Oftalmóloga cubana se radica en Salto

Naysa Padierne es oftalmóloga nacida y formada profesionalmente en Cuba y ha decidido radicarse en nuestra ciudad. Entre el 2012 y el 2014 trabajó en la Misión Milagros junto a la brigada cubana en el Hospital de Ojos de Montevideo.
Atendió allí a las consultas de retina y todo lo concerniente a la atención de líneas post operatorias, formando parte también de toda la pesquisa realizada en el interior del país, en el diagnóstico de las retinopatías, regeneraciones oftalmóloga001maculares, desgarros miópicos, lázer de glaucoma y retina, también en el diagnóstico y pesquisaje de las retinopatías.
Muchos de los pacientes que concurrieron en la consulta fueron atendidos por cataratas o terigium y fueron operados.
Padierne es graduada perteneciente a la generación del 2008 y ya lleva varios años en la consultas de Oftalmología General y atendiendo las sub especialidades de retina en su departamento en Cuba.
La Dra. Naysa Padierne se instalará en el consultorio de la Dra. Iribarte, ubicado en Brasil 1435; la idea es radicarse aquí en Salto y poder brindar las consultas necesarias y llevar a cabo sus prácticas médicas.
-¿Cuáles son las afecciones de la visión que más afectan a la población?
-“El primer motivo de consulta oftalmológica es porque el paciente no ve bien; las ametropías y los defectos refractivos pueden padecerse desde edades tan tempranas hasta antes del año de edad. Existen miopías que están instaladas desde el nacimiento.
Por tanto, el rango de edad es diverso. Se tiende a relacionar las cataratas con las personas adultos mayores por encima de los sesenta años porque el proceso de envejecimiento evidentemente trae como consecuencia estas afecciones.
Luego de los cuarenta años aparece la presbicia, una de las causas que más concurren los pacientes a consultar.
En ese pesquisaje es cuando aparece el diagnóstico con otras enfermedades que sí son muy comunes en nuestro país como por ejemplo la miopía, una herencia genética por la mezcla racial europea pero además las antimetropías o las afecciones visuales monoculares que muchas veces pasan desapercibidas ante el paciente.
Muchos de los glaucomas son silentes, por ello la necesidad de hacerse una consulta a tiempo.
En las edades jóvenes resulta difícil primeramente que asistan a una consulta, a no ser que el defecto sea muy grande y se den cuenta una maestra o los padres.
Un niño debería hacerse un fondo de ojo al año, recomendado por su pediatra”.
¿Ya en la primera consulta el profesional tiene un panorama claro de la afección de los pacientes?
-“En esa primera consulta se pueden determinar qué necesidades tiene el paciente, si requiere del uso de lentes o existe una sospecha de glaucoma. Muchas veces el oftalmólogo trabaja en contacto con las otras especialidades clínicas tales como el diabetólogo o el neurólogo”.
Los teléfonos para contactar a la Dra. Padierne son – 47331546 – 47352860.