Misionera colombiana radicada en Salto cuenta su experiencia de intercambio con nuestra cultura

La Unión de Inmigrantes de Salto está organizando para el próximo domingo 26 – con motivo de la fiesta de la Independencia de la República de Colombia que se cumplirá el día 20 de julio– una comida típica de aquel país a cargo de Ligia Suárez, Misionera Cristiana colombiana que reside en nuestra ciudad desde hace algunos años.

El costo del ticket será de $250 e incluirá entrada, plato principal, postre y una copa de vino. Ligia Suárez desea convocar a otros ciudadanos colombianos que se encuentren en Salto a sumarse a esta fiesta tradicional, puesto que una de las finalidades que persigue la Unión de Inmigrantes de Salto, es el fomento del intercambio cultural.

De nacionalidad colombiana, a través de la Misión Cristiana ha recorrido varios países. Ligia Suárez llegó a Uruguay y luego a Salto donde se ha establecido desde hace unos tres años.

“Soy misionera y apoyo mucho todo lo relativo a lo cultural, me gusta compartir con los inmigrantes, son para mí como una familia, desde el principio me han atendido, acompañado y ayudado”, reveló.

Sus primeros tiempos de adaptación a nuestro modo de vida fueron un tanto incómodos sobre todo por la ausencia de ciertas frutas que son muy comunes en Colombia, donde existe gran variedad de ellas, en consonancia con el clima.

No obstante la misionera ha logrado cocinar de la misma forma que lo hace en su país de origen, adaptando algunas situaciones. Para celebrar el Día de la Independencia de Colombia se está pensando en presentar un arroz con pollo, muy tradicional en los hogares de los colombianos, en las fiestas familiares, reuniones y demás celebraciones.

“Colombia tiene cinco regiones y en cada una de ellas se come ese mismo plato, en cada lugar se prepara diferente, ya lo he comido en Perú, por ejemplo y la preparación es distinta”, agregó.

El pollo se cuece y se desmenuza en trozos no muy pequeños… se le agrega el arroz, zanahorias, arvejas, cebollas, puerros y aceite.

Ligia aseguró a EL PUEBLO que este plato tradicional tiene mucho que ver con el clima que se vive allí, en una región que roza la línea del Ecuador, a pocos pasos del Caribe.

LA GASTRONOMÍA COLOMBIANA

La gastronomía de Colombia es el resultado de la fusión de alimentos, prácticas y tradiciones culinarias de las culturas indoamericanas locales, europeas (principalmente española) y africana.

Aunque no hay consenso en cuanto a un único plato que represente a toda la gastronomía colombiana, se destacan la arepa y el sancocho como los más representativos.

Otros platos regionales destacados son la bandeja paisa, el ajiaco santafereño, la lechona tolimense y huilense y el mote de queso costeño, entre otros.

Algunos de los ingredientes más comunes en las preparaciones son cereales como el arroz y el maíz, tubérculos como la papa y la yuca, variedades de leguminosas (fríjoles), carnes como la vacuna, gallina, cerdo, cabra, cuy y otros animales silvestres, pescados y mariscos. Es importante también la variedad de frutas tropicales como el mango, el banano, la papaya, la guayaba, el lulo y la maracuyá.

Colombia tiene un plato regional, pero no uno de carácter nacional, aunque son muy reconocidos el sancocho y la arepa en sus distintas variantes.

Entre los platos regionales más representativos se encuentran el ajiaco santafereño, la bandeja paisa, el mote de queso, la lechona tolimense, la mamona o ternera a la llanera, el mute santandereano, el tamal y los pescados, sobre todo en las regiones costeras.

Asimismo, por ser una ciudad con alto índice de Turismo, posee una cantidad importante de restaurantes con diferentes gastronomías del mundo, como la comida italiana, comida mexicana, comida mediterránea, comida china y obviamente comida colombiana.

Cuando le preguntamos cuáles son las similitudes y diferencias entre su cultura y la nuestra, Ligia señaló las estaciones del año… mientras que aquí son bien definidas en su país se puede vivir el calor permanente en un lugar y en otro lo opuesto.

“Tenemos lugares donde hace calor todo el tiempo o un lugar más frío, las cuatro estaciones cada una por su lado se viven en diferentes regiones”, explicó.

LA UNIÓN DE INMIGRANTES: “SON COMO MI FAMILIA”

La Unión de Inmigrantes en Salto ya lleva varios años de vida y sigue procurando el intercambio cultural, la solidaridad de los pueblos sin distinción de razas ni credos y con ese grupo la misionera colombiana ha logrado mantener un vínculo tan estrecho y por ello los considera una gran familia. Al respecto Ligia fue consultada por EL PUEBLO.

-¿Cómo se vive ese intercambio de culturas?

– “Es una experiencia maravillosa, aprecio y valoro muchísimo a la cultura uruguaya… particularmente me ha llamado poderosamente la atención la cantidad de formas en que preparan las pastas… le dan mucho más uso que en Colombia.

También me gusta mucho el vino, ya que en mi país es muy caro y es considerado un lujo.

Un buen licor, un buen vino es para las grandes ocasiones… no es un acompañamiento del almuerzo como aquí”.

-¿Y su relación con la gente?

-“Es muy buena, la gente es muy humanitaria y me ha recibido de brazos abiertos. Particularmente el grupo de inmigrantes son como una gran familia que desde el primer año estuvieron cercanos a mí.

Creo que fue algo de Dios, Elizabeth Widmaier es muy especial”.

SU ENCUENTRO CON EL CRISTIANISMO Y LA MISIÓN

-¿Por qué motivos eligió ser misionera?

– “Creo que la necesidad espiritual me fue llevando, cuando era más joven, pensaba que tenía todo en la mano. Pero luego la experiencia me llevó por otro camino cuando se toma contacto con las dificultades por las que atraviesa el ser humano, comenzamos a pensar distinto y para mí ha sido y es maravilloso ayudar a la gente a tener una relación personal con Jesucristo.

Es bueno ver a personas con esperanza en Dios más que en sí mismas.

Me hace feliz Dios y su comunión con él”.

COLOMBIA: LA COMUNIDAD “MÁS ALEGRE” DE AMÉRICA LATINA Y EL MUNDO

Ligia tiene 54 años y a los 26 comenzó con la misión, sostiene que en Colombia se cultiva el respeto hacia los adultos y por los ancianos que son referentes dentro de la sociedad. Afirma que los colombianos conforman una sociedad muy alegre; de hecho han sido nominados como la gente más feliz de América Latina y el mundo.

“Dejando fuera las guerrillas y la violencia, Colombia es una nación alegre e impulsadora, que siempre está pensando en salir adelante”, reflexiona Ligia.

Para la próxima edición de la fiesta del Inmigrante, se están organizando eventos en los que el Consulado de Colombia aportará su colaboración.

a Unión de Inmigrantes de Salto está organizando para el próximo domingo 26 – con motivo de la fiesta de la Independencia de la República de Colombia que se cumplirá el día 20 de julio– una comida típica de aquel país a cargo de Ligia Suárez, Misionera Cristiana colombiana que reside en nuestra ciudad desde hace algunos años.
El costo del ticket será de $250 e incluirá entrada, plato principal, postre y una copa de vino. Ligia Suárez desea convocar a otros ciudadanos colombianos que se encuentren en Salto a sumarse a esta fiesta tradicional, puesto que una de las finalidades que persigue la Unión de Inmigrantes de Salto, es el fomento del intercambio cultural.
De nacionalidad colombiana, a través de la Misión Cristiana ha recorrido varios países. Ligia Suárez llegó a Uruguay y luego a Salto donde se ha establecido desde hace unos tres años.
“Soy misionera y apoyo mucho todo lo relativo a lo cultural, me gusta compartir con los inmigrantes, son para mí como una familia, desde el principio me han atendido, acompañado y ayudado”, reveló.
Sus primeros tiempos de adaptación a nuestro modo de vida fueron un tanto incómodos sobre todo por la ausencia de ciertas frutas que son muy comunes en Colombia, donde existe gran variedad de ellas, en consonancia con el clima.
No obstante la misionera ha logrado cocinar de la misma forma que lo hace en su país de origen, adaptando algunas situaciones. Para celebrar el Día de la Independencia de Colombia se está pensando en presentar un arroz con pollo, muy tradicional en los hogares de los colombianos, en las fiestas familiares, reuniones y demás celebraciones.
“Colombia tiene cinco regiones y en cada una de ellas se come ese mismo plato, en cada lugar se prepara diferente, ya lo he comido en Perú, por ejemplo y la preparación es distinta”, agregó.
El pollo se cuece y se desmenuza en trozos no muy pequeños… se le agrega el arroz, zanahorias, arvejas, cebollas, puerros y aceite.
Ligia aseguró a EL PUEBLO que este plato tradicional tiene mucho que ver con el clima que se vive allí, en una región que roza la línea del Ecuador, a pocos pasos del Caribe.
LA GASTRONOMÍA COLOMBIANA
La gastronomía de Colombia es el resultado de la fusión de alimentos, prácticas y tradiciones culinarias de las culturas indoamericanas locales, europeas (principalmente española) y africana.
Aunque no hay consenso en cuanto a un único plato que represente a toda la gastronomía colombiana, se destacan la arepa y el sancocho como los más representativos.
Otros platos regionales destacados son la bandeja paisa, el ajiaco santafereño, la lechona tolimense y huilense y el mote de queso costeño, entre otros.
Algunos de los ingredientes más comunes en las preparaciones son cereales como el arroz y el maíz, tubérculos como la papa y la yuca, variedades de leguminosas (fríjoles), carnes como la vacuna, gallina, cerdo, cabra, cuy y otros animales silvestres, pescados y mariscos. Es importante también la variedad de frutas tropicales como el mango, el banano, la papaya, la guayaba, el lulo y la maracuyá.
Colombia tiene un plato regional, pero no uno de carácter nacional, aunque son muy reconocidos el sancocho y la arepa en sus distintas variantes.
Entre los platos regionales más representativos se encuentran el ajiaco santafereño, la bandeja paisa, el mote de queso, la lechona tolimense, la mamona o ternera a la llanera, el mute santandereano, el tamal y los pescados, sobre todo en las regiones costeras.
Asimismo, por ser una ciudad con alto índice de Turismo, posee una cantidad importante de restaurantes con diferentes gastronomías del mundo, como la comida italiana, comida mexicana, comida mediterránea, comida china y obviamente comida colombiana.
Cuando le preguntamos cuáles son las similitudes y diferencias entre su cultura y la nuestra, Ligia señaló las estaciones del año… mientras que aquí son bien definidas en su país se puede vivir el calor permanente en un lugar y en otro lo opuesto.
“Tenemos lugares donde hace calor todo el tiempo o un lugar más frío, las cuatro estaciones cada una por su lado se viven en diferentes regiones”, explicó.
LA UNIÓN DE INMIGRANTES: “SON COMO MI FAMILIA”
La Unión de Inmigrantes en Salto ya lleva varios años de vida y sigue procurando el intercambio cultural, la solidaridad de los pueblos sin distinción de razas ni credos y con ese grupo la misionera colombiana ha logrado mantener un vínculo tan estrecho y por ello los considera una gran familia. Al respecto Ligia fue consultada por EL PUEBLO.
-¿Cómo se vive ese intercambio de culturas?
- “Es una experiencia maravillosa, aprecio y valoro muchísimo a la cultura uruguaya… particularmente me ha llamado poderosamente la atención la cantidad de formas en que preparan las pastas… le dan mucho más uso que en Colombia.
También me gusta mucho el vino, ya que en mi país es muy caro y es considerado un lujo.
Un buen licor, un buen vino es para las grandes ocasiones… no es un acompañamiento del almuerzo como aquí”.
-¿Y su relación con la gente?
-“Es muy buena, la gente es muy humanitaria y me ha recibido de brazos abiertos. Particularmente el grupo de inmigrantes son como una gran familia que desde el primer año estuvieron cercanos a mí.
Creo que fue algo de Dios, Elizabeth Widmaier es muy especial”.
SU ENCUENTRO CON EL CRISTIANISMO Y LA MISIÓN
-¿Por qué motivos eligió ser misionera?
- “Creo que la necesidad espiritual me fue llevando, cuando era más joven, pensaba que tenía todo en la mano. Pero luego la experiencia me llevó por otro camino cuando se toma contacto con las dificultades por las que atraviesa el ser humano, comenzamos a pensar distinto y para mí ha sido y es maravilloso ayudar a la gente a tener una relación personal con Jesucristo.
Es bueno ver a personas con esperanza en Dios más que en sí mismas.
Me hace feliz Dios y su comunión con él”.
COLOMBIA: LA COMUNIDAD “MÁS ALEGRE” DE AMÉRICA LATINA Y EL MUNDO
Ligia tiene 54 años y a los 26 comenzó con la misión, sostiene que en Colombia se cultiva el respeto hacia los adultos y por los ancianos que son referentes dentro de la sociedad. Afirma que los colombianos conforman una sociedad muy alegre; de hecho han sido nominados como la gente más feliz de América Latina y el mundo.
“Dejando fuera las guerrillas y la violencia, Colombia es una nación alegre e impulsadora, que siempre está pensando en salir adelante”, reflexiona Ligia.
Para la próxima edición de la fiesta del Inmigrante, se están organizando eventos en los que el Consulado de Colombia aportará su colaboración.