Mucho más que un eximio pianista a quien ni la tortura logró frustrar

Mucho más que un eximio pianista a quien ni la tortura logró frustrar
Miguel Ángel Estrella, pianista, embajador de buena voluntad de Argentina en la UNESCO, e   integrante del Cuarteto Dos Mundos que brindó una espectacular actuación el viernes en el Teatro Larrañaga, dialogó ayer con EL PUEBLO, gracias a los buenos oficios de la cónsul argentina en Salto. narrando parte de su apasionante historia de vida.
Es nacido en Tucumán – Argentina, a sus 73 años, dijo que tras dolorosos momentos que le tocó vivir,” tiene una vida feliz”, “son tiempos benditos”.
“CONOCÍ LO MEJOR
Y LO PEOR DE URUGUAY”
El pianista fue secuestrado y torturado durante el Plan Cóndor, del que relató detalles “estuve secuestrado en Montevideo en el Plan Cóndor, en el Penal de Libertad, primero en un chupadero… o sea que conocí lo mejor y lo peor de Uruguay, me encanta Uruguay, me encanta este país, me siento muy ligado, para mí somos todos una misma familia”, indicó.
Su liberación estuvo vinculada a un movimiento mundial que comenzó en Francia donde había estudiado. “… los militares negaron que ellos me conocían de nombre, pero éstos eran más hábiles, los negociadores, eso me salvó… Fue un secuestro espectacular, fue en el año 1977, en fin, esos empezaron a intervenir, hasta la reina de Inglaterra pedía por mí. Soy un cristiano de izquierda, y soy peronista, entonces los militares tanto argentinos como uruguayos no bancaban que yo fuera a tocar en aquellas ferias, en las cárceles, en los barrios pobres, en los cantegriles uruguayos, y el que dirigía el operativo de mi secuestro era (José “Nino”) Gavazzo, secuestraron también a mi secretaria, a una vecina, ….el barrio estaba rodeado de coches sin matrícula, tipos armados adentro, yo vivía en Punta Gorda, y veía en los techos tipos armados, bueno….eso es historia antigua, pero es parte de mi historia”, cuenta.
“En el 76,  estaban desapareciendo muchos amigos míos, y en el 76 yo había ganado un premio en Uruguay del mejor intérprete extranjero, había tocado ese año en Uruguay y había ganado un premio que era una gira por todo el interior de Uruguay, eran diez conciertos que nunca se hicieron, cuando fui a reclamar eso ya estando instalado en Montevideo, había alquilado una casa, vivía con mis dos hijos, mi secretaria y una pareja de dos compañeros artistas y cuando fui a reclamar eso en el Sodre, que lo dirigía un coronel, me hizo esperar tres horas en un sub suelo, yo creí que me iban a secuestrar ahí, y el tipo este (el coronel), me dijo: Nosotros sabemos perfectamente como es usted, es un subversivo, pero no es un violento, lo seguimos a todos lados, ahora usted es peronista, y por ende un enemigo del Uruguay… a nosotros nos admira que usted se ocupe tanto de sus hijos-eran pequeños- los llevaba a la escuela, va a las reuniones de padres, y está formando a diez pianistas jóvenes del Uruguay, en cierta medida nos viene bien, porque acá todos los artistas que son zurdos, se han ido del país, mientras siga en esta vida acá no le va a pasar nada, pero si se mete en cosas raras lo puede pasar muy mal.
Le dije gracias por la sinceridad, ahora si hacer cosas raras es decir como en un concierto que había hecho en Montevideo en la calle, un periodista me dijo: qué hace usted acá, no se estará escapando…
Y una de las cosas que decían en la sección de tortura, era como iba a un cantegril a tocar el piano y a dar clases…”
SU VINCULACIÓN A LA UNESCO
“Con la UNESCO siempre estuve vinculado, en el 88 me nombraron embajador, el primer embajador de buena voluntad de la UNESCO, cargo que ejerzo, como honorario, pero me dan temas para trabajar, por ejemplo Medio Oriente…. yo trabajo en esas misiones, la UNESCO me paga el viaje y la estadía… o alquilan un lugar donde tengo piano y desde ahí movilizar a los músicos (…) es una vida hermosa”.
Además es embajador argentino ante la UNESCO, “Yo nunca había ocupado un cargo político, pero a Cristina Kirchner la conocía como senadora en los 90, me parecía un animal político extraordinario, una fuerza de razonamiento, de realismo y una organización mental, oírla hablar 40 minutos sin un papel… a ella la conocía y ella me había contactado. El año anterior al que Néstor Kirchner fuera elegido presidente, lo conocí a él, lo acompañé en la campaña política, y desde el primer día me dijo; Cristina y yo queremos que seas nuestro embajador de la UNESCO, y le dije; Mirá hermano, no, porque tengo una vida hermosa pero completamente repleta, soy de los pianistas que estudia cinco horas y media por día el piano, soy embajador de buena voluntad de la UNESCO, tengo una vida familiar fuerte, con mis hijos y nietos, y cien conciertos por año – cincuenta son para vivir, y los otros cincuenta los hago gratuitamente para una causa- aclaró. Después el día que asumió Néstor, Cristina me pidió que diera un concierto en el Palacio San Martín para descendientes latinoamericanos, y después empezó la persecución de Néstor… Un día me llamó y me dijo: te espero en Buenos Aires dentro de dos días y vas a ser nuestro embajador quieras o no, te juro que vas a seguir estudiando tus cinco horas por día…”, y finalmente acepto, y en diciembre de 2003 tuve “una responsabilidad más. El primer programa que puse en ruta se llama “La voz de los sin voz”, y es un programa que me lo había pedido Jorge Semprun, escritor muy notable que desgraciadamente murió el año pasado, Jorge era de unos de los que pelearon por mi liberación y el era el Ministro de Cultura de Felipe González, era un socialista y cuando el Quinto Centenario que los españoles llaman el Descubrimiento de América, él me llamó a Paris y me dijo: Necesito que hagas un programa que no sea comercial, que tenga que ver con tu experiencia social con la música (…).
Este programa, “La voz de los sin voz”, fue elegido por los Ministros de Cultura del Mercosur.
Este es uno de los 26 programas que tengo, ahora son tiempos benditos-dijo haciendo referencia a lo que hace- estamos haciendo documentales con pueblos originarios en Perú, Bolivia, Paraguay y es una cosa hermosa trabajar, con cosas que uno soñaba cuando tenía veinte años”.
MÚSICA ESPERANZA
“Cuando salí de la cárcel creé un movimiento musical que devino en una ONG que está pegada a la UNESCO, se llama “Música Esperanza”, este movimiento nació en una sección de tortura. Nunca había nadie donde me torturaban, pero  mi vinculación con el mundo era el oído, oía la voz de Gavazzo –después supe que era él- y ellos como no lograban hacerme dar información, el sexto día, Gavazzo me dijo:¿ Vos te crees que porque te llamas Miguel Ángel Estrella, alguien va a pedir por vos? Deja de rezar porque acá Dios somos nosotros, y acá se salva – y eso- los que colaboran, vos hasta ahora no diste ningún dato. Entonces te  vamos a hacer lo que le hicimos a Víctor Jara, te vamos a cortar las manos, y después te vamos a matar. Me ataron, supongo que era una mesa, me aseguraron las muñecas, hicieron sonar una sierra eléctrica… yo les dije, que Dios los perdone  por lo que van a hacer, yo voy a tratar de perdonarlos y ahí no me tocaron más, no me cortaron las manos, no me mataron y Gavazzo me dijo: -No te podemos matar, pero te vamos  a destruir, te vamos a tener 18 años, porque acá no matamos tantos como en la otra orilla, como en tu país, solo destruimos, tenemos  métodos muy sofisticados, vos de acá después de esos 18 años que te guardamos, evidentemente nunca más vas a tocar el piano, nunca más vas a estar bien con tus hijos,  vas a ser una piltrafa.- Y yo detrás de la capucha me decía interiormente; qué locura tienen estos tipos.
El asunto es que empezó el vía crucis… el problema es que empezaba a sentir que ya no tenía más sensibilidad en las manos, me colgaban muchísimo, me aplicaban picana en los dedos… lo esencial es que no sabía que había sido de  mis hijos (de 12 y 9 años), se los confié a los vecinos para que al día siguiente del secuestro los lleven a la casa de unos amigos muy queridos que iban a conectarse con mi familia en Buenos Aires…”.
EL CUARTETO
Tenemos que grabar un disco en mi tierra, en Tucumán, un disco que se va a llamar “Músicas del Mundo por Malvinas Argentinas”, y eso se hace en ocasión de los 200 años del Teatro de  Tucumán,  como los cuatro (integrantes del Cuarteto), vivimos en Francia, tenemos un salteño en el grupo, que es Omar Espinosa, un formidable guitarrista que está desde el comienzo, este Cuarteto fue creado en tiempos de exilio, en el 81, cuando me liberaron a mí, (de los creadores), falta uno que era el arreglador, y el nuevo es mi hijo, Javier, que es un percusionista de garra.
LIGACIÓN AFECTIVA
CON SALTO
“Me encanta volver a Salto, el puente Concordia- Salto lo he hecho muchas veces, generalmente en alguna fecha sanmartiniana o artiguista, hay una ligación afectiva, somos hermanos, somos la misma cosa (…).
Esta etapa me emociona mucho, como se están arreglando las cosas, (con Uruguay y Argentina), creo que Cristina y el Pepe supieron agarrar el toro por las astas, y con reflexiones muy sabias, y eso me pone contento“.

Miguel Ángel Estrella, pianista, embajador de buena voluntad de Argentina en la UNESCO, e   integrante del Cuarteto Dos Mundos que brindó una espectacular actuación el viernes en el Teatro Larrañaga, dialogó ayer con EL PUEBLO, gracias a los buenos oficios de la cónsul argentina en Salto. narrando parte de su apasionante historia de vida.

Es nacido en Tucumán – Argentina, a sus 73 años, dijo que tras dolorosos momentos que le tocó vivir,” tiene una vida feliz”, “son tiempos benditos”.

“CONOCÍ LO MEJOR

Y LO PEOR DE URUGUAY”

El pianista fue secuestrado y torturado durante el Plan Cóndor, del que relató detalles “estuve secuestrado en Montevideo en el Plan Cóndor, en el Penal de Libertad, primero en un chupadero… o sea que conocí lo mejor y lo peor de Uruguay, me encanta Uruguay, me encanta este país, me siento muy ligado, para mí somos todos una misma familia”, indicó.

Su liberación estuvo vinculada a un movimiento mundial que comenzó en Francia donde había estudiado. “… los militares negaron que ellos me conocían de nombre, pero éstos eran más hábiles, los negociadores, eso me salvó… Fue un secuestro espectacular, fue en el año 1977, en fin, esos empezaron a intervenir, hasta la reina de Inglaterra pedía por mí. Soy un cristiano de izquierda, y soy peronista, entonces los militares tanto argentinos como uruguayos no bancaban que yo fuera a tocar en aquellas ferias, en las cárceles, en los barrios pobres, en los cantegriles uruguayos, y el que dirigía el operativo de mi secuestro era (José “Nino”) Gavazzo, secuestraron también a mi secretaria, a una vecina, ….el barrio estaba rodeado de coches sin matrícula, tipos armados adentro, yo vivía en Punta Gorda, y veía en los techos tipos armados, bueno….eso es historia antigua, pero es parte de mi historia”, cuenta.

“En el 76,  estaban desapareciendo muchos amigos míos, y en el 76 yo había ganado un premio en Uruguay del mejor intérprete extranjero, había tocado ese año en Uruguay y había ganado un premio que era una gira por todo el interior de Uruguay, eran diez conciertos que nunca se hicieron, cuando fui a reclamar eso ya estando instalado en Montevideo, había alquilado una casa, vivía con mis dos hijos, mi secretaria y una pareja de dos compañeros artistas y cuando fui a reclamar eso en el Sodre, que lo dirigía un coronel, me hizo esperar tres horas en un sub suelo, yo creí que me iban a secuestrar ahí, y el tipo este (el coronel), me dijo: Nosotros sabemos perfectamente como es usted, es un subversivo, pero no es un violento, lo seguimos a todos lados, ahora usted es peronista, y por ende un enemigo del Uruguay… a nosotros nos admira que usted se ocupe tanto de sus hijos-eran pequeños- los llevaba a la escuela, va a las reuniones de padres, y está formando a diez pianistas jóvenes del Uruguay, en cierta medida nos viene bien, porque acá todos los artistas que son zurdos, se han ido del país, mientras siga en esta vida acá no le va a pasar nada, pero si se mete en cosas raras lo puede pasar muy mal.

Le dije gracias por la sinceridad, ahora si hacer cosas raras es decir como en un concierto que había hecho en Montevideo en la calle, un periodista me dijo: qué hace usted acá, no se estará escapando…

Y una de las cosas que decían en la sección de tortura, era como iba a un cantegril a tocar el piano y a dar clases…”

SU VINCULACIÓN A LA UNESCO

“Con la UNESCO siempre estuve vinculado, en el 88 me nombraron embajador, el primer embajador de buena voluntad de la UNESCO, cargo que ejerzo, como honorario, pero me dan temas para trabajar, por ejemplo Medio Oriente…. yo trabajo en esas misiones, la UNESCO me paga el viaje y la estadía… o alquilan un lugar donde tengo piano y desde ahí movilizar a los músicos (…) es una vida hermosa”.

Además es embajador argentino ante la UNESCO, “Yo nunca había ocupado un cargo político, pero a Cristina Kirchner la conocía como senadora en los 90, me parecía un animal político extraordinario, una fuerza de razonamiento, de realismo y una organización mental, oírla hablar 40 minutos sin un papel… a ella la conocía y ella me había contactado. El año anterior al que Néstor Kirchner fuera elegido presidente, lo conocí a él, lo acompañé en la campaña política, y desde el primer día me dijo; Cristina y yo queremos que seas nuestro embajador de la UNESCO, y le dije; Mirá hermano, no, porque tengo una vida hermosa pero completamente repleta, soy de los pianistas que estudia cinco horas y media por día el piano, soy embajador de buena voluntad de la UNESCO, tengo una vida familiar fuerte, con mis hijos y nietos, y cien conciertos por año – cincuenta son para vivir, y los otros cincuenta los hago gratuitamente para una causa- aclaró. Después el día que asumió Néstor, Cristina me pidió que diera un concierto en el Palacio San Martín para descendientes latinoamericanos, y después empezó la persecución de Néstor… Un día me llamó y me dijo: te espero en Buenos Aires dentro de dos días y vas a ser nuestro embajador quieras o no, te juro que vas a seguir estudiando tus cinco horas por día…”, y finalmente acepto, y en diciembre de 2003 tuve “una responsabilidad más. El primer programa que puse en ruta se llama “La voz de los sin voz”, y es un programa que me lo había pedido Jorge Semprun, escritor muy notable que desgraciadamente murió el año pasado, Jorge era de unos de los que pelearon por mi liberación y el era el Ministro de Cultura de Felipe González, era un socialista y cuando el Quinto Centenario que los españoles llaman el Descubrimiento de América, él me llamó a Paris y me dijo: Necesito que hagas un programa que no sea comercial, que tenga que ver con tu experiencia social con la música (…).

Este programa, “La voz de los sin voz”, fue elegido por los Ministros de Cultura del Mercosur.

Este es uno de los 26 programas que tengo, ahora son tiempos benditos-dijo haciendo referencia a lo que hace- estamos haciendo documentales con pueblos originarios en Perú, Bolivia, Paraguay y es una cosa hermosa trabajar, con cosas que uno soñaba cuando tenía veinte años”.

MÚSICA ESPERANZA

“Cuando salí de la cárcel creé un movimiento musical que devino en una ONG que está pegada a la UNESCO, se llama “Música Esperanza”, este movimiento nació en una sección de tortura. Nunca había nadie donde me torturaban, pero  mi vinculación con el mundo era el oído, oía la voz de Gavazzo –después supe que era él- y ellos como no lograban hacerme dar información, el sexto día, Gavazzo me dijo:¿ Vos te crees que porque te llamas Miguel Ángel Estrella, alguien va a pedir por vos? Deja de rezar porque acá Dios somos nosotros, y acá se salva – y eso- los que colaboran, vos hasta ahora no diste ningún dato. Entonces te  vamos a hacer lo que le hicimos a Víctor Jara, te vamos a cortar las manos, y después te vamos a matar. Me ataron, supongo que era una mesa, me aseguraron las muñecas, hicieron sonar una sierra eléctrica… yo les dije, que Dios los perdone  por lo que van a hacer, yo voy a tratar de perdonarlos y ahí no me tocaron más, no me cortaron las manos, no me mataron y Gavazzo me dijo: -No te podemos matar, pero te vamos  a destruir, te vamos a tener 18 años, porque acá no matamos tantos como en la otra orilla, como en tu país, solo destruimos, tenemos  métodos muy sofisticados, vos de acá después de esos 18 años que te guardamos, evidentemente nunca más vas a tocar el piano, nunca más vas a estar bien con tus hijos,  vas a ser una piltrafa.- Y yo detrás de la capucha me decía interiormente; qué locura tienen estos tipos.

El asunto es que empezó el vía crucis… el problema es que empezaba a sentir que ya no tenía más sensibilidad en las manos, me colgaban muchísimo, me aplicaban picana en los dedos… lo esencial es que no sabía que había sido de  mis hijos (de 12 y 9 años), se los confié a los vecinos para que al día siguiente del secuestro los lleven a la casa de unos amigos muy queridos que iban a conectarse con mi familia en Buenos Aires…”.

EL CUARTETO

Tenemos que grabar un disco en mi tierra, en Tucumán, un disco que se va a llamar “Músicas del Mundo por Malvinas Argentinas”, y eso se hace en ocasión de los 200 años del Teatro de  Tucumán,  como los cuatro (integrantes del Cuarteto), vivimos en Francia, tenemos un salteño en el grupo, que es Omar Espinosa, un formidable guitarrista que está desde el comienzo, este Cuarteto fue creado en tiempos de exilio, en el 81, cuando me liberaron a mí, (de los creadores), falta uno que era el arreglador, y el nuevo es mi hijo, Javier, que es un percusionista de garra.

LIGACIÓN AFECTIVA

CON SALTO

“Me encanta volver a Salto, el puente Concordia- Salto lo he hecho muchas veces, generalmente en alguna fecha sanmartiniana o artiguista, hay una ligación afectiva, somos hermanos, somos la misma cosa (…).

Esta etapa me emociona mucho, como se están arreglando las cosas, (con Uruguay y Argentina), creo que Cristina y el Pepe supieron agarrar el toro por las astas, y con reflexiones muy sabias, y eso me pone contento“.