Maestras de la Generación del 64 festejan 50 años de compromiso educativo

Las docentes jubiladas de la generación de 1964 “Rosa Silvestre” están a celebrar sus 50 años de compromiso con el magisterio, así lo anunció una de sus integrantes, la Maestra Renée Díaz.

Dicho evento se cumplirá el próximo viernes 31 en el Instituto de Formación Docente.

Las maestras de esta generación de medio siglo son: Gloria Alves, Beatriz Balbi Lastreto, Sara Curbelo Porto, Renée Díaz Sarthou, Belma Méndez, Élida Monetta, Zulma Netto, Gloria Vieira, Graciela Delgado Requelme, Mirna Farfalla Silvestri, Elda Yacques, Ivonne Texeira Nuñez, Carmen Valsangiácomo, Julia Carballo, Marta Guerra Devecci, Susana Pigurina Galbalisi, Lidia Borggio Digiácomo, Yolanda Villar Grassi, Mary Alemán, Cristina Mayado, Beatriz Beasley, Élida Esther Silva Motta, Marina Aragón Forteza y Teresa Méndez Otero.

A continuación, damos a conocer el programa previsto para ese día.

Contextualización y bienvenida: Maestra Renée Díaz Sarthou.

Mensaje a Maestros Egresados 2014, Sara Curbelo Porto.

Testimonio de su querida Profesora Nacha Testa.

Palabras de la Directora del Instituto Prof. Shirley Ferreira.

Agradecimiento al Instituto.

Actuación del grupo “Andapagos”.

Coro de maestros “Cantaconmigo” dirigido por Carolina Guarino, actuando en percusión Pedro Zeni.

EL MAGISTERIO: UN APOSTOLADO

El Salto Oriental había celebrado sus 200 años de existencia con un desfile multitudinario y ocho años después las liceales de ese desfile se transformaban en el flamante instituto creado en 1963, hoy IFD, “Rosa Silvestre”.

La generación del ’64 se encuentra hoy celebrando sus 50 años con la profesión y manifiestan su agradecimiento a la institución y al pueblo de Salto que la formó y la envió a distintos rincones del campo y la ciudad en esos 50 años.

Esta es la generación de 1964 y que vivió hechos que hoy son historia: las cascadas de Salto Grande que se oían al visitarlas con sus ranchos de la costa y el monte, repletos de turistas que gustaban la pesca del dorado.

Al hacerse realidad la construcción de la represa por la que lucharon viajando con todo el pueblo a Montevideo, desapareció esta belleza singular de Salto.

Las termas del Arapey y las del Daymán se desarrollaban y disfrutábamos de las primeras piscinas.

Para viajar conocían el tren y Onda y en la ciudad el ómnibus de Forti, algún auto y la bicicleta.

Se comunicaban con un teléfono que servía a todo el barrio.

A bailar iban los domingos después de la Vía Blanca por calle Uruguay, Universitario, Chaná o Ferrocarril o las naranjadas de Nacional que organizaban.

Conocieron las tres radios que existían en Salto: Cultural, Salto y Tabaré; la primera experiencia de TV desde la sociedad italiana, luego de Canal 4 en el Hotel Salto, hasta la adjudicación de canal 8 frente a los cuarteles.

Conocieron  los paseos domingueros a las quintas, a las Cachuelas o a los montes de los puentes que rodean la ciudad o a la fuente Salto.

Era el Salto de los 60 que nos vio nacer al Magisterio, cuando se habían abierto las avenidas: Viera, Viana, Barbieri; nacían nuevos barrios y el Parque Harriague.

Estaba de moda la Costanera Sur y en la note disfrutábamos de las Playas las Cavas y Salto Chico en verano o los clubes Remeros y Rowing con sus barcos en el río.

Fue una generación en valores recogidos en sus profesores, en la sociedad y que supo enfrentar los problemas que les fueron presentando.

Hoy ya jubiladas y disfrutando de la jubilación se unen nuevamente para agradecer la historia que les tocó vivir de ser la generación bisagra con la tecnología de hoy.

Rinden homenaje a las compañeras fallecidas en el camino a los 50 que son Ana María Galeano, Gloria Giambiaggi y Celsa Ramos Luccini.

as docentes jubiladas de la generación de 1964 “Rosa Silvestre” están a celebrar sus 50 años de compromiso con el magisterio, así lo anunció una de sus integrantes, la Maestra Renée Díaz.
Dicho evento se cumplirá el próximo viernes 31 en el Instituto de Formación Docente.
Las maestras de esta generación de medio siglo son: Gloria Alves, Beatriz Balbi Lastreto, Sara Curbelo Porto, Renée Díaz Sarthou, Belma Méndez, Élida Monetta, Zulma Netto, Gloria Vieira, Graciela Delgado Requelme, Mirna Farfalla Silvestri, Elda Yacques, Ivonne Texeira Nuñez, Carmen Valsangiácomo, Julia Carballo, Marta Guerra Devecci, Susana Pigurina Galbalisi, Lidia Borggio Digiácomo, Yolanda Villar Grassi, Mary Alemán, Cristina Mayado, Beatriz Beasley, Élida Esther Silva Motta, Marina Aragón Forteza y Teresa Méndez Otero.
A continuación, damos a conocer el programa previsto para ese día.
Contextualización y bienvenida: Maestra Renée Díaz Sarthou.
Mensaje a Maestros Egresados 2014, Sara Curbelo Porto.
Testimonio de su querida Profesora Nacha Testa.
Palabras de la Directora del Instituto Prof. Shirley Ferreira.
Agradecimiento al Instituto.
Actuación del grupo “Andapagos”.
Coro de maestros “Cantaconmigo” dirigido por Carolina Guarino, actuando en percusión Pedro Zeni.
EL MAGISTERIO:
UN APOSTOLADO
El Salto Oriental había celebrado sus 200 años de existencia con un desfile multitudinario y ocho años después las liceales de ese desfile se transformaban en el flamante instituto creado en 1963, hoy IFD, “Rosa Silvestre”.
La generación del ’64 se encuentra hoy celebrando sus 50 años con la profesión y manifiestan su agradecimiento a la institución y al pueblo de Salto que la formó y la envió a distintos rincones del campo y la ciudad en esos 50 años.
Esta es la generación de 1964 y que vivió hechos que hoy son historia: las cascadas de Salto Grande que se oían al visitarlas con sus ranchos de la costa y el monte, repletos de turistas que gustaban la pesca del dorado.
Al hacerse realidad la construcción de la represa por la que lucharon viajando con todo el pueblo a Montevideo, desapareció esta belleza singular de Salto.
Las termas del Arapey y las del Daymán se desarrollaban y disfrutábamos de las primeras piscinas.
Para viajar conocían el tren y Onda y en la ciudad el ómnibus de Forti, algún auto y la bicicleta.
Se comunicaban con un teléfono que servía a todo el barrio.
A bailar iban los domingos después de la Vía Blanca por calle Uruguay, Universitario, Chaná o Ferrocarril o las naranjadas de Nacional que organizaban.
Conocieron las tres radios que existían en Salto: Cultural, Salto y Tabaré; la primera experiencia de TV desde la sociedad italiana, luego de Canal 4 en el Hotel Salto, hasta la adjudicación de canal 8 frente a los cuarteles.
Conocieron  los paseos domingueros a las quintas, a las Cachuelas o a los montes de los puentes que rodean la ciudad o a la fuente Salto.
Era el Salto de los 60 que nos vio nacer al Magisterio, cuando se habían abierto las avenidas: Viera, Viana, Barbieri; nacían nuevos barrios y el Parque Harriague.
Estaba de moda la Costanera Sur y en la note disfrutábamos de las Playas las Cavas y Salto Chico en verano o los clubes Remeros y Rowing con sus barcos en el río.
Fue una generación en valores recogidos en sus profesores, en la sociedad y que supo enfrentar los problemas que les fueron presentando.
Hoy ya jubiladas y disfrutando de la jubilación se unen nuevamente para agradecer la historia que les tocó vivir de ser la generación bisagra con la tecnología de hoy.
Rinden homenaje a las compañeras fallecidas en el camino a los 50 que son Ana María Galeano, Gloria Giambiaggi y Celsa Ramos Luccini.
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