Mal estado de tramos de la exruta 3 y peligrosa vertiente de agua en el centro de la ciudad

Burutarán y Previale presentaron reclamos en la Media Hora Previa de la Junta Departamental

Los ediles nacionalistas, Martín Burutarán y Hugo Previale, han trasladado a la opinión pública y específicamente ante el Plenario de la Junta Departamental de Salto, dos problemáticas que se vienen padeciendo desde larga data, como lo son las pésimas condiciones en que se encuentran ciertos tramos de la exruta 3 a la altura del kilómetro 512; y la vertiente natural de agua ubicada en la esquina de las calles Amorín y Agraciada.

Al respecto, los curules manifestaron sus respectivas preocupaciones y las de los ciudadanos que se las transmitieron, debido a que en ambas situaciones, son varios los damnificados y perjudicados.

Martín Burutarán
El Edil Martín Burutarán, expresó el pasado jueves 20 de julio, que el reclamo le fue transmitido por “padres de niños que concurren a la Escuela Rural Nº 70 de Salto”; y que el mismo, “tiene que ver con el pésimo estado en el que se encuentra un tramo de la ex Ruta 3 a la altura del Km 512, por donde debe pasar el ómnibus que lleva a estos niños que allí se educan a diario”.
Destacó “el esfuerzo que realizan las autoridades de la Escuela, y el funcionario que se encarga del traslado para que estos niños continúen concurriendo a la escuela todos los días”.
Asimismo, manifestó claramente que “dicho vehículo se ve severamente perjudicado por el estado del tramo antes mencionado, ya que las roturas son permanentes”.
El curul solicitó que dicho reclamo llegue a los oídos de la Dirección de Obras de la Intendencia de Salto y al propio Intendente Andrés Lima, “con el objetivo de tomar cartas en el asunto en esta problemática”.

Hugo Previale
Por su parte, el también nacionalista Hugo Previale, en la exposición realizada el jueves 6 de julio; comenzó cuestionando, ¿quién se va a hacer cargo de dar la solución?; al ser la tercera vez que “planteamos nuestra preocupación por el peligro que presenta, para peatones y motociclistas, la vertiente natural de agua ubicada en la esquina de las calles Amorín y Agraciada”.
El dirigente blanco especificó que, la primera vez que se presentó dicha problemática, “fue el jueves 03 de marzo de 2016”. “En aquella oportunidad”, continuó, “nuestra exposición iba acompañada por una nota firmada por varios vecinos de la zona donde manifestaban su preocupación por la pérdida constante de agua, lo que provocaba la rotura del pavimento y la presencia de un musgo sumamente resbaloso, peligroso tanto para peatones como para vehículos, principalmente motos”.
Como respuesta a lo planteado, y de acuerdo a lo mencionado por el propio Previale, “OSE envió personal a verificar la procedencia de la pérdida y manifestó que no era su competencia porque el agua que brota no corresponde a una pérdida de su red”.
Pero una vez más se prosiguió con las reclamaciones al respecto, y el 21 de julio del 2016, se solicitó nuevamente a la Intendencia, la “reparación del pavimento que estaba más deteriorado”; en tanto que a OSE, “le planteábamos la posibilidad de realizar un entubamiento de dicha vertiente, conectándolo a la red de saneamiento”, prosiguió narrando el Edil.
“La respuesta que recibimos de parte de la Jefa Técnica Departamental de OSE, fue que no es posible realizar el entubamiento ya que la vertiente recargaría la red.
La Intendencia atendió el reclamo por el mal estado del pavimento, y realizó la reparación del mismo. El problema es que la vertiente continúa sin que nadie se haga cargo; los que vivimos en la zona, vemos constantemente cómo caen motociclistas al frenar o doblar sobre un pavimento totalmente resbaloso por el musgo acumulado.
Nos preguntamos: ¿Las autoridades municipales y de OSE están esperando que ocurra un siniestro grave, que haga lamentar una pérdida irreparable, para solucionar el problema? Esperamos que esto nunca suceda, pero en tal caso ¿Quién se va: hacer responsable?
“La continua corriente de agua”, culminó diciendo el Edil Hugo Previale, “seguramente deteriorará el hormigón como lo hizo anteriormente; con el tiempo, se volverán a sumar al flujo de agua y al musgo, los pozos del pavimento, teniendo que volver a gastar dinero de los contribuyentes para repararlos”.