La mayoría de la gente se quejó por el paro de ómnibus, pero entendió la medida que tomaron los trabajadores

Pese a que el paro de actividades decretado por los funcionarios municipales fue comunicado con bastante antelación, tomó por sorpresa a algunas personas, de acuerdo a lo que pudo verificar EL PUEBLO en las últimas horas.
Sofía, una estudiante de 18 años de edad, aseguró haber descubierto lo que pasaba en la ciudad cuando llegó ayer a su clase de italiano en el Centro de Lenguas Extranjeras. Al arribar al salón, se encontró con que era la única alumna que había concurrido.
Minutos más tarde descubriría por qué había pasado eso. “Pensé que era por el mal tiempo, pero la profesora me dijo que había paro de ómnibus. ¿Si estoy de acuerdo con la medida que adoptaron los trabajadores? Sinceramente no sé, porque no estoy muy al tanto del asunto, pero si es por no haber cobrado sus sueldos, me parece perfecto”, indicó la estudiante, quien como concurre al centro de estudios a pie, de acuerdo a la proximidad del mismo con su domicilio, no se había percatado de que los ómnibus de recorrido urbano no circulaban por la ciudad.
Para Juan, de 35 años de edad, el mayor problema no fue el paro de ómnibus, porque “por suerte tengo locomoción propia”, lo que le permitió llevar a sus hijos a los centros de estudios a los que asisten. “Lo peor de todo fue el cese de la recolección de residuos, algo que realmente no entiendo. Estoy de acuerdo con que los trabajadores municipales paren sus actividades en protesta porque no les pagan el sueldo, porque yo haría lo mismo si estuviese en su situación; lo que no comparto es que si el paro empezaba a las 12 de la noche, como le escuché decir a los directivos de ADEOMS, haya trabajadores que comenzaron antes con el mismo. Porque yo vivo en el Centro y la recolección de residuos se hace cerca de las 11 de la noche. Y el lunes no pasó el camión de la basura a esa hora. O sea que los trabajadores que se ocupan de la recolección empezaron el paro cuando quisieron y no cuando dispuso el gremio, algo que sí me parece que está mal”, subrayó Juan.
El susodicho sacó “toda la basura” que tenía en su casa porque sabía que por varios días no habría recolección y se encontró con que los desperdicios no fueron levantados por los funcionarios municipales. “A todos los vecinos les pasó lo mismo. Todos sacamos la basura porque era el último día de recolección y no la recogieron. Eso llevó a que en la mañana hubiese desperdicios por todos lados, gracias a los perros, pero también gracias a los encargados de recoger la basura”, acotó.
ESTUDIANTES SIN PODER IR A CLASE
Belén, de 18 años, no concurrió al liceo ni a su clase de inglés particular. “Sin ómnibus no tenía chances de poder llegar al instituto ni al liceo”, indicó. Como sus padres trabajan, la joven debe tomarse dos ómnibus todos los días para ir a ambos centros de estudio. Debido a la lejanía de su domicilio, la posibilidad de caminar queda descartada. Ante el perjuicio causado por la medida de los trabajadores municipales, la adolescente disparó que “lo que pasó es una vergüenza, pero no por la actitud de los trabajadores, que es entendible, sino por la pasividad de la Intendencia, que previendo lo que podía pasar, debió articular alguna alternativa para no dejar a la gente a pie”.
Algunas personas se enteraron del paro de ómnibus cuando estaban en plena parada. Así lo constató EL PUEBLO con un joven que prefirió no decir su nombre ni su edad, que se encontraba en la parada de Artigas y Sarandí esperando un ómnibus que nunca llegaría. Cuando escuchó que había paro, hizo un gesto incrédulo, pero después razonó que algo de razón tenía el interlocutor, porque hacía 30 minutos que esperaba sin éxito y sin haber visto pasar ninguna unidad del transporte colectivo.
Finalmente y tras dar por válida la versión del cronista de este diario, el joven se descargó: “Es lamentable que no comuniquen que no van a circular los ómnibus. ¿Qué comunicaron? Yo no escuché nada… Y fijate que ahora me quedo sin poder ir a trabajar, porque no tengo otro medio de transporte”.
María, de 54 años de edad, aseguró no haber sufrido el paro de ADEOMS. “Yo no tomo ómnibus, así que no me siento damnificada por la medida. Tampoco tengo que hacer ningún trámite administrativo en la Intendencia. Y en cuanto a la recolección de residuos, no tengo mucho problema, porque como vivo en una casa con fondo, puedo acumular los residuos allí. De todas formas, sí creo que este tipo de medidas perjudica a mucha gente, pero a la vez entiendo que fue el último recurso que les quedó a los trabajadores municipales, porque no pueden quedarse con los brazos cruzados sin hacer nada cuando no se les pagan los salarios”.







Recepción de Avisos Clasificados