Ministro del Interior vendrá el 31 y autoridades pedirán celeridad por la instalación de cámaras de seguridad

Ministro del Interior vendrá el 31 y autoridades  pedirán  celeridad por la instalación de cámaras de seguridad
La Jefatura de Policía de Salto, cuenta con una carencia estimada en unos 300 funcionarios para poder tener la cantidad óptima de policías que les permitan cumplir con un buen funcionamiento en Salto.
Actualmente hay un policía de calle cada 350 habitantes y esto si se toma a todos juntos, puesto que los mismos están distribuidos en 16 seccionales, además de otras unidades como la carcelaria y violencia doméstica, y en tres turnos distintos.
Incluso, las autoridades admiten que existen vehículos que están parados porque no cuentan con chóferes suficientes y a todo esto, la jefatura encima tiene las bajas de los funcionarios que tienen que cumplir tareas en otros departamentos, como ocurre actualmente con los que han sido destinados a la cárcel de Rivera.
Las autoridades manifiestan que por el momento, la situación de seguridad en nuestro medio “está controlada”, aunque las carencias a las que se enfrentan son importantes y saben que deben administrar un déficit de hombres para controlar los destinos de la seguridad.
Asimismo, hay proyectos de trabajo que podrían ayudar a mejorar la situación de seguridad que habrían sido aprobados, pero que por el momento están en ascuas por trabas burocráticas en el Ministerio del Interior, como el caso de la compra e instalación de 39 cámaras de seguridad que serán colocadas en diferentes zonas de la ciudad, así como equipos de localización digital, GPS, que serán distribuidos entre los móviles policiales para mejorar su trabajo de coordinación.
RECORRIDA
El próximo 31 de mayo, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi vendrá a Salto, luego de postergar la visita pactada para el 17 de este mes, la que debió suspenderse. Será una visita de rutina del secretario de Estado, quien vendrá a Salto para monitorear el funcionamiento de la institución policial de nuestro departamento.
El actual ministro del Interior, vino a Salto pocos días después de haber asumido el cargo, el pasado 1º de marzo de 2010, a imponer en el cargo al actual jefe de Policía de Salto, el inspector general retirado, Carlos Ayuto.
Desde entonces Bonomi no ha visitado nuestro departamento y ahora espera recorrerlo junto a distintos altos funcionarios de la cartera, para establecer lazos con Salto.
En esa oportunidad, según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO, el máximo jerarca local de la policía solicitará conocer de primera mano la evolución del proyecto de la instalación de cámaras de seguridad que había tenido el visto bueno del subsecretario del Interior, Jorge Vázquez, y que hasta el momento no ha sido concretado.
LOS DELITOS
Asimismo, los actuales jerarcas entienden que la mayoría de los delitos que han causado conmoción a la sociedad han podido ser aclarados. Incluso, los que no terminan con un procesamiento de las personas involucradas por distintos factores, como la falta de pruebas para incriminar a los sospechosos.
Según admitieron fuentes de la investigación a este diario, los motochorros que han generado preocupación en distintos ámbitos de la población en las últimas horas, fueron identificados y detenidos. Pero a falta de pruebas, no pudieron ser procesados.
Los informantes, señalan que el principal sospechoso de estos hechos era un mayor de edad, oriundo de la zona sur de la ciudad, que tiene antecedentes penales. Habría cometido los arrebatos en moto junto a otros individuos menores de edad, pero a falta de elementos probatorios y de testigos que los incriminaran los mismos fueron dejados en libertad.
Este tipo de episodios operan como una piedra en el zapato para la Policía, aunque no desisten de su tarea y ahora reforzarán las vigilancias para poder terminar con estos hechos.
Otra de las preocupaciones de los mandos policiales, es contar con los efectivos necesarios como para enfrentar todas las situaciones que se denuncian a diario. Las autoridades consultadas por EL PUEBLO, reconocen que la escasez de funcionarios opera en desmedro de la función, empero, aún así, reconocen el esfuerzo del personal por abatir los índices delictivos.
En ese sentido, sostienen que la prevención es fundamental y la presencia en los distintos puntos de la ciudad también. Aunque no cuentan con efectivos suficientes. A prueba de ello es por el momento la falta de funcionamiento de los denominados “kioscos policiales” en algunos barrios de Salto, donde la infraestructura “ya no pasa a ser el problema, sino la falta de policías para ser destinados a trabajar en esos lugares”, argumentaron las autoridades.
Con 600 policías en total, para atender todas las dependencias internas y externas, y un departamento con 130 mil habitantes, la Jefatura brega por la llegada de nuevos efectivos. Aunque saben que nunca serán los 300 que hacen falta para mejorar del todo las cosas.

La Jefatura de Policía de Salto, cuenta con una carencia estimada en unos 300 funcionarios para poder tener la cantidad óptima de policías que les permitan cumplir con un buen funcionamiento en Salto.

Actualmente hay un policía de calle cada 350 habitantes y esto si se toma a todos juntos, puesto que los mismos están distribuidos en 16 seccionales, además de otras unidades como la carcelaria y violencia doméstica, y en tres turnos distintos.

Incluso, las autoridades admiten que existen vehículos que están parados porque no cuentan con chóferes suficientes y a todo esto, la jefatura encima tiene las bajas de los funcionarios que tienen que cumplir tareas en otros departamentos, como ocurre actualmente con los que han sido destinados a la cárcel de Rivera.

Las autoridades manifiestan que por el momento, la situación de seguridad en nuestro medio “está controlada”, aunque las carencias a las que se enfrentan son importantes y saben que deben administrar un déficit de hombres para controlar los destinos de la seguridad.

Asimismo, hay proyectos de trabajo que podrían ayudar a mejorar la situación de seguridad que habrían sido aprobados, pero que por el momento están en ascuas por trabas burocráticas en el Ministerio del Interior, como el caso de la compra e instalación de 39 cámaras de seguridad que serán colocadas en diferentes zonas de la ciudad, así como equipos de localización digital, GPS, que serán distribuidos entre los móviles policiales para mejorar su trabajo de coordinación.

RECORRIDA

El próximo 31 de mayo, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi vendrá a Salto, luego de postergar la visita pactada para el 17 de este mes, la que debió suspenderse. Será una visita de rutina del secretario de Estado, quien vendrá a Salto para monitorear el funcionamiento de la institución policial de nuestro departamento.

El actual ministro del Interior, vino a Salto pocos días después de haber asumido el cargo, el pasado 1º de marzo de 2010, a imponer en el cargo al actual jefe de Policía de Salto, el inspector general retirado, Carlos Ayuto.

Desde entonces Bonomi no ha visitado nuestro departamento y ahora espera recorrerlo junto a distintos altos funcionarios de la cartera, para establecer lazos con Salto.

En esa oportunidad, según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO, el máximo jerarca local de la policía solicitará conocer de primera mano la evolución del proyecto de la instalación de cámaras de seguridad que había tenido el visto bueno del subsecretario del Interior, Jorge Vázquez, y que hasta el momento no ha sido concretado.

LOS DELITOS

Asimismo, los actuales jerarcas entienden que la mayoría de los delitos que han causado conmoción a la sociedad han podido ser aclarados. Incluso, los que no terminan con un procesamiento de las personas involucradas por distintos factores, como la falta de pruebas para incriminar a los sospechosos.

Según admitieron fuentes de la investigación a este diario, los motochorros que han generado preocupación en distintos ámbitos de la población en las últimas horas, fueron identificados y detenidos. Pero a falta de pruebas, no pudieron ser procesados.

Los informantes, señalan que el principal sospechoso de estos hechos era un mayor de edad, oriundo de la zona sur de la ciudad, que tiene antecedentes penales. Habría cometido los arrebatos en moto junto a otros individuos menores de edad, pero a falta de elementos probatorios y de testigos que los incriminaran los mismos fueron dejados en libertad.

Este tipo de episodios operan como una piedra en el zapato para la Policía, aunque no desisten de su tarea y ahora reforzarán las vigilancias para poder terminar con estos hechos.

Otra de las preocupaciones de los mandos policiales, es contar con los efectivos necesarios como para enfrentar todas las situaciones que se denuncian a diario. Las autoridades consultadas por EL PUEBLO, reconocen que la escasez de funcionarios opera en desmedro de la función, empero, aún así, reconocen el esfuerzo del personal por abatir los índices delictivos.

En ese sentido, sostienen que la prevención es fundamental y la presencia en los distintos puntos de la ciudad también. Aunque no cuentan con efectivos suficientes. A prueba de ello es por el momento la falta de funcionamiento de los denominados “kioscos policiales” en algunos barrios de Salto, donde la infraestructura “ya no pasa a ser el problema, sino la falta de policías para ser destinados a trabajar en esos lugares”, argumentaron las autoridades.

Con 600 policías en total, para atender todas las dependencias internas y externas, y un departamento con 130 mil habitantes, la Jefatura brega por la llegada de nuevos efectivos. Aunque saben que nunca serán los 300 que hacen falta para mejorar del todo las cosas.