Murió anoche Alejandro Atchugarry

El exministro de Economía falleció a los 64 años tras estar internado desde el miércoles por un aneurisma. Fue uno de los hombres clave en la salida de la crisis de 2002, Alejandro Atchugarry, falleció en la noche del domingo, confirmó a EL OBSERVADOR el secretario general del Partido Colorado, Germán Cardoso.
El flaco de los papelitos
En el invierno de 2002, cuando se desataron todos los vendavales y las personas se ponían a cubierto, un par de tipos con cara de yo no fui tomaron el timón del barco aporreado. Uno fue el economista Julio de Brun, que pasó a presidir el Banco Central, y el otro Alejandro Atchugarry, fallecido hoy, quien dejó el Senado para asumir como ministro de Economía y Finanzas.
Alejandro Atchugarry Bonomi, nacido el 31 de julio de 1952, fue abogado, político y empresario. Se encuadró políticamente en la Lista 15 del Partido Colorado, que durante décadas lideraron Jorge Batlle y Julio Sanguinetti hasta el divorcio de 1988. Entre 1985 y 1990, durante el primer gobierno de Sanguinetti, fue viceministro y ministro de Transporte y Obras Públicas. Luego, entre 1990 y 1999, fue diputado y en 1999 asumió una banca en el Senado.
Tuvo una participación importante en la campaña que llevó a Jorge Batlle a la Presidencia de la República tras vencer a Tabaré Vázquez en el balotaje de 1999, y luego reasumió como senador.
Tuvo una participación importante en la campaña que llevó a Jorge Batlle a la Presidencia de la República tras vencer a Tabaré Vázquez en el balotaje de 1999, y luego reasumió como senador.
Atchugarry fue el negociador principal del presupuesto del gobierno de Batlle, cuando ya la economía estaba en recesión profunda. Uno de los testigos, el tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro, entonces también senador, contó después a quien esto escribe: «Yo llegué a amar a Atchugarry. ¡Pobre Flaco! Tenía que negociar el presupuesto del año 2000 con los blancos, y a cada paso un parlamentario o un cacique le pedía algún rubro, algún gasto para tal o cual cosa. Nunca lograba armar la mayoría. Se le tiraban al piso a llorar, como los niños que no quieren ir a la escuela. Y allá iba el senador Alejandro Atchugarry, el negociador del gobierno, a convencerlos, a levantarlos del piso, a limpiarle los mocos, a negociar con ellos. Yo no sé cómo el Flaco no se nos murió; se iba achicando, adelgazando. Después de mil reuniones, después de mucho griterío, Atchugarry salió lleno de papelitos con pedidos. Nosotros, la oposición, recibíamos mientras tanto mil delegaciones del sector público, sindicatos, sindicatitos, escisiones de sindicatitos, hasta Directorios despechados. Y así salió el presupuesto: una especie de sancocho, un paquete atado con alambre».