“Lo importante es la reeducación y rehabilitación cognitiva”

Setiembre mes del Alzheimer- Con el Médico Neurólogo Eduardo Preve

El 21 de setiembre de cada año, es la fecha donde se conmemora el Día Mundial del Alzheimer y desde 1994, formalizada por la Organización Mundial de la Salud con el fin de sensibilizar a la población.

Ésta enfermedad, es la forma más común de demencia, representando entre un sesenta y un setenta por ciento de los casos.
Algunas instituciones en todo el mundo, como es el caso de AUDAS (Asociación Uruguaya de Alzheimer y Similares), trabajan denodadamente para brindar apoyo a las personas afectadas y a sus familiares.

En ésta oportunidad, dialogamos con el Neurólogo Eduardo Preve, para conocer aspectos de la enfermedad de ésta manera:

¿Qué significa padecer Alzheimer?

Alois Alzheimer, científico alemán – austríaco, fue quien descubrió por primera vez, un conjunto de síntomas que constituían una enfermedad crónica de la segunda y tercera edad, que terminaba en una demencia. Con una pérdida total de las funciones superiores del ser humano: las del pensamiento.

Que además eran progresivas, inexorables, imparables y que lasAll-focus consecuencias que generaban, eran la perdida de la auto validez, tanto física como intelectual. Llevándolo al enfermo, a una muerte prematura.

¿Ha cambiado la situación en cuanto a ello?

Con el pasar del tiempo, se ha logrado que el paciente viva muchos años.

El problema radica en las condiciones en que llega a vivir.

La fisiopatología y la anatomía patológica de estos pacientes, muestran lesiones neuronales, de los axones (especie de conducto por el que pasan impulsos nerviosos a toda velocidad) y de las sinapsis (conexión entre las neuronas), que son progresivas, definitivas, irreparables e irremplazables.

No existiendo manera de frenarlas, retrocederlas o reemplazarlas, por ende, que ésta enfermedad dé marcha atrás.

¿Cuáles son los primeros síntomas a tener en cuenta?

Generalmente la presentación más común, es un sujeto con 55 o 60 años, que comienza a tener pérdidas de atención, dificultad del razonamiento en actividades comunes.

Se vuelve pueril, infantil, pero sobre todo se puede notar la pérdida de la memoria inmediata, con la ilación del pensamiento y la coherencia del discurso. El Alzheimer implica una pérdida de la sinapsis: fibras que van de una neurona a otra, transmitiéndole información, fragmentando la memoria.

Y todo el discurso fragmentado en pedacitos sin un hilo lógico conductor, pierde totalmente el sentido.

¿Cambia el carácter además?

Sí, porque se siente como traicionado por su entorno. Porque todos le dicen que está mal y él no se siente asi, entonces se pone agresivo, con una relación familiar colmada de rispideces.

¿Se logra un diagnóstico temprano?

Es muy favorable que el diagnóstico sea precoz, para que se pueda ayudar al paciente en reeducar aquellas áreas cerebrales, que han perdido primero su función.

Si bien no se pueden reparar, podemos los profesionales que lo tratamos, adiestrar las neuronas que mantiene, para reaprender algunas de las funciones que fue perdiendo.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad?

El Alzheimer es una enfermedad degenerativa y como tal, tiene una base genética que no se sabe con exactitud si puede ser una causa.

Se conocen cien genes que están vinculados en los antecedentes familiares de los pacientes que tienen la enfermedad.

Pero son genes compartidos por el noventa por ciento de la población. Entonces, la genética no va a llevar a una pista segura, de que un individuo va a tener un Alzheimer.

Pienso que son estudios que no se deberían hacer, porque se va a crear un fantasma en el noventa por ciento de los casos, falso.

¿Cuál es la principal característica del paciente afectado?

Es la Anosognosia: el desconocimiento de su propia enfermedad.

Una persona con una demencia vascular, o una alteración de la memoria que comprometa a la memoria reciente o a la aislación del pensamiento, que consulta por sí mismo, en un noventa y nueve por ciento no tiene Alzheimer.

Porque el paciente que asiste a su deterioro de memoria, de atención, o concentración, que es consciente de ello, no tiene una enfermedad degenerativa.

Pero el paciente con Alzheimer, desconoce lo que le pasa. Lo traen a la consulta y él se enoja y nos dice: «si a mí no me pasa nada», «yo vine porque ella me trajo», sintiéndose perseguido.

¿Existen factores de riesgo?

Se le echó la culpa a la batería de cocina de aluminio, a la contaminación de las aguas que se decía con metales pesados.

Por supuesto hay tóxicos, que a nivel del sistema nervioso, pueden dar cuadros de deterioro neurológico parecido al Alzheimer.

Se han estudiado pacientes con Alzheimer y se ha llegado a la conclusión de que las poblaciones más cultas, con más educación y que ejercían la actividad intelectual de forma más intensa, era una protección contra el Alzheimer.
Creo que lo que se logra allí, es una protección a costa de reeducar en forma permanente, el remanente de neuronas sanas que nos van quedando.

Normalmente a los humanos, se nos mueren un millón de neuronas por día. Pero afortunadamente contamos con una cantidad importante de ellas, que son reeducables, por ello la capacidad de aprendizaje del ser humano en cosas nuevas.

Esas células que sobreviven sin una función determinada, si a un paciente con Alzheimer se las entrenamos con una actividad que lo obligue a pensar, estamos protegiéndolo del deterioro.

Lo positivo es la reeducación y rehabilitación cognitiva.

¿Existen características en un grupo etáreo?

No, la enfermedad no respeta la edad.

He tratado pacientes que apenas pasaban los cuarenta años y en algunos casos, se resisten al diagnóstico, diciéndonos: «¡Qué voy a tener Alzheimer!».

¿La depresión está presente?

En esta sociedad agitada que tiene tantos estresores emocionales, existe una afección llamada seudo demencia depresiva, que es el cuadro de confusión mental, generado en un deprimido por una causa reactiva, (un fracaso en la vida) del cual el paciente no es consciente y se escuda en ese deterioro para no enfrentar esa situación.

Comienza a perder interés por la vida y en esa perdida pierde además, las relaciones, amigos, el trabajo y parece un demente. Se le suministra un antidepresivo y se recupera.

Este es uno de los principales diagnósticos diferenciales con el Alzheimer. Cuando se presenta un paciente con un aparente Alzheimer, lo primero que un profesional trata, es de averiguar con la familia si no tuvo algo que lo deprimió (la jubilación, la protección de la familia, etc).

¿Se han conocido nuevos estudios sobre Alzheimer?

Existen nuevos estudios con medicina nuclear a nivel de las células nerviosas (de un colega e investigador importante dentro de la medicina en Uruguay) en el CUDIM (Centro Uruguayo de Imagenología Molecular), descubriendo que, inyectando seidioxu glucosa radiactiva intravenosa y haciéndole un PET (Tomografía por Emisión de Positrones) en los cerebros con Alzheimer, se presentan determinadas captaciones del fármaco radioactivo que no se presentan en el sujeto normal. Y que es un indicador, de que a corto o mediano plazo el paciente va a tener un Alzheimer.

Ese examen, no se lo realiza en general y no es recomendable, porque es sabido que a nadie le gustaría conocer que su futuro por causa de esta enfermedad no va a estar bien y que además, no hay nada para prevenirlo.

¿Es lo mismo no recordar que no razonar?

El no recordar lleva a la interrupción del razonamiento. El sujeto con Alzheimer, pierde algunas funciones del razonamiento y a una puerta, puede verla como a una ventana.

El pensamiento humano, se basa en la asociación de la historia, con la planificación de un discurso o con la planificación del futuro.

Cuando falta la historia (el simbolismo de lo que sea), no se puede llegar a una conclusión lógica, porque falta la base del razonamiento: La memoria.

¿Contamos con una válvula de escape contra el Alzheimer?

«Todo lo que hagas, disfrútalo.

Tienes que ser feliz, para prevenir que el día que no tengas control de tu mente, allí, se termine todo.
Todas las asignaturas pendientes que puedas tener en tu vida, van a jugar en contra el día que tengas una enfermedad degenerativa».
Por eso lo mejor que podemos hacer por un paciente con Alzheimer, es hacerlo disfrutar la familia, amigos y todo lo que le queda por vivir.

¿A eso, podríamos hacerlo antes?

Sí, pero antes, todos vivimos para trabajar y otras cosas que creemos más importantes.

No, lo que nos hace sentir bien con uno mismo.
Ir a sentarnos en la Costanera y mirar el sol al atardecer.
Cosas simples que hacen la esencia de la vida y por lo general, no las vemos.

Mary Olivera