La Policía de Salto celebrará hoy su día con diversas preocupaciones por los problemas que deben resolver

La Policía de Salto celebrará hoy su día con diversas preocupaciones por los problemas que deben resolver
Con más preocupaciones que perspectivas favorables, la Policía de Salto realizará hoy la celebración oficial del Día de la Policía Nacional, cuya fecha oficial se cumplió ayer 18 de diciembre en todo el país.
Esta tarde, sobre las 18 horas en la Plaza de Armas de la Jefatura de Policía local, se llevará a cabo la ceremonia central con la presencia de las autoridades de la institución, de invitados especiales y con el desfile de las principales reparticiones, además de la entrega de distinciones al personal por sus años en actividad y por los méritos obtenidos durante el año, como por la aclaración de delitos en nuestra ciudad.
Aunque más allá de que este tipo de celebraciones son motivos de encuentros de camaradería entre los oficiales y del personal en general, así como también entre las autoridades y los invitados, en los últimos tiempos las autoridades de la Policía de Salto cuentan con una serie de preocupaciones que los tiene a mal traer.
SE VAN VARIOS
Uno de los temas que ha mantenido ocupada a las autoridades del comando de la Policía, más allá de los hechos delictivos que a diario se suceden en distintos puntos del departamento y del cual se deben ocupar en forma urgente para lograr una solución, es la falta de personal con el que cuentan entre sus filas como para atender las situaciones que se registran con cada llamado.
La mesa central de operaciones, donde se recepcionan todas las comunicaciones que llegan a la Jefatura, recibe entre 40 y 50 llamados diarios y en épocas difíciles, esa cantidad llega a duplicarse.
Los funcionarios policiales tratan de llegar a todos lados, pero muchas veces “les es humanamente imposible”, dijeron a este diario varios jerarcas consultados en relación a este tema.
En ese aspecto, cuando el inspector general retirado, Carlos Ayuto, llegó a Salto para hacerse cargo de la Jefatura, dijo que iba a solicitar más policías con la finalidad de darle cobertura a todas las solicitudes que recibieran las distintas dependencias.
Esas gestiones se fueron llevando a cabo durante toda la administración pero la cantidad de policías que ingresaron fue proporcionalmente la misma cantidad de los que se retiraron. Es más, la falta de móviles, recursos logísticos y hasta entrenamiento para el personal, generaron preocupación y en cierto momento malestar, por la falta de recursos con la que cuenta la Jefatura local.
Según dijo el jefe de Policía de Salto, Carlos Ayuto, a este diario, en las últimas horas al menos 7 altos oficiales pasarán a retiro en el mes de enero sin tener recambio y eso motivó a que sean nombrados algunos sargentos a cargo de las unidades policiales. Ya que a los que debe destinar para otras dependencias, como el caso del INR, también debe redestinar policías para el nuevo sistema de vigilancia que rige en la Jefatura, con el monitoreo a través de cámaras de seguridad.
“Van a entrar muchos agentes, pero no se qué vamos a hacer con los oficiales que faltan y que no los podemos reponer, lamentablemente va a ser un debe para nosotros”, dijo Ayuto.
Asimismo, la Jefatura termina el año con varios oficiales sancionados, entre ellos uno de los principales jerarcas de la policía, quien fue amonestado en forma administrativa con la separación del cargo, al ser acusado de un mal manejo administrativo.
ESCASEZ DE RECURSOS
Por otro lado, las preocupaciones de la policía local también pasan por el aumento de los delitos de violencia doméstica y la falta de funcionarios especializados que salgan a atender esos casos a los lugares donde se originan, sino que deben ser los policías que también tienen que atender otros delitos, los que deben prestar atención a estas tareas.
En ese aspecto, el jefe de policía ha reclamando en varias oportunidades que se especialice a funcionarios en casos de violencia doméstica, para que más allá del personal que ya cuenta con conocimiento en la materia y que está trabajando en la Unidad Especializada, que además realiza actualizaciones constantes en este tema, la idea es que haya efectivos que concurran a los focos de violencia, para atender las situaciones y brindar una respuesta que no sea solamente de aspectos de seguridad.
Asimismo, Salto cuenta con una carencia de móviles policiales y uno de los temas reclamados es la solución a la falta de vehículos para llevar adelante las tareas de prevención.
HACE 10 AÑOS
Una década atrás, el 18 de diciembre de 2003, era un jueves, y mientras las máximas autoridades de la Policía de Salto, junto a los jerarcas de las unidades y a los efectivos policiales, se encontraban en la Jefatura donde se cumplía el acto por el aniversario respectivo, un asalto se llevaba a cabo en la zona portuaria, poniendo en jaque la seguridad local en ese tiempo y cambiando la vida del lugar para siempre.
El hecho de sangre se registró en las primeras horas de la mañana, cuando un sujeto, entonces adolescente, llegó al lugar ubicado en el cruce de las calles Brasil y Albisu, siendo trasladado por otro delincuente de Salto para que cometiera el asalto.
Luego de una discusión con el cambista Carlos Da Silva por la entrega del dinero, el individuo le disparó en la cabeza, lo que motivó el fallecimiento del comerciante horas más tarde cuando estaba internado en un sanatorio.
Si bien pasaron algunos meses para que la Policía lograra la detención del delincuente que le dio muerte a Da Silva, luego que éste volviera a Montevideo siendo capturado en aquella ciudad, la policía pasó varios años buscando al coautor de este hecho, que lo llevó hasta el lugar para que cometiera el crimen, pero nunca pudo encontrarlo. El caso cambió la vida del barrio para siempre.
Como éste, se registraron varios hechos violentos que la policía los tiene en el debe, como el caso del taxista Mario Colombo, ocurrido el pasado 9 de setiembre del 2010, pero aún así, celebrando la instalación de nuevos sistemas de seguridad, con más tecnología para actuar y con cientos de casos resueltos en el correr del año, las autoridades policiales consideraron que la pelea por más recursos deberán darla de todos modos, porque los baches que se han producido se han hecho sentir y eso más allá de celebraciones, también preocupan.

Con más preocupaciones que perspectivas favorables, la Policía de Salto realizará hoy la celebración oficial del Día de la Policía Nacional, cuya fecha oficial se cumplió ayer 18 de diciembre en todo el país.

Esta tarde, sobre las 18 horas en la Plaza de Armas de la Jefatura de Policía local, se llevará a cabo la ceremonia central con la presencia de las autoridades de la institución, de invitados especiales y con el desfile de las principales reparticiones, además de la entrega de distinciones al personal por sus años en actividad y por los méritos obtenidos durante el año, como por la aclaración de delitos en nuestra ciudad.

Aunque más allá de que este tipo de celebraciones son motivos de encuentros de camaradería entre los oficiales y del personal en general, así como también entre las autoridades y los invitados, en los últimos tiempos las autoridades de la Policía de Salto cuentan con una serie de preocupaciones que los tiene a mal traer.

SE VAN VARIOS

Uno de los temas que ha mantenido ocupada a las autoridades del comando de la Policía, más allá de los hechos delictivos que a diario se suceden en distintos puntos del departamento y del cual se deben ocupar en forma urgente para lograr una solución, es la falta de personal con el que cuentan entre sus filas como para atender las situaciones que se registran con cada llamado.

La mesa central de operaciones, donde se recepcionan todas las comunicaciones que llegan a la Jefatura, recibe entre 40 y 50 llamados diarios y en épocas difíciles, esa cantidad llega a duplicarse.

Los funcionarios policiales tratan de llegar a todos lados, pero muchas veces “les es humanamente imposible”, dijeron a este diario varios jerarcas consultados en relación a este tema.

En ese aspecto, cuando el inspector general retirado, Carlos Ayuto, llegó a Salto para hacerse cargo de la Jefatura, dijo que iba a solicitar más policías con la finalidad de darle cobertura a todas las solicitudes que recibieran las distintas dependencias.

Esas gestiones se fueron llevando a cabo durante toda la administración pero la cantidad de policías que ingresaron fue proporcionalmente la misma cantidad de los que se retiraron. Es más, la falta de móviles, recursos logísticos y hasta entrenamiento para el personal, generaron preocupación y en cierto momento malestar, por la falta de recursos con la que cuenta la Jefatura local.

Según dijo el jefe de Policía de Salto, Carlos Ayuto, a este diario, en las últimas horas al menos 7 altos oficiales pasarán a retiro en el mes de enero sin tener recambio y eso motivó a que sean nombrados algunos sargentos a cargo de las unidades policiales. Ya que a los que debe destinar para otras dependencias, como el caso del INR, también debe redestinar policías para el nuevo sistema de vigilancia que rige en la Jefatura, con el monitoreo a través de cámaras de seguridad.

“Van a entrar muchos agentes, pero no se qué vamos a hacer con los oficiales que faltan y que no los podemos reponer, lamentablemente va a ser un debe para nosotros”, dijo Ayuto.

Asimismo, la Jefatura termina el año con varios oficiales sancionados, entre ellos uno de los principales jerarcas de la policía, quien fue amonestado en forma administrativa con la separación del cargo, al ser acusado de un mal manejo administrativo.

ESCASEZ DE RECURSOS

Por otro lado, las preocupaciones de la policía local también pasan por el aumento de los delitos de violencia doméstica y la falta de funcionarios especializados que salgan a atender esos casos a los lugares donde se originan, sino que deben ser los policías que también tienen que atender otros delitos, los que deben prestar atención a estas tareas.

En ese aspecto, el jefe de policía ha reclamando en varias oportunidades que se especialice a funcionarios en casos de violencia doméstica, para que más allá del personal que ya cuenta con conocimiento en la materia y que está trabajando en la Unidad Especializada, que además realiza actualizaciones constantes en este tema, la idea es que haya efectivos que concurran a los focos de violencia, para atender las situaciones y brindar una respuesta que no sea solamente de aspectos de seguridad.

Asimismo, Salto cuenta con una carencia de móviles policiales y uno de los temas reclamados es la solución a la falta de vehículos para llevar adelante las tareas de prevención.

HACE 10 AÑOS

Una década atrás, el 18 de diciembre de 2003, era un jueves, y mientras las máximas autoridades de la Policía de Salto, junto a los jerarcas de las unidades y a los efectivos policiales, se encontraban en la Jefatura donde se cumplía el acto por el aniversario respectivo, un asalto se llevaba a cabo en la zona portuaria, poniendo en jaque la seguridad local en ese tiempo y cambiando la vida del lugar para siempre.

El hecho de sangre se registró en las primeras horas de la mañana, cuando un sujeto, entonces adolescente, llegó al lugar ubicado en el cruce de las calles Brasil y Albisu, siendo trasladado por otro delincuente de Salto para que cometiera el asalto.

Luego de una discusión con el cambista Carlos Da Silva por la entrega del dinero, el individuo le disparó en la cabeza, lo que motivó el fallecimiento del comerciante horas más tarde cuando estaba internado en un sanatorio.

Si bien pasaron algunos meses para que la Policía lograra la detención del delincuente que le dio muerte a Da Silva, luego que éste volviera a Montevideo siendo capturado en aquella ciudad, la policía pasó varios años buscando al coautor de este hecho, que lo llevó hasta el lugar para que cometiera el crimen, pero nunca pudo encontrarlo. El caso cambió la vida del barrio para siempre.

Como éste, se registraron varios hechos violentos que la policía los tiene en el debe, como el caso del taxista Mario Colombo, ocurrido el pasado 9 de setiembre del 2010, pero aún así, celebrando la instalación de nuevos sistemas de seguridad, con más tecnología para actuar y con cientos de casos resueltos en el correr del año, las autoridades policiales consideraron que la pelea por más recursos deberán darla de todos modos, porque los baches que se han producido se han hecho sentir y eso más allá de celebraciones, también preocupan.