Miguel Kertesz autor de “Una Voz Para La Memoria” cuenta como consiguió escribir la odisea vivida por su madre en 11 campos de concentración

Invitado por uno de los maestros de la escuela 121, y la bibliotecóloga del colegio Sagrada Familia, para presentar su primer libro ante la sociedad salteña, llegó a nuestra ciudad el lunes último por la mañana, el periodista y escritor uruguayo, Miguel Kertesz, quien luego de un exhaustivo trabajo que duró aproximadamente dos años, publicó el libro, “Una Voz Para La Memoria”
La publicación, editada por la editorial Planeta, cuenta las peripecias que tuvo que realizar una joven adolescente, (Miriam Bek, madre del escritor),  para poder sobrevivir a once campos de concentración, durante el Holocausto judío. Así, y gracias al testimonio de su madre, quien tiene actualmente 85 años, Miguel logró reunir esta gran historia, que impacta al lector, y lo conduce de forma constante hasta el corazón de la Alemania Nazi.
Es importante destacar, que Kertesz, presentó el libro en la Regional Norte, y en el Colegio Sagrada Familia, y en la Escuela 121, para que los estudiantes de dichas instituciones pudieran conocer un poco más y profundizar en la historia de la Segunda Guerra Mundial, pero en este caso contada desde los rincones más profundos de la memoria de una sobreviviente.
EL PUEBLO conversó personalmente con el escritor para conocer los detalles de su libro. Así, y en primer lugar nos contó que el libro fue lanzado por la Editorial Planeta, y que se agotó de forma rápida; por tal motivo, ya ha vuelto a ser lanzado, y ya se encuentra disponible nuevamente en todas las librerías del país.
Sobre su madre nos dijo que es una mujer que tiene actualmente 85 años, y que es una persona totalmente activa, llena de energía, y que se recorre toda la ciudad de Montevideo en ómnibus.
“Mi madre dio un primer testimonio a un amigo y a mÍ en el fondo de mi casa y allí la grabamos con una cámara de video hace algunos años. Hasta ese momento ella no había hablado de su historia durante la guerra. Pero llegó un momento en donde sintió la necesidad de contar todo, como le sucedió a muchos sobrevivientes. Después hubo un trabajo muy grande de una fundación dirigida por el director de cine Steven Spielberg, quien puso un millón de dólares para crear una fundación internacional con el dinero que ganó en su famosa película “La Lista de Schindler”. En Uruguay dieron testimonio unos 130 uruguayos, entre ellos mi madre. Pasó el tiempo, yo ya había comenzado a escribir, y le dije un día, vamos a comenzar a escribir tu libro. Así que me contestó que le parecía muy bien ya que tenía que contarle su historia a la gente y así fue como comenzamos a darle forma al libro. Su testimonio era muy desordenado, como la memoria de cualquier persona, y parte de mi tarea consistió en organizar toda la información, agregar datos históricos y demás” dijo.
Señaló además que su madre cuando él era niño hablaba muy poco sobre la historia, porque cada vez que lo hacía, saltaba el dolor de recordar. Así que solo contaba algunas anécdotas y nada más.
LA HISTORIA
Hace 86 años nació mi mamá en la ciudad de Hayfa, al norte de lo que es actualmente Israel. Cuando tenía solo dos meses y aún se encontraba en el sanatorio, falleció su padre, y al salir del sanatorio la madre se dio cuenta de que iba a quedar sola en un lugar lleno de pantanos y desiertos y decidió volver a la frontera entre Hungría y Rumania de donde era originaria ella. En 1944 la guerra ya estaba muy avanzada, los alemanes ocuparon Hungría frente al intento de los húngaros de salirse fuera del eje. Alemania ocupó Hungría, y todos los judíos, los testigos de Jehová, los discapacitados o cualquier persona que tuviera una malformación, fueron llevados a Guetos y de allí a los campos de concentración. Mi madre tuvo la suerte de no ir al campo de concentración directamente porque su madre era enfermera y le habían dado permiso para quedarse en el sanatorio en donde trabajaba junto a su familia. Pero en determinado momento detuvieron a un tío de ella y su esposa decidió irse con él al gueto. En ese momento la cabeza de la familia que era otra tía, decidió que todos fueran al gueto. Allí permanecieron durante una semana, y desde allí fueron deportados en un tren de ganado, hasta el mayor campo de concentración que era Auswitch. Allí pasaron por una selección, en donde los menores de 35 años y los mayores de 18 fueron llevados a trabajos forzados; el resto, fue llevado directamente a la cámara de gas. En determinado momento cuando estaban en una de las filas en donde se realizaba la selección, mi madre le habla a su madre, y cuando se dio vuelta porque no le contestaba, entonces ya no estaba más. Se encontró allí con dos primas, y juntas atravesaron toda esa odisea hasta el final de la guerra. Fueron liberadas por los rusos en mayo de 1945 cuando ella tenía 18 años. A partir de allí quedó libre, pero como muchos otros jóvenes huérfana y yendo de un lado para otro por toda Europa. Lamentablemente asesinaron a 26 de sus familiares, narró el escritor.
Por último invitó a todos los salteños a leer el libro, y conocer la impactante historia de una mujer que luchó por sobrevivir, y que luego de quedar en libertad decidió viajar al Uruguay en donde vive desde muy joven.

Invitado por uno de los maestros de la escuela 121, y la bibliotecóloga del colegio Sagrada Familia, para presentar su primer libro ante la sociedad salteña, llegó a nuestra ciudad el lunes último por la mañana, el periodista y escritor uruguayo, Miguel Kertesz, quien luego de un exhaustivo trabajo que duró aproximadamente dos años, publicó el libro, “Una Voz Para La Memoria”

La publicación, editada por la editorial Planeta, cuenta las peripecias que tuvo que realizar una joven adolescente, (MiriamDSCN8324 Bek, madre del escritor),  para poder sobrevivir a once campos de concentración, durante el Holocausto judío. Así, y gracias al testimonio de su madre, quien tiene actualmente 85 años, Miguel logró reunir esta gran historia, que impacta al lector, y lo conduce de forma constante hasta el corazón de la Alemania Nazi.

Es importante destacar, que Kertesz, presentó el libro en la Regional Norte, y en el Colegio Sagrada Familia, y en la Escuela 121, para que los estudiantes de dichas instituciones pudieran conocer un poco más y profundizar en la historia de la Segunda Guerra Mundial, pero en este caso contada desde los rincones más profundos de la memoria de una sobreviviente.

EL PUEBLO conversó personalmente con el escritor para conocer los detalles de su libro. Así, y en primer lugar nos contó que el libro fue lanzado por la Editorial Planeta, y que se agotó de forma rápida; por tal motivo, ya ha vuelto a ser lanzado, y ya se encuentra disponible nuevamente en todas las librerías del país.

Sobre su madre nos dijo que es una mujer que tiene actualmente 85 años, y que es una persona totalmente activa, llena de energía, y que se recorre toda la ciudad de Montevideo en ómnibus.

“Mi madre dio un primer testimonio a un amigo y a mÍ en el fondo de mi casa y allí la grabamos con una cámara de video hace algunos años. Hasta ese momento ella no había hablado de su historia durante la guerra. Pero llegó un momento en donde sintió la necesidad de contar todo, como le sucedió a muchos sobrevivientes. Después hubo un trabajo muy grande de una fundación dirigida por el director de cine Steven Spielberg, quien puso un millón de dólares para crear una fundación internacional con el dinero que ganó en su famosa película “La Lista de Schindler”. En Uruguay dieron testimonio unos 130 uruguayos, entre ellos mi madre. Pasó el tiempo, yo ya había comenzado a escribir, y le dije un día, vamos a comenzar a escribir tu libro. Así que me contestó que le parecía muy bien ya que tenía que contarle su historia a la gente y así fue como comenzamos a darle forma al libro. Su testimonio era muy desordenado, como la memoria de cualquier persona, y parte de mi tarea consistió en organizar toda la información, agregar datos históricos y demás” dijo.

Señaló además que su madre cuando él era niño hablaba muy poco sobre la historia, porque cada vez que lo hacía, saltaba el dolor de recordar. Así que solo contaba algunas anécdotas y nada más.

LA HISTORIA

Hace 86 años nació mi mamá en la ciudad de Hayfa, al norte de lo que es actualmente Israel. Cuando tenía solo dos meses y aún se encontraba en el sanatorio, falleció su padre, y al salir del sanatorio la madre se dio cuenta de que iba a quedar sola en un lugar lleno de pantanos y desiertos y decidió volver a la frontera entre Hungría y Rumania de donde era originaria ella. En 1944 la guerra ya estaba muy avanzada, los alemanes ocuparon Hungría frente al intento de los húngaros de salirse fuera del eje. Alemania ocupó Hungría, y todos los judíos, los testigos de Jehová, los discapacitados o cualquier persona que tuviera una malformación, fueron llevados a Guetos y de allí a los campos de concentración. Mi madre tuvo la suerte de no ir al campo de concentración directamente porque su madre era enfermera y le habían dado permiso para quedarse en el sanatorio en donde trabajaba junto a su familia. Pero en determinado momento detuvieron a un tío de ella y su esposa decidió irse con él al gueto. En ese momento la cabeza de la familia que era otra tía, decidió que todos fueran al gueto. Allí permanecieron durante una semana, y desde allí fueron deportados en un tren de ganado, hasta el mayor campo de concentración que era Auswitch. Allí pasaron por una selección, en donde los menores de 35 años y los mayores de 18 fueron llevados a trabajos forzados; el resto, fue llevado directamente a la cámara de gas. En determinado momento cuando estaban en una de las filas en donde se realizaba la selección, mi madre le habla a su madre, y cuando se dio vuelta porque no le contestaba, entonces ya no estaba más. Se encontró allí con dos primas, y juntas atravesaron toda esa odisea hasta el final de la guerra. Fueron liberadas por los rusos en mayo de 1945 cuando ella tenía 18 años. A partir de allí quedó libre, pero como muchos otros jóvenes huérfana y yendo de un lado para otro por toda Europa. Lamentablemente asesinaron a 26 de sus familiares, narró el escritor.

Por último invitó a todos los salteños a leer el libro, y conocer la impactante historia de una mujer que luchó por sobrevivir, y que luego de quedar en libertad decidió viajar al Uruguay en donde vive desde muy joven.