Ofelia en el mensaje que no pudo pronunciar en el “Jardín de las Américas”, el pasado viernes

La Asociación de “Amigos del Patrimonio Histórico y Cultural de Salto” ante la imposibilidad de llevar a cabo por razones de  mal tiempo, el evento que año a año lleva a cabo el 12 de octubre en el “Jardín de las Américas”, en recordación del Descubrimiento de América, se propone, por este medio hacer llegar al pueblo de Salto, el mensaje que hubimos de haber compartido el viernes próximo  pasado, con la imprescindible presencia de las Escuelas y los niños que harían la guardia en cada una de las Banderas que componen la Avenida de las Américas, sita en Calle Viera, frente al Ejército Nacional.-
Evento de crucial  importancia que va mas allá del hecho en sí, pues implica el conocimiento de cada uno de los países que lo componen, a través de la enseñanza que las Escuelas imparten a las nuevas generaciones. Única manera de pretender una integración americana, sueño quimérico de nuestro Padre Artigas
Nuestro mensaje es el siguiente:
“El 12 de octubre del año 1492 con el descubrimiento de un nuevo continente, se inicia el proceso de transformación del mundo, dando paso a lo que dio en llamarse “Época Moderna”
El mundo se volvió uno, con la presencia de todos los continentes, Europa penetró el nuevo continente con la fuerza y el espíritu renacentista, del hombre que abandonando la humildad religiosa de dependencia a un Dios omnipresente, se vuelve verdadero titán en el convencimiento de que es el centro de todas las cosas y arremete las más increíbles hazañas como artista, aventurero, guerrero o banquero
Y así, enfrentando las absurdas creencias de la época, se lanza a los mares ignotos, sin más certeza  que una profunda fe en sí mismo, convencido de la máxima socrática de que “el hombre es la medida de todas las cosas”
Es por eso que, contenido únicamente por su asombroso descubrimiento de que, ni la tierra era plana, ni estática, ni centro del universo, como lo afirmaba la Iglesia en dogmática actitud, se emborrachó de poder y soberbia, con los resultados que las generaciones posteriores juzgamos duramente.
Y, quienes sufrieron y aún sufren la discriminación de aquella absurda creencia de la raza superior, soportaron de forma diversa la presencia del europeo y su pre juiciosa actitud de superioridad, escudada tras las armas y de una religión al servicio del poder.
También el Asia mostró su presencia llegando por el Pacífico, introduciendo su cultura milenaria en sucesivas  oleadas migratorias.
Ni que decir de África, cuya presencia  accede por el Atlántico, a través del inicuo comercio humano de la esclavitud, trayendo, incorporada a su cultura, sus danzas, sus ritos religiosos, su música y toda la angustia de su triste destino.
Sin embargo, el continente indígena prevalecerá en un mestizaje auténtico, que va más allá de lo étnico, absorbiendo culturalmente a todas las culturas introducidas del mundo entero, mestizándola con su propia cultura en un crisol de razas, creencias, conocimientos y esencialmente su magia, indisolublemente penetrada con la tierra misma, la “pacha mama”, el útero de América.
Esta es la enseñanza que es necesario admitir. América es mestiza; y en tanto no lo reconozcamos, seguiremos siendo extraños en nuestra propia Patria, y por tanto será imposible reconocernos como hermanos americanos, si excluimos a aquellos que tienen el mayor derecho por ser oriundos de las entrañas de la América toda.
Y así podrá cumplirse el utópico sueño del Padre Artigas, de la Patria Grande, de la América unida por estas banderas que la representan, mestiza y orgullosa de serlo, sacando de lo más profundo de nuestras entrañas, las raíces de una nueva era de la Humanidad.
Ofelia Piegas

La Asociación de “Amigos del Patrimonio Histórico y Cultural de Salto” ante la imposibilidad de llevar a cabo por razones de  mal tiempo, el evento que año a año lleva a cabo el 12 de octubre en el “Jardín de las Américas”, en recordación del Descubrimiento de América, se propone, por este medio hacer llegar al pueblo de Salto, el mensaje que hubimos de haber compartido el viernes próximo  pasado, con la imprescindible presencia de las Escuelas y los niños que harían la guardia en cada una de las Banderas que componen la Avenida de las Américas, sita en Calle Viera, frente al Ejército Nacional.-

Evento de crucial  importancia que va mas allá del hecho en sí, pues implica el conocimiento de cada uno de los países quepiegasofelia2 lo componen, a través de la enseñanza que las Escuelas imparten a las nuevas generaciones. Única manera de pretender una integración americana, sueño quimérico de nuestro Padre Artigas

Nuestro mensaje es el siguiente:

“El 12 de octubre del año 1492 con el descubrimiento de un nuevo continente, se inicia el proceso de transformación del mundo, dando paso a lo que dio en llamarse “Época Moderna”

El mundo se volvió uno, con la presencia de todos los continentes, Europa penetró el nuevo continente con la fuerza y el espíritu renacentista, del hombre que abandonando la humildad religiosa de dependencia a un Dios omnipresente, se vuelve verdadero titán en el convencimiento de que es el centro de todas las cosas y arremete las más increíbles hazañas como artista, aventurero, guerrero o banquero

Y así, enfrentando las absurdas creencias de la época, se lanza a los mares ignotos, sin más certeza  que una profunda fe en sí mismo, convencido de la máxima socrática de que “el hombre es la medida de todas las cosas”

Es por eso que, contenido únicamente por su asombroso descubrimiento de que, ni la tierra era plana, ni estática, ni centro del universo, como lo afirmaba la Iglesia en dogmática actitud, se emborrachó de poder y soberbia, con los resultados que las generaciones posteriores juzgamos duramente.

Y, quienes sufrieron y aún sufren la discriminación de aquella absurda creencia de la raza superior, soportaron de forma diversa la presencia del europeo y su pre juiciosa actitud de superioridad, escudada tras las armas y de una religión al servicio del poder.

También el Asia mostró su presencia llegando por el Pacífico, introduciendo su cultura milenaria en sucesivas  oleadas migratorias.

Ni que decir de África, cuya presencia  accede por el Atlántico, a través del inicuo comercio humano de la esclavitud, trayendo, incorporada a su cultura, sus danzas, sus ritos religiosos, su música y toda la angustia de su triste destino.

Sin embargo, el continente indígena prevalecerá en un mestizaje auténtico, que va más allá de lo étnico, absorbiendo culturalmente a todas las culturas introducidas del mundo entero, mestizándola con su propia cultura en un crisol de razas, creencias, conocimientos y esencialmente su magia, indisolublemente penetrada con la tierra misma, la “pacha mama”, el útero de América.

Esta es la enseñanza que es necesario admitir. América es mestiza; y en tanto no lo reconozcamos, seguiremos siendo extraños en nuestra propia Patria, y por tanto será imposible reconocernos como hermanos americanos, si excluimos a aquellos que tienen el mayor derecho por ser oriundos de las entrañas de la América toda.

Y así podrá cumplirse el utópico sueño del Padre Artigas, de la Patria Grande, de la América unida por estas banderas que la representan, mestiza y orgullosa de serlo, sacando de lo más profundo de nuestras entrañas, las raíces de una nueva era de la Humanidad.

Ofelia Piegas







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