ay tres cosas que siempre hacemos en las visitas. Intercambiar con los compañeros para ver qué están haciendo, cuáles son sus prioridades y repasar lo que se viene haciendo con los distintos programas en acción”, dijo ayer a EL PUEBLO, el ministro de Desarrollo Social, el economista Daniel Olesker, a la salida de una reunión mantenida con el Intendente de Salto, Germán Coutinho, en Casa de Gobierno.
Sostuvo que ayer concurrió a visitar los proyectos de primera mano. “Por eso fuimos a ver a los ladrilleros, a mirar los cuatro Socat que están haciendo un trabajo conjunto en materia de educación y estuvimos en uno de los programas Uruguay Trabaja, que lleva adelante tareas en un Liceo”, dijo.
Olesker también hizo referencia a que tras haber mantenido una reunión con el Intendente de Salto y su equipo de trabajo, anoche en Casa de Gobierno, mantendría un encuentro en la sede departamental del Ministerio de Desarrollo Social con la Coordinadora de Violencia Doméstica. Y subrayó que asistiría a un “compromiso que asumí yo con los compañeros de la naranja con los que vamos a ver la posibilidad de darles un apoyo a través de la tarjeta Uruguay Social”, refiriéndose a un subsidio que les darán a los trabajadores de la naranja que se quedaron sin sustento hasta la próxima zafra.
LADRILLEROS
El ministro de Desarrollo Social dijo por su parte, que en la reunión que mantuvo con el Intendente de Salto, evaluaron los distintos proyectos que mantiene la secretaría de Estado con el Gobierno Departamental, aunque dejó entrever que con el controvertido tema de los ladrilleros “tenemos diferentes puntos de vista, pero cada uno desde su perspectiva está empujando el proyecto”.
Señaló que con respecto a este tema “hubo un conflicto (por manifestaciones de los ladrilleros y desencuentros con jerarcas de la Intendencia) pero que al final se resolvió bien”.
Destacó que si los ladrilleros son derivados o no, hacia algún lugar en particular, “es algo que lo va a resolver la propia Intendencia. Nosotros lo que hicimos fue darles un apoyo, algo que no chocara con los problemas de los vecinos. Por eso las dos bombas de agua no se las dimos y sí les dimos unos caballos y algunas herramientas que les permitan trabajar ahí, o donde vayan a hacerlo, por eso lo nuestro es un apoyo al procedimiento productivo”, manifestó el Ministro.
Otra de las cosas que quedaron en claro en ese lugar, fue “la adjudicación del camión para el proyecto de los clasificadores, donde se están haciendo los últimos trámites administrativos, yo voy a venir el día que el camión se asigne. Y al Intendente también le plantee una preocupación que tenía el Instituto de la Juventud, que llevará adelante un importante evento que nucleará a miles de jóvenes en el mes de octubre. (Coutinho) me dijo que la Intendencia iba a apoyar en todo, ya que eso era una prioridad fundamental”.
ASISTENCIA ECONÓMICA DEL MIDES
Sobre las controversiales prestaciones económicas que brinda como asistencia el Ministerio de Desarrollo Social a una importante franja de la población, el secretario de Estado dijo que a su juicio “hay que distinguir dos situaciones distintas”.
Puntualizó que “hay situaciones en las cuales hay una emergencia, como la que sucedió con las heladas en la cosecha de la naranja, donde hay gente que no tiene el derecho al seguro de paro, porque no cumplió con los meses de la zafra y demás, y en esos casos creo que hay que dar una respuesta de emergencia sí o sí, ya que además es algo coyuntural. Eso está hecho hasta la próxima zafra, aunque todavía no hemos realizado el estudio de cuántas personas son”.
Pero además, Olesker diferenció el sistema de la tarjeta al que lo incluyó como un “instrumento de inclusión social, a medida que uno va consiguiendo otras alternativas complementarias, como Uruguay Trabaja, o como un FPB de la UTU (Formación Profesional Básica destinada a mayores de 15 años) o un Cecap para que se capaciten (programas públicos de capacitación para beneficiarios del Mides), la tarjeta ahí deja de tener sentido y empieza a haber otras políticas laborales o educativas”.
Sostuvo que en el caso de las transferencias monetarias a los beneficiarios del Mides, “las mismas siempre son de transición y aunque a veces como las personas están tan excluidas, esa transición puede llevar hasta 10 o 15 años”.
Aclaró respecto a la responsabilidad del gasto de los usuarios en las tarjetas en donde dijo que “están limitadas, la gente puede comprar productos alimenticios y de higiene, no pueden comprar bebidas alcohólicas, tampoco cigarrillos y además quien ganó la licitación para la emisión de la tarjeta, nos manda un control mes a mes de los gastos que se hacen, por lo tanto hay un control bien importante de esto”.
Dijo que cuando la gente que paga impuestos y exige respuestas sobre el gasto que se hace con su dinero donde ayuda a la población más vulnerable, sostuvo que “de cualquier manera la gente paga impuestos por cerca de 10 mil millones de dólares, ese es el gasto público en el Uruguay y la tarjeta Uruguay Social son 60 millones de dólares, o sea, estamos hablando del 6 por mil del gasto público. Es decir, no es a la tarjeta Uruguay Social adonde van a parar los impuestos, sino que los mismos van al sistema de salud que gasta 1.200 millones de dólares, al sistema educativo que gasta 2 mil millones, a la construcción de viviendas que gasta otros 900 millones, o sea, es ahí adonde van los impuestos de la gente, esto es muy marginal”.
Conforme a esto admitió que “no hay porqué enojarse demasiado ya que lo importante es que la gente coma y se vaya integrando socialmente, y es algo que se ha logrado, el Plan de Emergencia empezó con 110 mil hogares de emergencia y hoy la tarjeta asiste a 30 mil hogares, así que hay mucha gente que se ha integrado”.
Hay tres cosas que siempre hacemos en las visitas. Intercambiar con los compañeros para ver qué están haciendo, cuáles son sus prioridades y repasar lo que se viene haciendo con los distintos programas en acción”, dijo ayer a EL PUEBLO, el ministro de Desarrollo Social, el economista Daniel Olesker, a la salida de una reunión mantenida con el Intendente de Salto, Germán Coutinho, en Casa de Gobierno.
Sostuvo que ayer concurrió a visitar los proyectos de primera mano. “Por eso fuimos a ver a los ladrilleros, a mirar los cuatro Socat que están haciendo un trabajo conjunto en materia de educación y estuvimos en uno de los programas Uruguay Trabaja, que lleva adelante tareas en un Liceo”, dijo.
Olesker también hizo referencia a que tras haber mantenido una reunión con el Intendente de Salto y su equipo de trabajo, anoche en Casa de Gobierno, mantendría un encuentro en la sede departamental del Ministerio de Desarrollo Social con la Coordinadora de Violencia Doméstica. Y subrayó que asistiría a un “compromiso que asumí yo con los compañeros de la naranja con los que vamos a ver la posibilidad de darles un apoyo a través de la tarjeta Uruguay Social”, refiriéndose a un subsidio que les darán a los trabajadores de la naranja que se quedaron sin sustento hasta la próxima zafra.
LADRILLEROS
El ministro de Desarrollo Social dijo por su parte, que en la reunión que mantuvo con el Intendente de Salto, evaluaron los distintos proyectos que mantiene la secretaría de Estado con el Gobierno Departamental, aunque dejó entrever que con el controvertido tema de los ladrilleros “tenemos diferentes puntos de vista, pero cada uno desde su perspectiva está empujando el proyecto”.
Señaló que con respecto a este tema “hubo un conflicto (por manifestaciones de los ladrilleros y desencuentros con jerarcas de la Intendencia) pero que al final se resolvió bien”.
Destacó que si los ladrilleros son derivados o no, hacia algún lugar en particular, “es algo que lo va a resolver la propia Intendencia. Nosotros lo que hicimos fue darles un apoyo, algo que no chocara con los problemas de los vecinos. Por eso las dos bombas de agua no se las dimos y sí les dimos unos caballos y algunas herramientas que les permitan trabajar ahí, o donde vayan a hacerlo, por eso lo nuestro es un apoyo al procedimiento productivo”, manifestó el Ministro.
Otra de las cosas que quedaron en claro en ese lugar, fue “la adjudicación del camión para el proyecto de los clasificadores, donde se están haciendo los últimos trámites administrativos, yo voy a venir el día que el camión se asigne. Y al Intendente también le plantee una preocupación que tenía el Instituto de la Juventud, que llevará adelante un importante evento que nucleará a miles de jóvenes en el mes de octubre. (Coutinho) me dijo que la Intendencia iba a apoyar en todo, ya que eso era una prioridad fundamental”.
ASISTENCIA ECONÓMICA DEL MIDES
Sobre las controversiales prestaciones económicas que brinda como asistencia el Ministerio de Desarrollo Social a una importante franja de la población, el secretario de Estado dijo que a su juicio “hay que distinguir dos situaciones distintas”.
Puntualizó que “hay situaciones en las cuales hay una emergencia, como la que sucedió con las heladas en la cosecha de la naranja, donde hay gente que no tiene el derecho al seguro de paro, porque no cumplió con los meses de la zafra y demás, y en esos casos creo que hay que dar una respuesta de emergencia sí o sí, ya que además es algo coyuntural. Eso está hecho hasta la próxima zafra, aunque todavía no hemos realizado el estudio de cuántas personas son”.
Pero además, Olesker diferenció el sistema de la tarjeta al que lo incluyó como un “instrumento de inclusión social, a medida que uno va consiguiendo otras alternativas complementarias, como Uruguay Trabaja, o como un FPB de la UTU (Formación Profesional Básica destinada a mayores de 15 años) o un Cecap para que se capaciten (programas públicos de capacitación para beneficiarios del Mides), la tarjeta ahí deja de tener sentido y empieza a haber otras políticas laborales o educativas”.
Sostuvo que en el caso de las transferencias monetarias a los beneficiarios del Mides, “las mismas siempre son de transición y aunque a veces como las personas están tan excluidas, esa transición puede llevar hasta 10 o 15 años”.
Aclaró respecto a la responsabilidad del gasto de los usuarios en las tarjetas en donde dijo que “están limitadas, la gente puede comprar productos alimenticios y de higiene, no pueden comprar bebidas alcohólicas, tampoco cigarrillos y además quien ganó la licitación para la emisión de la tarjeta, nos manda un control mes a mes de los gastos que se hacen, por lo tanto hay un control bien importante de esto”.
Dijo que cuando la gente que paga impuestos y exige respuestas sobre el gasto que se hace con su dinero donde ayuda a la población más vulnerable, sostuvo que “de cualquier manera la gente paga impuestos por cerca de 10 mil millones de dólares, ese es el gasto público en el Uruguay y la tarjeta Uruguay Social son 60 millones de dólares, o sea, estamos hablando del 6 por mil del gasto público. Es decir, no es a la tarjeta Uruguay Social adonde van a parar los impuestos, sino que los mismos van al sistema de salud que gasta 1.200 millones de dólares, al sistema educativo que gasta 2 mil millones, a la construcción de viviendas que gasta otros 900 millones, o sea, es ahí adonde van los impuestos de la gente, esto es muy marginal”.
Conforme a esto admitió que “no hay porqué enojarse demasiado ya que lo importante es que la gente coma y se vaya integrando socialmente, y es algo que se ha logrado, el Plan de Emergencia empezó con 110 mil hogares de emergencia y hoy la tarjeta asiste a 30 mil hogares, así que hay mucha gente que se ha integrado”.





