Mtra. René Díaz Sarthou “El rescate de valores es el gran desafío para la Enseñanza”

“Maestros… ni de ayer ni de hoy… ¡Maestros siempre!

4En una instancia más donde se distingue la noble labor del Magisterio, EL PUEBLO invitó a una de las representantes, René Díaz Sarthou (67) maestra de la generación de los años sesenta  que hizo una lectura de la realidad de la Enseñanza de antaño y la de hoy, valorizando la profesión a la que le ha sido encomendada nada más y nada menos que formar en sus primeros pasos a cada generación, que luego refleja su idiosincrasia en la sociedad misma. Si bien hoy se cuenta con herramientas muy poderosas como internet, y ha mejorado la situación de las escuelas rurales, donde también ha llegado la tecnología, el déficit se ve en lo social y en los valores, emprendiéndose la lucha por su rescate. 

Cuando da sus primeros pasos en el camino de brindar conocimientos y orientación, el maestro tal vez no  se percata de la trascendencia que luego toma su trabajo, cuando aquellos niños se tornan mayores y logran colmar sus aspiraciones… el pasar de los años deja al desnudo esa realidad que suele ser para el formador, muy reconfortante.

“Solía preguntarle a mis alumnos… ¿Cómo me recuerdas?… Uno de ellos me contestó: Usted gritaba mucho, maestra… y eso es cierto.

Hoy al parecer hay otras formas de encarar las cosas – reveló la docente con humor.

Centrándonos en la educación y el magisterio de ayer y de hoy ¿Se puede hablar de otro rigor diferente?

 – “Los padres suelen establecer una diferencia. A menudo me desespero cuando veo la salida de los niños de la escuela.

Pese a que mi generación fue la intermedia entre aquella disciplina de rigor y la de actual, no obstante conservábamos algo lindo como eran la salidas en la escuela… el director siempre en la puerta despidiendo a sus alumnos con una sonrisa. Hoy vemos que generalmente salen en tropel, bastante desordenados.

Esa figura que de repente hoy no toma tanta importancia, porque no se considera como algo que va en detrimento de lo educativo.

Para nosotros era importante… tanto como la entrada a la institución”.

“EL MAESTRO ACTUAL SE SIENTE DESBORDADO”

 – ¿Considera que ha cambiado la figura y posición de los maestros?

  – “La sociedad ha cambiado y de ello responsabiliza a los maestros, cuando es la familia que se ha deteriorado.

Yo defiendo a los maestros de hoy, que están trabajando en una situación muy conflictiva.

En la década del 60 ya se percibía esa conmoción familiar, pero más desde el punto de vista económico.

Actualmente no es solo la pobreza, sino que se ha llegado a menoscabar el corazón de la familia.

En muchos casos está solamente la madre trabajando y luchando con sus hijos.

El maestro entonces, debe establecer los límites y fijar hábitos; por ese motivo, se siente desbordado.

Por otra parte, han cambiado los programas… nosotros contábamos con muchas materias que nos ayudaban y hoy el enfoque se enfatiza en lo técnico, que es muy bueno.

Pero la parte social es muy compleja.

Cada época va marcando sus prioridades… hoy la mayor consigna se da en rescatar los valores, de fomentar la igualdad de género y promover la no discriminación”.

El Magisterio actual, cuenta con un arma muy poderosa que es la tecnología, lo que la docente lo reconoció como “un aporte maravilloso que debe ser acompañado de un buen material humano”.

 – ¿El maestro hoy sale al campo de batalla sin estar preparado en ese sentido?

  – “Es la vida que nos va preparando; a no olvidar que también los docentes forman parte de la sociedad y también sus problemáticas personales.

Cosas que antes estaban mal vistas, hoy no se les da importancia, como por ejemplo si el maestro estaba legalmente o no casado”.

 -¿Qué lectura hace de la Educación?

 – “Hay importantes logros… niños muy abiertos al conocimiento, se está generalizando la Enseñanza Media; a mi criterio, lo que no se ha logrado aún es mejorar la parte formativa de la persona.

Veo niños a los que les falta estímulo y valores de disciplina… creo que la libertad extrema los perjudica”.

–        Sabido es que la pobreza también incide en forma negativa en la Educación ¿Se advierten cambios?

–        “En ello se ha mejorado mucho, con los maestros comunitarios.

Hoy se llega directamente a esos niños carentes. 

Si ha vivido el maestro la pobreza, comprende mucho más a esos niños, está más cerca de ellos y los pone en primer plano.

El gobierno mismo lo exige; ir más hacia los que necesitan”.

 – ¿Cómo ve a la nueva generación de docentes?

 – “Los maestros siguen siendo los mismos, hay quienes ponen mucha garra… entusiasmo, y otros tal vez simplemente son oficinistas”.

Su mensaje hacia los maestros y la sociedad es que  “es preciso brindarles más amor a los niños; fortalecer esa relación maestro – alumno y que los padres puedan acompañar ese crecimiento, confiando en los docentes”. 

Rosario Peláez, maestra de la joven generación

“Es importante formar en el conocimiento, pero más aún a la persona”

4-2Lleva cuatro años en el ejercicio del Magisterio y desde su lugar de joven docente, Rosario Peláez (27) reflexiona acerca de la realidad educativa actual, cuales son las fortalezas y debilidades.

“Es una profesión que hoy en día se torna difícil de asumirla… se necesita real vocación.

Advertimos todo lo que los niños están viviendo y es complicado no caer simplemente en brindarle solamente cosas básicas y materiales.

Es necesario enfatizar en los valores que sean formados como personas, dentro de una realidad que está muy desdibujada”.

Peláez trabaja en la Escuela No. 111 , de Tiempo Completo y orienta a grupos en la Parroquia Santa Cruz, como catequista.

- De su intercambio con formadores que se desempeñaron en otra etapa de la Educación ¿Difieren los desafíos?

 – “Los desafíos son mucho mayores. Antiguamente se contaba con el apoyo de la familia.

Hoy el maestro se encuentra más solo… tratamos de hacer lo posible por formar al niño, desde las herramientas que necesita para poder desarrollarse y formarse como persona”.

-        ¿Con qué vacíos se encuentran los docentes?

 – “El tema de la familia, que está muy golpeada por los cambios y ello repercute inexorablemente en la educación de los pequeños.

Los padres no participan ni se comprometen con la formación de sus hijos.

El maestro de antes daba por sentado ciertos hábitos básicos como por ejemplo el saludo.

Hoy le toca al maestro hacerse cargo de esa realidad y la lucha diaria sin apoyo se hace dura.

Los padres deben concientizarse que el maestro los necesita, ambos tienen que trabajar en conjunto para que el niño crezca integralmente. Se está en el intento de revertir muchas actitudes que se han dejado de lado.

Principalmente hay que formar a la persona y lo demás, viene por añadidura”.

Comparte que existe en los niños una carencia de emociones, sentimientos, cariño y que el ser humano principalmente debe ser feliz, para poder abordar los distintos aspectos de su vida.

Desde sus vivencias, Peláez como joven docente, reafirma su vocación y se siente plena al poder contribuir con sus alumnos y cada logro, por más pequeño que sea, reviste una importancia de trascendencia.