Los vientos cambiaron de dirección y el fuego avanza hacia Punta del Diablo

El área afectada se encuentra a cinco kilómetros de ese balneario. Al no estar limpia esa zona, el lugar actuó como combustible para que las llamas se propaguen

Los vientos en el lugar donde se desató el incendio en Rocha, de entre 500 a 600 hectáreas, cambiaron de dirección, por lo que el fuego avanza hacia Punta del Diablo. La zona afectada está a poco más de cinco km de este balneario y a unos 12 km de Esmeralda.

«Al cambiar la dirección del viento y no estar limpia la zona, el lugar actuó como combustible para que las llamas se propaguen», dijo Ruben Temes, operador turístico de Rocha que participa de las tareas de extinción.

El vocero de Bomberos, José Escalada, explicó a El Observador que ese cambio de los vientos forjó que las llamas superaran uno de los cortafuegos que se habían instalado. Ahora, se estudiaba cambiar la estrategia de ataque por este motivo.

Si bien se pretende instalar otro cortafuego, Escalada dijo que este procedimiento «es un desgaste enorme de personal y de maquinaria», por lo que cada vez que se superan, la situación se complica. «Todo depende de los vientos», señaló el vocero de Bomberos.

Como el fuego avanza hacia el lado en que el viento se dirige, los bomberos, y quienes participan de las tareas, debieron desplazarse hacia ese sector para intentar apagarlo y evitar que se siga extendiendo.

Hasta el momento el área afectada osciló de 500 a 600 hectáreas. Llegó a existir un frente de fuego de 1.500 metros paralelo a la ruta y a la costa, en una zona ubicada entre los balnearios Punta del Diablo y La Esmeralda, entre los km 286 y 289 y entre los km 294 y 296 de la ruta 9.

La no ocurrencia de lluvias, que fueron importantes en otros puntos del país, y sobre todo la variación de la dirección y de la intensidad de los vientos ha sido un factor adverso por momentos, porque hubo que ir ajustando varias veces la estrategia para mantener el fuego dentro del perímetro marcado por los cortafuegos (que debieron ir cambiando de lugar y haciéndose más grandes).

En el pico de actividad del control del incendio en Rocha se produjo el trabajo simultáneo de 300 personas por turno de ocho horas, mayoritariamente bomberos, policías y personal militar y de la Intendencia de Rocha.

No obstante, se informó que también hubo vientos del noroeste que determinaron que el fuego se mantuviese alejado de los centros poblados. Pese a ello, en algún momento se temió incluso que el mismo pase al norte de la ruta 9. Para el trabajo constante de los tres helicópteros que recogían agua de la Laguna Negra y del Océano Atlántico y de otras unidades hubo que realizar, por parte de un camión cisterna de Ancap, dos envíos de 10.000 litros de combustible.