Las enchorradas fueron más grandes que lo habitual según relató una joven vecina de la zona de la cancha de Chaná

Desde las 5 de la mañana que estamos despiertas. Hacía años que no pasaba algo así, por lo menos en casa. A nosotros nos entró un poco, pero hay vecinos que tenían el agua hasta la cintura”, dijo a EL PUEBLO una joven (que vive por calle Invernizzi al 600 y prefirió no identificarse), asombrada por el nivel de la enchorrada que golpeó en las inmediaciones de la cancha de Chaná.
Los vecinos, que lamentablemente están acostumbrados a pasar la noche en vela cada vez que llueve en abundancia, vivieron esta alerta roja con una preocupación mayor a la habitual.
Sin embargo, hasta entradas las 5 de la mañana, todo parecía estar bajo una relativa clama. “Cuando nos levantamos, como a las 5, yo le dije a mamá ¿qué raro que no hay movimiento en la calle?, cuando se despierten van a estar con el agua hasta la boca”, comentó la joven al observar las primeras horas del martes con la alerta roja y notar una cierta calma que la preocupaba.
El movimiento que no veía en la calle, era porque “no veía luces prendidas en las casas, no había vecinos sacando el agua, no había movimiento”, explicó, algo que es habitual en cada gran enchorrada en la zona.
Pero pronto todo cambió, “como a las 5:30 todos empezaron a prender las luces y cada vez se venía más alto”. Era una nueva enchorrada, pero ésta, más grande que las habituales por la gran cantidad de agua caída en tan poco tiempo.
“Nosotros en sí, no estuvimos tan afectados, se nos mojó todo, el living, los cuartos, toda la casa tenía agua, empezó a salir agua de la cloaca y todo, pero una vecina que vive a dos casas de la nuestra fue una de las que la pasó peor. Yo los vi con el agua hasta la cintura, para mi que le entró como un metro”, comentó la joven veinteañera que desde pequeña vive en el mismo lugar y aseguró que fue una de las enchorradas más grandes que vio.
“Una familia que vive enfrente y se mudó hace poco, se ve que no le habían dicho lo que pasaba, no sé, pero estaban que no sabían qué hacer, desesperados”, comentó.
“Lo que pasa que ellos son vecinos nuevos, pero el resto de los que vivimos acá cada vez que llueve mucho nos alarmamos. Es una lástima, porque se inunda todo en un minuto, las cloacas se desbordan yo no sé porqué pasa esto, si es porque se tapa todo, por el arroyo (Sauzal) o porque la zona es baja. Pero hace años que pasa y nadie nunca hizo nada”, dijo con molestia por la situación que vive cada vez que hay abundantes precipitaciones.
SE FORMAN “COMO OLAS ENORMES”
“Me llamó la atención que no pasó nadie de prefectura o algún organismo público, porque si hay alerta deberían estar, por lo menos darse una vuelta para ver si la gente necesita algo, otras veces pasaban. Yo por lo menos, esta vez, no vi a nadie”, dijo en forma molesta por la falta de vigilancia en la zona.
“Acá en la zona generalmente es entre Invernizzi y Charrúa hasta 6 de Abril, que es lo que yo siempre veo. La calle se vuelve un peligro, no se puede pasar, se forman como olas enormes por las zanjas. Hay gente que se larga, pero es un peligro que el agua te arrastre y te lleve hacia la zanja”, concluyó con temor.