Murales, realidad ampliada y música se unen para relatar cuento en Montevideo

Sarah Yáñez – Richards. Montevideo, 6 feb (EFE)

El silencio ha invadido a Montevideo y un grupo de niños se aventura a recuperar la melodía del popular barrio de Palermo a través de ritmos africanos, así como toques de jazz y tango. Esta es la historia que cuenta, mediante diecisiete murales creados por artistas internacionales y una aplicación que juega con la realidad aumentada, la aplicación de la iniciativa BooksOnWall que se lanza este miércoles. El creador de la idea fue el italiano Fulvio Capurso, quien a finales del 2016 empezó a pintar varios personajes de gran tamaño en aquellas fachadas más dejadas, pues le gustaba la textura que el descascarillamiento de las paredes le daba a sus dibujos y veía que las ventanas tapiadas ejercían como marcos para sus ilustraciones. “Nació como una exigencia personal de transmitir mis emociones, lo que siento, en el barrio y surgió esa idea de crear un cuento que conectase a varios murales”, explicó a Efe hoy el artista visual y plástico que firma con el seudónimo Fulviet. Según el también arquitecto, este proyecto interactivo que crea nuevas realidades en las pantallas de los curiosos, permite descubrir otra cara de la ciudad más austral de América, charlar con los vecinos -ya que es normal verlos comiendo un asado en medio de la calle en una tarde de verano- y descubrir otras piezas de arte urbano. Los usuarios pueden ir recolectando los sonidos del barrio siguiendo las diversas siluetas de metal de niños que coronan los coloridos edificios, así como el mapa de la aplicación y las indicaciones que van dando las joviales voces de los personajes. “Así pasamos de la música jazz al candombe, al tango y cosas que tienen que ver bastante con el barrio”, anotó el también arquitecto. Hasta los mugidos de una vaca se pueden escuchar durante la interactiva travesía, pues el personaje de Doris -bautizado así en honor a su hija-, que está sentada en el borde de una ventana imaginaria arriba de una tienda de alimentación descubre que al fondo de la calle hay un tanque de agua con forma de res. Casi todos los coloridos murales los pintó Capurso, no obstante, en varios de ello contó con la ayuda de otros grafiteros reconocidos como son: los Pardos -grupo compuesto por Demo y Lolo-, Maldito Bastardo, el brasileño Hudhen o el mexicano Jaime Molina. Además, el español David de la Mano cuenta con su propio mural, que es el único de la historia que es un poco más tenebroso y oscuro. El texto, por su parte, fue creado por los uruguayos Sergio López y Javier Martinez, la música Pablo Fagundez, Matias Nario y Betina Chavez y la voz de los personajes las pusieron varios niños del Palermo. Aunque este proyecto nació “por amor al arte” y crece con las colaboraciones de muchos amigos artistas, consiguió desarrollarse gracias a un fondo del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. De acuerdo con el gestor cultural del proyecto, Manuel Rivoir, el fondo que recibieron fue 200.000 pesos uruguayos (6.146 dólares), monto que “no fue suficiente” por lo que fueron muchos los artistas e informáticos que “cedieron su trabajo”.