Legalización de marihuana y del aborto son cuestionados por organizaciones que marcharon ayer por calle Uruguay

Legalización de marihuana y del aborto  son cuestionados por organizaciones  que marcharon ayer por calle Uruguay
Más de doscientas personas participaron ayer por la tarde de la denominada “Marcha por la alegría de vivir”. La convocatoria núcleo a un variopinto elenco de personas desde integrantes de iglesias cristianas, profesionales (médicos, escribanos), integrantes de organizaciones sociales, hasta algunos ediles departamentales, retirados militares, adolescentes y niños. Todos caminaron por calle Uruguay a partir de las 15:30 horas desde Plaza Artigas hasta Plazoleta Italia. Portaban vinchas, prendas y globos de color amarillo y lucían pancartas con alusiones directas en contra de algunas de las iniciativas que el gobierno nacional propone: “Mandamiento a la vida: no matarás. El aborto es un crimen”, “Di no a las drogas, di sí a la vida”, entre otros.  La actividad fue organizada por la Comunidad Beraca y la Mesa Coordinadora por la Vida en Salto, “grupo de salteños sin un perfil político ni religioso, pero sí unidos por una misma causa que es el defender la vida por sobre todas las cosas” dijeron en la proclama leída al final de la marcha.
VALORES GOLPEADOS
En la proclama se afirmó que “ciertos valores que han forjado nuestro país (familia, la vida y el matrimonio) están siendo golpeados por propuestas que atentan contra el derecho del niño por nacer”.  Repasaron otras propuestas que también resultan cuestionadas: “la legalización del consumo de marihuana, que perjudica la vida de nuestros jóvenes”.
OTRA FORMA DE SOLUCIONES
La marcha buscó “promover y afirmar de forma pública que hay otra forma de solucionar los problemas sociales que atravesamos todos. Para que nuestro país sea más estable debemos tener una familia sana y estable. Por eso liberar el consumo de marihuana no es la salida.  Hay que volver a los valores transcendentales: la familia tiene que ser el primer educador social y eso es clave para vivir en una mejor sociedad”.
DOS TESTIMONIOS
Dos personas compartieron su testimonio de haber salido del consumo de las drogas. Lourdes testimonió su salida del consumo y su ingreso a la Comunidad Beraca. Expresó que las drogas destruyeron su vida: “perdí mi familia, dejé de trabajar, de estudiar, viví 5 años en la calle”. También Juan Pablo (acompañado por su esposa) brindó su testimonio repasando algunas etapas de su adicción: “mi vida era un caos total”. Sobre el final expresó que “se puede cambiar y hay esperanza para los drogadictos”.
ESTAS LEYES NO
FAVORECEN A LA FAMILIA
El pastor Robert Minondo, de la Comunidad Beraca manifestó que “los problemas de la drogadicción muchas veces comienzan en la familias que hoy en día ven deteriorados sus valores. Estás leyes que quieren aprobar no favorecen a la familia ni a la sociedad y traerá más problemas. Queremos decirle a nuestros gobernantes que hay otra manera de resolver los problemas”.
BUSCAR OTRAS VÍAS
Mas allá de la insistencia con el proyecto de “interrupción voluntaria del embarazo creemos que el derecho a la vida del niño por nacer es desde el momento de la concepción. Más allá de los intentos que se hacen para aprobar los proyectos eso no quiere decir que deje de ser malo. Aunque se siga insistiendo, tienen que haber otras vías para resolver. Se habla del derecho de la mujer, pero no del derecho del niño. Hay que flexibilizar leyes de adopción, trabajar en como respaldar a esa mujer que quiere abortar dando otras vías”.
EL ABORTO NO
ES INTERRUPCIÓN
Para el pastor “el aborto es un asesinato. No le podemos decir interrupción porque eso es algo que cortas y después se vuelve a encender (como la luz). No es que se interrumpa y luego vuelva la vida. No es así. El país tiene que tomar otra vía para solucionar los problemas. Hay que darle a las mujeres y varones apoyo moral, económico para que puedan asumir con responsabilidad las condiciones para poder criar a ese hijo”.  Uruguay “es un país con una población decreciente y envejecida. Necesita más población. Hay que incentivar el amor a la vida y con este tipo de ingredientes en la sociedad se pueden dar soluciones” finalizó diciendo Minondo.

Más de doscientas personas participaron ayer por la tarde de la denominada “Marcha por la alegría de vivir”. La convocatoria núcleo a un variopinto elenco de personas desde integrantes de iglesias cristianas, profesionales (médicos, escribanos), integrantes de organizaciones sociales, hasta algunos ediles departamentales, retirados militares, adolescentes y niños. Todos caminaron por calle Uruguay a partir de las 15:30 horas desde Plaza Artigas hasta Plazoleta Italia. Portaban vinchas, prendas y globos de color amarillo y lucían pancartas con alusiones directas en contra de algunas de las iniciativas que el gobierno nacional propone: “Mandamiento a la vida: no matarás. El aborto es un crimen”, “Di no a las drogas, di sí a la vida”, entre otros.  La actividad fue organizada por la Comunidad Beraca y la Mesa Coordinadora por la Vida en Salto, “grupo de salteños sin un perfil político ni religioso, pero sí unidos por una misma causa que es el defender la vida por sobre todas las cosas” dijeron en la proclama leída al final de la marcha.

VALORES GOLPEADOS

En la proclama se afirmó que “ciertos valores que han forjado nuestro país (familia, la vida y el matrimonio) están siendo golpeados por propuestas que atentan contra el derecho del niño por nacer”.  Repasaron otras propuestas que también resultan cuestionadas: “la legalización del consumo de marihuana, que perjudica la vida de nuestros jóvenes”.

OTRA FORMA DE SOLUCIONES

La marcha buscó “promover y afirmar de forma pública que hay otra forma de solucionar los problemas sociales que atravesamos todos. Para que nuestro país sea más estable debemos tener una familia sana y estable. Por eso liberar el consumo de marihuana no es la salida.  Hay que volver a los valores transcendentales: la familia tiene que ser el primer educador social y eso es clave para vivir en una mejor sociedad”.

DOS TESTIMONIOS

Dos personas compartieron su testimonio de haber salido del consumo de las drogas. Lourdes testimonió su salida del consumo y su ingreso a la Comunidad Beraca. Expresó que las drogas destruyeron su vida: “perdí mi familia, dejé de trabajar, de estudiar, viví 5 años en la calle”. También Juan Pablo (acompañado por su esposa) brindó su testimonio repasando algunas etapas de su adicción: “mi vida era un caos total”. Sobre el final expresó que “se puede cambiar y hay esperanza para los drogadictos”.

ESTAS LEYES NO

FAVORECEN A LA FAMILIA

El pastor Robert Minondo, de la Comunidad Beraca manifestó que “los problemas de la drogadicción muchas veces comienzan en la familias que hoy en día ven deteriorados sus valores. Estás leyes que quieren aprobar no favorecen a la familia ni a la sociedad y traerá más problemas. Queremos decirle a nuestros gobernantes que hay otra manera de resolver los problemas”.

BUSCAR OTRAS VÍAS

Mas allá de la insistencia con el proyecto de “interrupción voluntaria del embarazo creemos que el derecho a la vida del niño por nacer es desde el momento de la concepción. Más allá de los intentos que se hacen para aprobar los proyectos eso no quiere decir que deje de ser malo. Aunque se siga insistiendo, tienen que haber otras vías para resolver. Se habla del derecho de la mujer, pero no del derecho del niño. Hay que flexibilizar leyes de adopción, trabajar en como respaldar a esa mujer que quiere abortar dando otras vías”.

EL ABORTO NO

ES INTERRUPCIÓN

Para el pastor “el aborto es un asesinato. No le podemos decir interrupción porque eso es algo que cortas y después se vuelve a encender (como la luz). No es que se interrumpa y luego vuelva la vida. No es así. El país tiene que tomar otra vía para solucionar los problemas. Hay que darle a las mujeres y varones apoyo moral, económico para que puedan asumir con responsabilidad las condiciones para poder criar a ese hijo”.  Uruguay “es un país con una población decreciente y envejecida. Necesita más población. Hay que incentivar el amor a la vida y con este tipo de ingredientes en la sociedad se pueden dar soluciones” finalizó diciendo Minondo.