La voz de la actual versión del Himno Nacional se presentó en el Ateneo con un espectáculo muy emotivo y reflexivo

El viernes último se presentó en el Ateneo de Salto “Se equivocó la paloma” homenaje a Guastavino, proyecto premiado por los Fondos Concursables del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) a cargo de Marcelo Otegui y Laura Dearmas, un dúo de destacada trayectoria que contó durante el desarrollo del espectáculo con la participación en canto del salteño Marcelo Otegui, quien es la voz de la actual versión oficial del Himno Nacional uruguayo.
EL PUEBLO, dialogó con ambos artistas nacionales quienes destacaron del espectáculo realizado  “la gran emoción que los invadió”, sobre todo por lo que significó para Marcelo volver a su pago luego de ocho años en que no pisaba su suelo natal y más de 15 que no cantaba, además de que la letra de las canciones que integran el repertorio son muy reflexivas y de un gran contenido
“El espectáculo todo fue muy emotivo, de muchas lágrimas en la sala, porque no estaba mi padre (que falleció) y vi  a personas que me vinieron a acompañar que son muy importantes en mi vida, personas que hace mucho tiempo no veía y eran de mi infancia como por ejemplo Amalia Zaldúa (su profesora en sus inicios en el Coro Cantares) gente que se reconoce en vos, que ven en ti lo que te brindaron, sus enseñanzas y todo eso significa mucho para mí, es muy emotivo” dijo Marcelo, quien reconoció que en más de una oportunidad le tembló la voz para cantar por la emoción que lo invadió.
Para Marcelo, la música era su destino, “yo creo que hay señales en la vida que nos llevan por nuestro camino, porque yo arranqué en esto profesionalmente un poco tarde a los 23 años (cuando ingresó a la Escuela Universitaria de Música), pero ya de niño había tenido incursiones en la música, integré un dúo con Ariel Lima y ganamos un concurso a nivel nacional de Juventudes musicales con el cual nos fuimos a Paris, y eso me llamó mucho la atención, además formé parte del Coro Cantares bajo la dirección de Amalia Zaldúa, sin embargo me fui a Montevideo a estudiar ingeniería y allá arranqué estudiando guitarra, lo de cantar ópera vino después, por eso creo que son señales, porque cada vez que intentaba dejar o todo se hacía muy engorroso y me desanimaba, algo pasaba y me vinculaba otra vez a la música, me salía un viaje, o me llamaban para una ópera y eso me repuntaba, me daba aliento para seguir, porque no es fácil estar en esto” indicó.
El tema económico se introdujo en la charla con Marcelo, porque a los artistas en general se les hace cuesta arriba poder vivir de lo que hacen y así comentó que “nadie es profeta en su tierra y a los artistas extranjeros les pagan mejor que a uno local y siempre tenemos ese concepto que lo de afuera es más valioso, además Uruguay es un medio con una realidad muy limitada, hay muy pocos espectáculos de ópera, en Italia hay temporadas con muchos títulos y acá tenemos cuatro en todo el año, por eso hay que reinventarse constantemente y ver que se puede ir haciendo de nuevo, así surgió la idea de presentar un proyecto para el MEC” señaló, lo que hoy les permite recorrer varias ciudades del interior del país con su música y su canto, “de estas recorridas surge ya que estas acá porque no vas para tal lado y así” agregó, aunque reconoció que hay muchas instituciones que a través de becas y proyectos concursables permiten a los artistas avanzar.
Algo que marcó la carrera de Marcelo fue el hecho de haber sido seleccionado para interpretar la actual versión del Himno Nacional en el año 2004, una acto que dijo realizarlo con orgullo pero también con una gran responsabilidad por lo que implicaba, pero no le gusta escucharse cantar porque asegura ser muy exigente consigo mismo, “no me gusta escucharme, no puedo oirme como otra persona, soy muy exigente y me corrijo cada vez que me escucho con un sentido crítico, lo que me gusta y disfruto es cantar en un concierto” reconoció Marcelo.
Marcelo José Otegui de Lima Valverde, es cantante lírico (bajo), integra actualmente el coro del SODRE y además es cantante independiente interpretando roles en óperas de varios países como Chile, Perú, Brasil y varios países de Europa.
LAURA DEARMAS
(clave y piano)
Integra el dúo ganador del proyecto premiado por los Fondos Concursables del MEC  junto a Marcelo Otegui, Laura es oriunda de Montevideo y sus inicios en la música se dan a traves de una vecina que fue su profesora de piano cuando tenía ocho años de edad “yo era insoportable de chica y mi madre me llevó para que aprendiera piano con mi vecina así me mantenía ocupada” dijo entre risas, “pero el instrumento que más me gusta tocar es la Clave” agregó.
Con Marcelo dijo que si bien se conocían no tenían mucho trato, hasta que de una manera espontánea surgió la oportunidad de ralizar este proyecto y presentarlo al MEC “-¡ Mirá que te anoté para el proyecto!- así me dijo Marcelo y yo dije – ¡Bueno!- y acá estamos” comentó Laura haciendo referencia al inicio del duelo Otegui-Dearmas.

El viernes último se presentó en el Ateneo de Salto “Se equivocó la paloma” homenaje a Guastavino, proyecto premiado por los Fondos Concursables del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) a cargo de Marcelo Otegui y Laura Dearmas, un dúo de destacada trayectoria que contó durante el desarrollo del espectáculo con la participación en canto del salteño Marcelo Otegui, quien es la voz de la actual versión oficial del Himno Nacional uruguayo.

EL PUEBLO, dialogó con ambos artistas nacionales quienes destacaron del espectáculo realizado  “la gran emoción que los invadió”, sobre todo por lo que significó para Marcelo volver a su pago luego de ocho años en que no pisaba su suelo natal y más de 15 que no cantaba, además de que la letra de las canciones que integran el repertorio son muy reflexivas y de un gran contenido

“El espectáculo todo fue muy emotivo, de muchas lágrimas en la sala, porque no estaba mi padre (que falleció) y vi  a personas que me vinieron a acompañar que son muy importantes en mi vida, personas que hace mucho tiempo no veía y eran de mi infancia como por ejemplo Amalia Zaldúa (su profesora en sus inicios en el Coro Cantares) gente que se reconoce en vos, que ven en ti lo que te brindaron, sus enseñanzas y todo eso significa mucho para mí, es muy emotivo” dijo Marcelo, quien reconoció que en más de una oportunidad le tembló la voz para cantar por la emoción que lo invadió.

Para Marcelo, la música era su destino, “yo creo que hay señales en la vida que nos llevan por nuestro camino, porque yo arranqué en esto profesionalmente un poco tarde a los 23 años (cuando ingresó a la Escuela Universitaria de Música), pero ya de niño había tenido incursiones en la música, integré un dúo con Ariel Lima y ganamos un concurso a nivel nacional de Juventudes musicales con el cual nos fuimos a Paris, y eso me llamó mucho la atención, además formé parte del Coro Cantares bajo la dirección de Amalia Zaldúa, sin embargo me fui a Montevideo a estudiar ingeniería y allá arranqué estudiando guitarra, lo de cantar ópera vino después, por eso creo que son señales, porque cada vez que intentaba dejar o todo se hacía muy engorroso y me desanimaba, algo pasaba y me vinculaba otra vez a la música, me salía un viaje, o me llamaban para una ópera y eso me repuntaba, me daba aliento para seguir, porque no es fácil estar en esto” indicó.

El tema económico se introdujo en la charla con Marcelo, porque a los artistas en general se les hace cuesta arriba poder vivir de lo que hacen y así comentó que “nadie es profeta en su tierra y a los artistas extranjeros les pagan mejor que a uno local y siempre tenemos ese concepto que lo de afuera es más valioso, además Uruguay es un medio con una realidad muy limitada, hay muy pocos espectáculos de ópera, en Italia hay temporadas con muchos títulos y acá tenemos cuatro en todo el año, por eso hay que reinventarse constantemente y ver que se puede ir haciendo de nuevo, así surgió la idea de presentar un proyecto para el MEC” señaló, lo que hoy les permite recorrer varias ciudades del interior del país con su música y su canto, “de estas recorridas surge ya que estas acá porque no vas para tal lado y así” agregó, aunque reconoció que hay muchas instituciones que a través de becas y proyectos concursables permiten a los artistas avanzar.

Algo que marcó la carrera de Marcelo fue el hecho de haber sido seleccionado para interpretar la actual versión del Himno Nacional en el año 2004, una acto que dijo realizarlo con orgullo pero también con una gran responsabilidad por lo que implicaba, pero no le gusta escucharse cantar porque asegura ser muy exigente consigo mismo, “no me gusta escucharme, no puedo oirme como otra persona, soy muy exigente y me corrijo cada vez que me escucho con un sentido crítico, lo que me gusta y disfruto es cantar en un concierto” reconoció Marcelo.

Marcelo José Otegui de Lima Valverde, es cantante lírico (bajo), integra actualmente el coro del SODRE y además es cantante independiente interpretando roles en óperas de varios países como Chile, Perú, Brasil y varios países de Europa.

LAURA DEARMAS

(clave y piano)

Integra el dúo ganador del proyecto premiado por los Fondos Concursables del MEC  junto a Marcelo Otegui, Laura es oriunda de Montevideo y sus inicios en la música se dan a traves de una vecina que fue su profesora de piano cuando tenía ocho años de edad “yo era insoportable de chica y mi madre me llevó para que aprendiera piano con mi vecina así me mantenía ocupada” dijo entre risas, “pero el instrumento que más me gusta tocar es la Clave” agregó.

Con Marcelo dijo que si bien se conocían no tenían mucho trato, hasta que de una manera espontánea surgió la oportunidad de ralizar este proyecto y presentarlo al MEC “-¡ Mirá que te anoté para el proyecto!- así me dijo Marcelo y yo dije – ¡Bueno!- y acá estamos” comentó Laura haciendo referencia al inicio del duelo Otegui-Dearmas.