de la Cámara de la Construcción y mañana viene una persona que me dice que tiene un problema en tal trabajo y eso no genera ningún conflicto.
- ¿Cómo llegó a migración?.
– A los 18 años cuando perdí el examen de ingreso en Montevideo para entrar en Facultad, había un llamado a concurso acá en Salto, nos presentamos unas 90 personas, yo estaba haciendo un curso para prepararme para dar un concurso en un Banco, dactilografía y contabilidad, dimos el examen, tuvimos la suerte de ser uno de los cinco seleccionados que obtuvimos el ingreso, y ahí comenzamos a trabajar en agosto del año 82 en Migración.
- ¿Hoy es jefe de Migración?.
– Hoy soy Encargado de la Oficina de Migración, a mí me resulta más fácil decir Encargado, me gusta más estar encargado de un servicio que ser un jefe.
- Pero es jefe.
– Soy jefe (risas).
- ¿Cómo se trabaja hoy en Migración tomando en cuenta las sucesivas etapas que se debió vivir incluso desde antes mismo de la existencia del MERCOSUR?.
– El haber tenido la oportunidad de haber pasado todos esos años trabajando muy cerca de determinado nivel jerárquico a nivel del Ministerio (del Interior) y del más alto nivel en Migración, es decir, el haber podido trabajar con directores, nos permitió otra visión de lo que es la función migratoria, que tiene un aspecto clave, que es el control, la labor policial si se quiere, que es, paradójicamente, el punto más sensible en el cual se hace más hincapié por los mismos operadores que exigen con vehemencia la libertad de cruce, cuando dicen que se ha complicado el pase por la frontera. No es que se ha complicado, se ha exigido un control obvio, no es que se esté controlando a fulano o a mengano, se está controlando que no esté pasando un narcotraficante, un terrorista, una persona que no le esté pagando la pensión a su hijo, en fin, se está haciendo un control y una labor policial, eso es lo que complejiza. Esto es un tema recurrente y de permanente tratamiento a nivel de las autoridades a nivel local que bimensualmente nos reunimos, con participación de los cónsules de ambas ciudades, de Concordia y de Salto, y tratado a nivel de foro cuyo resultado, me da la pauta, que la labor migratoria es una labor de equilibrio entre la pasividad de cruce por la frontera y el efectivo control.
- A raíz del corte de frontera que lleva más de tres años en Gualeguaychú, ¿se ha notado un incremento del tránsito en el paso de frontera en Salto?
– Se ha distribuido entre estos dos pasos, mayoritariamente por Paysandú pero también por Salto.
- ¿Y a nivel de transporte de carga?
– Sobre todo viene mucho camión.
- ¿Cómo es el transporte por vía ferroviaria?
– Muy menor el transporte, en términos comparativos es excepcionalísimo casi diré.
- ¿Cómo ha sido la actividad este verano?
– Se ha incrementado de la Argentina para acá, cuando digo esto incluyo a los chilenos, paraguayos, bolivianos…
- ¿Qué vienen para Uruguay?
– Sí, fundamentalmente para el Este, casi exclusivamente.
- Todos estos trabajos que tiene seguramente lo reciente la familia.
– Mucho.
- ¿Cómo se compensa?
– (Se emociona) Estamos en ese proceso, estamos madrugando un poco más y resintiendo algunas horas de trabajo para compartir vida familiar, sobre todo porque a veces la estructura familiar lo impone, la adolescencia y algunas otras situaciones.
- Esto ya lo vivimos como hijos y ahora comprendemos lo que nuestros padres nos decían para que fuéramos por la senda correcta.
– En ese sentido creo que ahora contamos con menos tiempo, porque por ejemplo, se ha dado el fenómeno del trabajo femenino, entonces contamos con menos presencia de la autoridad de la madre y del padre en la casa. Eso si, contamos con mayor información y formación para criar a nuestros hijos.
- ¿Cómo observa el sentir que tiene controlada la situación en su casa con sus hijos y fuera de la casa otros jóvenes que conviven naturalmente con sus hijos, puedan intentar hacerles cambiar el rumbo? ¿Le preocupa la situación actual de nuestra juventud?
– Me preocupa y me ocupo sobremanera de ese tema, tengo muy claro, con experiencia, con ver, con analizar la situación, que hay determinadas edades claves en las cuales el medio, sobre todo el medio inmediato del adolescente por ejemplo, influye infinitamente más que el ambiente familiar y eso uno debe tenerlo en cuenta. El colegio, el club, la barra de amigos, el Facebook. También he podido felizmente, de lo que yo tenía mis dudas, comprobar que la base familiar sigue siendo clave, esto es una experiencia personal, si bien en mis hijos noto una clara influencia del medio, también me ha sido posible constatar que las bases familiares son muy firmes. Hay momentos en los cuales el rol nuestro como padre es permitirle madurar y acompañar, controlar, vigilar, en lo posible despejar algún riesgo pero no los obstáculos.
- ¿Es importante la confianza?.
– Es clave, y eso nosotros lo hemos cultivado, el tema de la confianza y de la libertad para decirnos las cosas.

Entrevista de Leonardo Silva

PERFIL DE CESAR SIGNORELLI

Su familia la compone un hijo de 19 años de un matrimonio anterior que vive en Buenos Aires, y tiene dos hijos (un casal) con su actual esposa Alejandra, “que aparte de esposa es colega”, dice deberle gran parte de haber podido terminar sus estudios de abogacía a su “esposa y a mi vieja”.
Como asignatura pendiente “inmediata” confiesa que debe realizar la presentación de su tesis para culminar su posgrado. “Es poder mirar a la cara de nuevo a Barbagelata y decirle que estoy dispuesto a terminar con la invitación que me cursó. Después tendría que cumplir con algunas becas que tengo abierta para desarrollar algunos posgrados en Europa”.
El asado es su comida preferida. “El fútbol senior” es lo que practica como hobby en sus ratos libres. Es del signo de Libra. Es hincha de Nacional de Montevideo y de Ferro Carril de Salto. Lo que más le gusta de las personas es la sinceridad, mientras que lo que menos le gusta de la gente es la insensibilidad.