Las «Ceibalitas» funcionaron bien aunque el sistema se «colgaba» causando dificultades

En los circuitos del Centro de la ciudad que visitó EL PUEBLO la tendencia fue idéntica: mucha tranquilidad, una participación de votantes cercana al 40% y ningún incidente a lo largo de la jornada.
La excepción fueron los circuitos del instituto Anglo, ubicado en calle Artigas casi Sarandí, donde a las seis de la tarde ya se registraba un porcentaje de votos emitidos superior al 60%. Según pudimos observar, los votantes de dichos circuitos eran personas de tercera edad, quienes demostraron una adhesión a la causa superior a los compatriotas más jóvenes.
En el colegio y liceo Inmaculada Concepción se utilizó el sistema electrónico, a diferencia de el propio Anglo o en la escuela 1, que también fue visitada por EL PUEBLO.
Según explicaron los integrantes de la mesa del circuito 18, que funcionó en el Colegio Inmaculada Concepción, el trabajo con el nuevo sistema electrónico -que se hacía a través de una ceibalita- fue más “sencillo” que el sistema manual. “El único problema es que el programa en donde había que ingresar los datos se ‘colgaba’ con mucha asiduidad”, comentaron a EL PUEBLO.
Las personas de los circuitos que tuvieron que hacer todo el trabajo a mano no se quejaron en esta ocasión, porque el flujo de votantes fue pobre y eso no recargó el trabajo de las mesas de recepción de votos. Pero a la vez aseguraron que para la elección nacional de octubre sería importante poder implementar el nuevo sistema en todos los circuitos, para agilizar el trámite. “Sería más ágil incluso la entrega de los certificados de votación. En esta ocasión no hubo que darlo, porque se trató de una votación optativa. Pero en octubre, cuando el voto sea obligatorio, quienes usen el sistema electrónico apretarán un botón y tendrán el certificado a disposición, para entregar a los votantes; en cambio, quienes sigan con el sistema manual, deberán hacer todo a mano, con el tiempo que eso conlleva”, valoraron.
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En los circuitos del Centro de la ciudad que visitó EL PUEBLO la tendencia fue idéntica: mucha tranquilidad, una participación de votantes cercana al 40% y ningún incidente a lo largo de la jornada.
La excepción fueron los circuitos del instituto Anglo, ubicado en calle Artigas casi Sarandí, donde a las seis de la tarde ya se registraba un porcentaje de votos emitidos superior al 60%. Según pudimos observar, los votantes de dichos circuitos eran personas de tercera edad, quienes demostraron una adhesión a la causa superior a los compatriotas más jóvenes.
En el colegio y liceo Inmaculada Concepción se utilizó el sistema electrónico, a diferencia de el propio Anglo o en la escuela 1, que también fue visitada por EL PUEBLO.
Según explicaron los integrantes de la mesa del circuito 18, que funcionó en el Colegio Inmaculada Concepción, el trabajo con el nuevo sistema electrónico -que se hacía a través de una ceibalita- fue más “sencillo” que el sistema manual. “El único problema es que el programa en donde había que ingresar los datos se ‘colgaba’ con mucha asiduidad”, comentaron a EL PUEBLO.
Las personas de los circuitos que tuvieron que hacer todo el trabajo a mano no se quejaron en esta ocasión, porque el flujo de votantes fue pobre y eso no recargó el trabajo de las mesas de recepción de votos. Pero a la vez aseguraron que para la elección nacional de octubre sería importante poder implementar el nuevo sistema en todos los circuitos, para agilizar el trámite. “Sería más ágil incluso la entrega de los certificados de votación. En esta ocasión no hubo que darlo, porque se trató de una votación optativa. Pero en octubre, cuando el voto sea obligatorio, quienes usen el sistema electrónico apretarán un botón y tendrán el certificado a disposición, para entregar a los votantes; en cambio, quienes sigan con el sistema manual, deberán hacer todo a mano, con el tiempo que eso conlleva”, valoraron.