La Panificadora EDILRU celebra hoy sus 40 años de vida

El 26 de agosto de 1969 comenzaba a transitar por la vida comercial la Panificadora “EDILRU”. Ocurría por los pagos de la hoy Villa Constitución.
Sin dudas que en ese entonces nadie imaginaba los avatares que le iba a tocar vivir, sobre todo en su segunda generación. El nuevo empuje que tendría a partir del 15 de noviembre de 1988, cuando Ruben Baldassari decidió comenzar la experiencia en la ciudad de Salto.
De cal y de arena, como se dice vulgarmente. Tales las circunstancias que se fueron dando para “EDILRU”. Como para ir vigorizando el espíritu que permitiera ir sobrellevando los traspiés que como todo individuo o familia tiene un comercio.
En Blandengues 341, como para darle continuidad a un local tradicional, allí donde durante muchos años los salteños disfrutaban de las películas en el Cine Salto.  Allí comenzó a gestarse la panadería que primero tuvo su sucursal en calle 18 de Julio 24, luego en calle Brasil al 600 y últimamente en Grito de Asencio, entre Brasil y Uruguay.
Y cuando el destino pareció querer tirar abajo todo lo hecho, la fuerza indeclinable de la familia Baldassari se alimenta de de ese impulso inquebrantable y de entre las cenizas (nunca tan bien aplicado lo del Ave Fénix) los salteños descubren hoy que cuando hay decisión, cuando la esperanza y la voluntad tienen real dimensión, no hay valla que no se pueda sortear.
Es lo mismo que decir que EDILRU, aún sin estar viviendo comercialmente, está retomando el impulso. Por eso, pese a la adversidad última, quizás no tan dolorosa como la anterior que golpeó fuertemente a la familia poco tiempo antes, el festejo se hace realidad y se puede decir que EDILRU FESTEJA hoy sus 40 años de vida comercial en el departamento. Y que podrá hacerlo también en el 41 aniversario.
SOLIDARIDAD
CONMOVEDORA
“Nosotros queremos llegar a todos, absolutamente a todos”, dijo a EL PUEBLO Ruben Baldassari al solicitársele una reflexión sobre la instancia. “Queremos agradecerle a familiares, vecinos, amigos, clientes, empleados y colegas, por todo lo que nos han hecho sentir en oportunidad de padecer adversidades tan fuertes como las que afrontamos últimamente”.
“Con mi familia no terminamos de sorprendernos por la conmovedora solidaridad que encontramos en todos. Y la expresión de este reconocimiento y agradecimiento hace tiempo que la queríamos transmitir a todos. Y hoy, cuando recobramos la fuerza para seguir trabajando, para continuar manteniendo la vigencia de EDILRU, queremos decirles a todos que fue esa solidaridad que hemos encontrado, la que nos lleva a desafiar nuevamente al destino”.
Para prestarle atención: “Dificultades y problemas tenemos todos, pero para sobrellevarlos debemos mirar siempre adelante. Si nos dejamos ganar por la depresión, se comienza a deteriorar el entorno familiar y social y lejos de encontrar soluciones, los problemas se suman”.
Tal la expresión de Ruben Baldassari para resumir el momento que está viviendo la familia, con el retorno a la vida de Panificadora EDILRU entre ceja y ceja.
Falta poco tiempo. Quizás menos de lo que muchos pueden pensar. Las cenizas se están volviendo nueva estructura. La desesperanza en nueva fuerza y la mirada continúa fija hacia delante, como pregona el entrevistado. La esperanza sigue latente en cuanto a seguir contando con el apoyo de quienes estuvieron cerca de la empresa y de la familia en tiempos buenos y malos.
Cuando parecía que los 40 años de EDILRU no se iban a festejar