Los hombres hemos sido creados para el amor

Padre Horacio Bojorje S.J.: “¿Qué le pasó a nuestro amor? Respuestas divinas a preguntas humanas”.

«La cultura del bienestar perdió la visión del amor»

Un sábado en la mañana pudimos dialogar con el padre Bojorje. Luego de nosotros esperaba a un matrimonio con el que tendría un espacio de escucha e intercambio, luego almorzaría con otra familia amiga, y en la tarde visitaría a otra familia de la ciudad. A Salto viene desde los años 80, a menudo a dar ejercicios espirituales a la Casa San José, desde la época anterior a monseñor Daniel Gil Zorrilla (obispo de Salto). Integra la Compañía de Jesús (Jesuitas) y se considera misionero, y recuerda “la amistad que lo unía a Gil por su formación común”.

Se ha vinculado con mucha gente del catolicismo salteño, y “aprecio muchísimo a monseñor Pablo Galimberti, con quien somos muy amigos”. El pasado viernes 20 de agosto de 2010 en el Auditorio San Pablo de la Casa Diocesana, en 25 de Agosto y Artigas, se encargó de llevar adelante una charla sobre el “Amor Humano”. En la oportunidad participaron más de 120 personas que desbordaron las instalaciones previstas, estaba contento por la organización. La charla consistió en “adelantar el tema de su próximo libro “¿Qué le pasó a nuestro amor? Respuestas divinas a preguntas humanas”. Nos dijo que “el Papa Benedicto XVI ha dicho que la nueva evangelización pasa por la nueva evangelización del amor esponsal, del amor humano, y por lo tanto intento escribir sobre estos temas, que están pasando por una situación de crisis”.

Nació en Montevideo en 1934, militó en la acción católica de estudiantes e ingresó en la Compañía de Jesús en 1953, ordenándose sacerdote en Maastricht, Holanda, en 1965. Cursó sus estudios de Humanidades clásicas en Chile, se licenció en Filosofía en Argentina, en Teología en Holanda y en Sagrada Escritura en el Instituto Bíblico en Roma, y visitó Tierra Santa en 1967. Ha sido profesor de Sagrada Escritura en diversos seminarios y facultades católicas de teología, y dictó clases en la Facultad de Teología en San Miguel (Prov. de Buenos Aires), siendo docente emérito de Cultura y Lenguas bíblicas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (es autor de un método para el aprendizaje del hebreo bíblico). Ha publicado numerosos libros y artículos. Su sacerdocio lo ha realizado en Uruguay y bastante en Argentina y en Paraguay.

SANTIDAD DE LA FAMILIA VS. OBSESIÓN POR LO SEXUAL

Explico que “el hombre y la mujer fueron creados por Dios y son creados por Dios para amarse. Al principio se crea una pareja, Adán y Eva, entonces podemos encontrar la luz acerca de quien es el hombre en la revelación divina”. Nos dice que “el origen ninguna ciencia lo puede alcanzar, ninguna filosofía, hay suposiciones acerca del principio y del fin del hombre, como también acerca de la vida después de la muerte, pero son solo eso.

Pero nosotros tenemos una revelación de Dios, ya que sobre esas cosas si Dios no nos enseña no lo podemos averiguar, y nos perdemos en una multitud de teorías y opiniones de profesores o maestros, que cada uno dice a suya. Nosotros, los cristianos, vivimos de acuerdo a una revelación de Dios, que es luminosísima acerca del varón y de la mujer y de su situación, de lo que fue en el principio, de su pasaje por el pecado original y de cómo Dios se empeñó en sanar las consecuencias del pecado original”. Relato que históricamente ya “en el pueblo de Israel, con la ley,  empieza una santidad de la familia porque las costumbres eran muy corruptas en los tiempos del mundo antiguo: incesto, divinización del sexo, entre otras corrupciones espantosas. Y con la ley el pueblo de Israel empieza a vivir sanamente el sexo dentro de la santidad familiar, y hoy se está viviendo de nuevo una profanación del sexo”.

Indicó que como católicos “nosotros tenemos un mensaje de cómo el sexo debe de estar en el ser humano al servicio del amor. El que quiera escuchar este mensaje se salvará y el que no, desgraciadamente vemos lo que pasa”. Ocurre, agregó, “que muchas veces las ruinas y las desgracias se barren debajo de la alfombra, porque a nadie le gusta publicar, decir y dar testimonio de sus fracasos en la vida afectiva, ni hablar de que es un obsesivo sexual y que está tan preso del sexo como otros del alcohol, de la droga, del poder o del trabajo. Y hay mucha obsesividad sexual, sobre todo en el varón, con una incapacidad para amar verdaderamente, ya que la sexualidad lo lleva a eso. Todo está marcado por el sexo y el varón es un verdadero loco de la sexualidad, y esto está más difundido de lo que parece y no se habla de este tema, que destruye al varón, y por eso la figura del varón está tan desgastada en esta cultural. Se ha animalizado y entonces se ha incapacitado para las grandes tareas del hombre como la política, el sacrificio por los suyos, y se ve disminuido, incluso se le niegan derechos como padre”.

LA SEXUALIDAD TIENE QUE ESTAR AL SERVICIO DEL AMOR

El jesuita advirtió que “la educación sexual han querido hacerla y es un imposible a través de las instituciones públicas, y no hay un país en el mundo que haya logrado algo en ese camino, porque la Educación Sexual depende de los distintos ambientes y de las distintas culturas”. Hoy vivimos en un “mundo pluricultural, entonces como la educación sexual está unida a valores y estos son distintos según los grupos culturales (cristianos, no cristianos, católicos, no católicos,  protestantes, judíos, etc) no se puede dar una Educación Sexual monolítica en las instituciones públicas.

Y a esto lo reconoce la gente que está implicada en el tema. El sacerdote, que cuenta con un tiene un blog sobre el tema (www.elblogdelbuenamor.blogspot.com) considera que “hay que hablar de una educación para el amor y dentro del amor la sexualidad, porque ella es una faceta del amor humano, pero el amor humano abarca mucho más que la sexualidad que tiene que estar al servicio del amor”. Y por lo tanto la sexualidad está regulada por los intereses del amor. El amor muchas veces exigirá renunciar al ejercicio sexual, por enfermedad de uno de los dos, por ejemplo”.

El rol de la sexualidad dentro del amor es el sacrificio, “porque cuando se ama se sacrifican cosas. Cuando se elige y ama a una mujer se sacrifica el amor a todas las demás mujeres. Cuando se elije a una se tiene que renunciar a todas y por esa mujer también se renuncia a muchas otras cosas”.

LA CULTURA DEL BIENESTAR PERDIÓ LA VISIÓN DEL AMOR

Considera que “la cultura dominante ha perdido de vista esta visión del amor, ya que es una cultura del bienestar y está dominada por ciertas teorías o doctrinas filosóficas y psicológicas que tienen una determinada visión del hombre”. Expresó que la “visión freudiana del hombre muestra una especie de pansexualismo, ya que la fuerza principal que movería al hombre es la sexualidad, lo cual no es exacto, ya que lo que mueve al hombre es el amor, y la sexualidad es un elemento animal por el cual nos reproducimos, que en realidad no debería de reproducirse si no fuera por el amor. Entonces cuando se hace un ejercicio de la sexualidad reproductiva al margen del amor pasa que hay infelicidad para los engendrados y para los que engendran y entonces viene la necesidad del aborto, porque ha habido un uso irresponsable de la sexualidad, un abuso de la función sexual al margen de la capacidad de amar. Es el amor el que tiene que gobernar al ser humano, no el instinto, y ese instinto suministra la materia para el sacrificio por amor, porque cuando uno ama es capaz de sacrificarse por los que ama, si no ama no puede sacrificar, y si se ama a si mismo estamos en el reino del egoísmo, ya que sacrificamos al otro en beneficio propio.

EL EJEMPLO QUE DEBEN DAR LOS PADRES

La principal escuela para los hijos es el ejemplo de los padres, y para ello se necesita una cierta convivencia familiar, que esta cultura no respeta. Se ha obligado a la mujer a salir al mercado laboral y la vuelve ausente de la casa. Los niños quedan en la guardería desde chiquititos (a los 2 meses) y esto a la larga va a traer una decadencia tremenda de la humanidad, porque no es de los valores económicos que vive la humanidad, sino de los valores afectivos, del amor y de la convivencia entre las personas. Y cuando eso se destruye y se sacrifica, se está sacrificando el amor en pos del dinero, a la necesidad de vivir. No se está gobernando para que la gente pueda amarse y sacrificarse por amor, y en donde lo principal sea el amor entre las personas, y esto no sucede desagraciadamente en una sociedad materialista en donde se sacrifica todo al bienestar”.

UNIONES DE PERSONAS DEL MISMO SEXO

No es una cuestión de fe solamente. “El ser humano es hombre y mujer, y se reproduce por el matrimonio y por relación de hombre y mujer. De manera que las otras relaciones no dicen nada específico respecto de la reproducción que es fundamental en el ser humano. Y las parejas gay no pueden reproducirse. Adoptan hijos que las parejas heterosexuales han engendrado y de las cuales no se hacen responsables. No producen un bien social en cuanto a la generación. Me parece también que son minorías, y que en este caso se está reconociendo el derecho de las minorías, que está bien, pero a veces a costa de los derechos de la mayoría, igualando derechos de unos y otros, que no es justo.

Los legisladores están perdiendo de vista el sentido de la ecuanimidad, y la democracia se alimenta del derecho de las mayorías, y acá se está ignorando tal derecho, dedicando tiempo y dinero e igualando los derechos. El hecho de insistir que se llame matrimonio y no contrato civil, cuando sabemos que matrimonio proviene de madre, es confundir las palabras y el lenguaje. Me parece que aquí esta faltando sabiduría y esto va a tener consecuencias muy graves para la humanidad y para estas sociedades y culturas, creando confusiones grandes”.