Nuevo Acuerdo Nacional de Inspectores en pro del enriquecimiento de la Enseñanza

Una vez más el Consejo de Educación Inicial y Primaria llevó adelante Inspectores, tratándose más específicamente del 7º Acuerdo de trabajo, análisis y reflexión, cuya agenda permitió abordar diversos temas para seguir avanzando en el enriquecimiento de la enseñanza y los aprendizajes de los alumnos de la Escuela Pública.
Recientemente el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) concretó el Acuerdo Nacional de Inspectores, cuya agenda de trabajo estará marcada por diversos temas, los cuales serán presentados por la inspectora técnica Milka Shannon, luego de una apertura general realizada por autoridades e inspectores generales.
Entre los temas del 7º Acuerdo Nacional de Inspectores se destacan, en la primera jornada, la devolución de Evaluación LEO (Lectura, Escritura y Oralidad), la construcción de acuerdo en espacios colaborativos a través de la Comisión de Análisis Curricular de la Enseñanza Escolar de la Matemática (CACEEM), la enseñanza de la Matemática y sus recursos y experiencias 2018 y proyecciones del Proyecto de Primer Ciclo.
La segunda jornada comenzará con la presentación de Leer y escribir, desafíos en el entorno digital.
Más tarde será el turno de la presentación de Enseñanza de la Lengua Oral en la Escuela. También habrá puntos de análisis y reflexión en torno a temas puntuales, como por ejemplo, Educación Inclusiva, aristas: resultados y acuerdo inspectores 001reflexiones, devolución de las preinscripciones y acuerdos regionalizados.
En suma, como siempre, ambas jornadas serán un rico encuentro para avanzar en acciones que siguen enriqueciendo la educación pública hacia su camino de calidad, integralidad, inclusión y participación.
ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA
“Cuadernos para hacer matemática” es proponerse, desde el aprendizaje, que los alumnos de 5 años de edad en adelante aprendan a: poner en situación determinados conocimientos, resolver problemas comunicándose en lenguaje matemático y aplicar procedimientos y estrategias individuales.
Ahora, desde la enseñanza, los “Cuadernos para hacer matemática” se proponen trabajar con familias de problemas estableciendo regularidades, realizar comentarios didácticos desde la gestión de clase ilustrados con trabajos de alumnos, planificar una progresión curricular de los avances a realizar año a año y profundizar el análisis didáctico en los colectivos docentes, produciendo conocimientos propios en cada ámbito escolar.
En suma, el objetivo del CEIP es, como dice Stanley Gudder, mostrar que “la esencia de las matemáticas no es hacer las cosas simples complicadas, sino hacer las cosas complicadas simples”.
EDUCACIÓN INCLUSIVA EN LA ESCUELA
Una oportunidad para todos y con todos.
La idea de “aprender juntos” es central en la educación pública uruguaya y surge del ideario sintetizado en la visión de escuela planteada por José Pedro Varela en los años de gestación de la enseñanza primaria: “aquellos que se han encontrado juntos en los bancos de una escuela en la que eran iguales y a la que concurrían usando un mismo derecho, se acostumbrarán fácilmente a considerarse iguales…”.
Desde entonces, este ideario ha estado presente de muchas maneras en las políticas y programas educativos del Uruguay: a través de propuestas de mejoramiento educativo, en instancias de formación y capacitación docente, en espacios que procuran la participación de familias y comunidad, en incentivos para proyectos institucionales que procuran mejorar la convivencia y los aprendizajes.
Lo que todos estos esfuerzos tienen en común es el reconocimiento de un desafío que tiene la sociedad uruguaya para responder a su creciente diversidad con equidad y asegurando los mismos derechos y oportunidades a todos los niños.
Evidentemente, las modificaciones necesarias para adaptar el sistema educativo a todos introducen un campo problemático a las instituciones, a la labor docente y a su profesionalización, pero también enriquecedor ya que implica desafíos y cambios. Es necesario que toda la escuela se prepare para un trabajo con las diferencias y facilite los apoyos necesarios y ajustes razonables para que todos y todas puedan aprender.
Iniciativas como la Red de Escuelas y Jardines de infantes Mandela, la concepción de la educación especial “no ya como un sistema segregado, sino como una modalidad educativa transversal a la educación general, con fortalecimiento y expansión de la red de maestros de apoyo y transformación de las escuelas especiales en centros de recursos”, el Programa A.PR.EN.D.E.R, el Programa de Maestros Comunitarios y el Programa de Escuelas Disfrutables integran líneas de política educativa que contribuyen al desarrollo de las condiciones necesarias para que las escuelas atiendan las necesidades y promuevan el máximo potencial de todos sus estudiantes.
En este contexto , es necesario también resignificar el papel de los apoyos a la educación inclusiva.
Si bien el concepto de inclusión suele asociarse a los estudiantes con discapacidad, a los niños con dificultades para aprender o a quienes viven en contextos de pobreza , su contribución es universal.
Se concreta en un gesto inicial de hospitalidad hacia todos y un gesto singular de atención a cada uno, derrotando las barreras culturales y los prejuicios que limitan las posibilidades de desarrollo y creando entornos favorables a la diversidad.
Son estas las primeras contribuciones para cambiar la visión predominante sobre la discapacidad y las expectativas predominantes sobre los niños y niñas con discapacidades.
Las escuelas y maestros deben compartir esta tarea y estos desafíos con la comunidad.
La necesidad de movilizar el apoyo de familias y comunidad parte del reconocimiento de que los factores determinantes en los procesos de inclusión, trascienden el aula y la labor docente.
Es necesario fortalecer la labor cotidiana de las instituciones educativas con el respaldo de su comunidad, cuestionar conjuntamente toda discriminación y fomentar formas de convivencia igualitarias en cada escuela y cada hogar. Las familias y las organizaciones de padres pueden desarrollar acciones de promoción de derechos que estimulan la educación inclusiva en beneficio de todos y todas.
Cuando una escuela, un maestro o un grupo de niños se preparan para incluir a alguien con discapacidad y buscan desarrollar al máximo su capacidad de aprendizaje, esa escuela, esa aula y ese grupo de maestros y niños están mejor preparados para que todos y todas aprovechen al máximo su potencial.