Nuevo proceso penal que impondrá juicios orales y públicos requiere un cambio de mentalidad, dijo juez

«Quizás el mayor monstruo que cabalga hoy entre nosotros en los juzgados es la falta de inmediación. Que hace que muchas personas concurran a los juzgados sin ver y escuchar al juez, y sin que el juez las vea y las escuche. Y considere que el funcionario administrativo encargado de tomar las declaraciones, es también quien adopta las decisiones”, dijo el ministro de un Tribunal de Apelaciones en lo Penal, Luis Charles, durante el curso Nuevo Proceso Penal y sus relaciones con el Periodismo, dictado en la sede de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) en Montevideo el pasado miércoles, a la que asistió EL PUEBLO.
En esa oportunidad, el juez Charles se refirió a los problemas que atraviesa el sistema penal actual, las debilidades del sistema, la falta de formación de la gente para entender cómo funciona y pidió, en forma jocosa pero real, que se hiciera público su consideración con los ciudadanos que ofician de testigos, los que en la mayoría de los casos no vuelven a hacerlo por el destrato que reciben en los juzgados ante los plantones que deben sufrir y el mal trato en el mejor de los casos, por decir lo menos.
Junto a Charles, estuvieron en la mesa, el fiscal penal de 6º Turno, Carlos Negro, la defensora pública, Verónica Acuña y en un segundo panel, los periodistas Fabvián Werner (Sudestada.com.uy y Radio Uruguay), Walter Pernas (Sudestada.com.uy y Radio Uruguay), Rosario Touriño (Brecha) y Darío Klein (CNN).
Charles se lamentó de que el nuevo proceso penal se repique como experiencia piloto solamente en Montevideo y bregó porque en el interior se conozcan sus alcances y que la gente genere cultura sobre el tema.
DE LO ORAL A LO ESCRITO
Dijo que desde el Siglo XV hasta la época, el avance de las tecnologías fue ganando relevancia y en ese tren, la imprenta aparece como un gran suceso, generando una cultura donde se pasa de lo oral a lo escrito, tal como lo es el proceso penal actual en Uruguay, donde es básicamente escrito y ahora pasará a ser oral.
“Esto implica un nuevo método comunicacional de las personas involucradas, porque pasarán de la invisibilidad del plano escrito a la visibilidad y la exposición por la oralidad. La forma como se administra justicia en una sociedad, constituye en uno de los elementos más importantes para medir la democracia. Pero para que los principios rectores el nuevo sistema no sean un simple catálogo de buenas intenciones, hay que dotarlos de recursos humanos y económicos y debe haber un control efectivo de los mismos”, dijo Charles.
Quien argumentó que “sin dudas se necesita dinero, pero la primera reforma no es del bolsillo sino de la cabeza, principalmente la de los operadores, tanto en cosas sencillas como concurrir a las audiencias. La comunicación oral tiene una escritura propia que va mucho más allá de la traducción del lenguaje escrito al lenguaje oral. Esta última implica un método comunicacional interpersonal y directo, aunque a veces haya que agregar escritos y documentos. Si bien esto no modifica los hechos a los que refiere el proceso, sí lo hace en la forma de acceder a su conocimiento. Amplía la información porque en la audiencia está toda la información”.
UN PROCESO QUE VIENE DE LAS COLONIAS
El magistrado dijo en su exposición ante operadores jurídicos y periodistas, que España le transmitió a sus colonias un proceso penal escrito, inquisitivo y con absoluto secreto, sin intervención entre las partes. Aunque declarada la independencia de la mayoría de los estados americanos en el Siglo XIX, reconocían sus raíces en la Revolución Francesa y en la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos.
“Sin embargo no aplican los valores de esas constituciones al proceso penal. Hoy podemos decir que Uruguay es el último heredero vivo de esa tradición, esto no es precisamente un motivo de orgullo. Es que la pluma es esclava y la palabra es libre. En los cambios fundamentales que veremos respecto al sistema vigente, refieren a dos aspectos básicos que son el sistema acusatorio con la nítida separación de la función del acusar y el juzgar y el sistema de prisión preventiva la que se regula como una auténtica medida cautelar, y no como es hoy que oficia como una pena anticipada”, señaló el juez penal de vasta trayectoria.
Asimismo, Luis Charles señaló que “en nuestro país el debido proceso está establecido en la Constitución de la República. Sin embargo, la Convención Americana de los Derechos Humanos dice que toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías, dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial. A su vez el Código del Proceso Penal establece que no se aplicarán penas sino en virtud de una sentencia emanada por un tribunal competente, después de un proceso tramitado legalmente. Sin embargo, el Código del Proceso Penal actual plantea dificultades para el debido proceso legal y eso por el sistema inquisitivo que lo caracteriza y la confusión de roles que de ella se deriva entre el juez y el fiscal”.
Para el juez estas dificultades se plantean “básicamente en el presumario, es decir previo a que se dicte un procesamiento. Pero hoy el juez es el que realiza la investigación, es instructor, reúne las pruebas en base a las cuales luego el fiscal es el que formula el juicio provisorio de imputación y esto dentro de las 48 horas que prevé la Constitución” porque a un detenido no se lo puede tener más tiempo que ese sin haberle formulado una imputación por algún tipo de delito.
Y en ese sentido, dijo que el nuevo código que entrará en vigencia en el año 2017, “no es la solución a todos los problemas, sobre todo porque esto es una actividad humana, pero le da a las partes una razonable oportunidad de ser oídas, producir pruebas, controlar el diligenciamiento dentro de un sistema donde hay igualdad entre las partes con los principios de inmediación y publicidad y la función del juez será solamente la del juzgamiento de la causa. Pero la función principal de investigar y producir pruebas será del fiscal”.
Nota y foto de Hugo Lemos