Opinan sobre los 56 años de EL PUEBLO, el diario de los salteños

Ante un nuevo aniversario de diario EL PUEBLO, que justamente cumple hoy, hemos recabado la opinión de la Directora de nuestro matutino, Adriana Martínez, de nuestro Secretario de Redacción, Alberto Rodríguez, y de Gloria Márquez, encargada de la venta y administración de EL PUEBLO desde su reapertura hace casi 23 años.

ADRIANA MARTÍNEZ
- ¿Cómo han sido estos últimos años para EL PUEBLO?
– Hoy por hoy el diario tiene un muy buen posicionamiento entre los salteños. Justo hoy sacamos un informe especial en el que hablamos de ese tema. La verdad que han sido años de trabajo y de mucho esfuerzo, pero nos queda la satisfacción de que seguimos siendo un diario con mucha credibilidad y que paso a paso va evolucionando.
- Los domingos EL PUEBLO le cambia la fisonomía a la ciudad con los puestos de venta. ¿De dónde vino la idea de reforzar la venta callejera?
– Ese trabajo con los puestos debe tener unos doce o quince años. Recuerdo el primer domingo que se hizo esa venta en puntos estratégicos que serían seis o siete y se vendieron ochenta diarios. Entonces fue toda una apuesta a hacer ese camino con la perseverancia de estar en el lugar, con calor, con frío, con lluvia, con sol. Uno busca que la vida sea cada vez más fácil y el diario con su puesto de venta cumple un poco esa función porque quien compra el diario no tiene que bajarse del auto ni de la moto. Los puestos que están en las esquinas de los barrios, la gente no tiene que caminar diez cuadras para ir a buscarlo, sino que está ahí, a la mano.
Así que tenemos venta por los canillitas, que son la piedra fundamental de lo que fueron los medios de comunicación escritos, porque fueron los primeros que comenzaron con la venta del diario, por eso le tenemos un respeto y una gratitud enorme, porque si bien hoy son mucho menos, ellos han sido los que nos han acompañado a través de estos 56 años. Luego tenemos también la venta en los quioscos, por suscripción y por vendedores independientes. Así que se trata de la suma de todo, acá no podemos decir que una cosa es más importante.
- ¿Cómo define la identidad de diario EL PUEBLO?
– Al diario no lo defino como una empresa sino como una casa periodística, y a partir de esa definición viene todo lo demás. Es decir, que los lectores, tanto los asiduos como aquellos que en algún momento se acercan al diario, sienten que son parte de diario EL PUEBLO. Es por eso que utilizamos como eslogan «La Voz del Pueblo», porque es a eso que apuntamos a que sea el diario. Evidentemente que sabemos que los medios de comunicación tienen un objetivo que es informar, entretener, formar opinión, pero nosotros le agregamos el estar abiertos a ser la Voz del Pueblo.
- ¿Qué reflexión ameritaría realizar ante este nuevo aniversario de EL PUEBLO?
– Me gustaría reconocer el trabajo de todos los que hacemos el diario. Acá hay funcionarios que tienen 48 años de trabajo, como es el caso de Alberto Rodríguez, pero también hay funcionarios como Sergio Santurio y Julio Fernández que también están de la época anterior. Pero además, me gustaría recordar también a quienes estamos desde hace 23 años, como Gloria Márquez, Eleazar «Chito» Silva, Wilson Alvez, Julio de Brum, Miguel Quintana corresponsal de Bella Unión, Gladys Vlaeminck, Elizabeth Arzaguet, que se incorporó unos meses después de la segunda etapa del diario y Ana Cardozo. El trabajo de ellos y de los demás compañeros permite que EL PUEBLO llegue hoy a sus 56 años y esté en tantas manos, siempre junto a la gente. Pero fundamentalmente, un recuerdo a mi padre, Walter Martínez, quien tuvo la visión y el coraje de encarar el desafío de reabrir EL PUEBLO, manteniendo las fuentes de trabajo y de confiar en este equipo para su conducción.

ALBERTO RODRÍGUEZ
- Hoy EL PUEBLO cumple 56 años de vida, y usted lleva en el diario 48 años…
– Ingresé a EL PUEBLO el 2 de noviembre de 1967, y siempre digo en tono jocoso y en serio que entré como broma porque quien me trajo al diario fue Juan Carlos Maciel, con quien jugábamos al fútbol. Quien conoce a Juan Carlos Maciel sabe que tiene un almacén frente a la morgue del cementerio y que es una persona -no le quiero faltar el respeto- que todo el mundo conoce por ser bastante bohemio, desordenado. Coincidió que yo había dado un concurso de corrector para el diario, del cual salí tercero, algo que él sabía, entonces llegó ese 2 de noviembre donde EL PUEBLO se quedó sin corrector, él fue a buscarme y a preguntarme si quería trabajar en el diario. Obviamente que alguien de acá le había dicho que fuera a buscar a alguien porque claro, era un 2 de noviembre, aunque nunca pensaron que pudiera llevar a alguien que realmente pudiera cubrir esa vacante en la corrección y continuar luego en esa labor. O sea, estoy seguro que se lo dijeron un poco en broma, porque hasta Cesio, que era el director en esa época, indirectamente me lo ha confesado. Así fue como entré, ese 2 de noviembre del 67. Cumplí las dos etapas del diario.
- Cuánta agua ha pasado bajo el puente.
– Ha pasado mucha. Siempre digo que la antigüedad no da autoridad en esto ni en ningún oficio tampoco. El tema es tratar de perfeccionarse obteniendo conocimientos, que es lo que entiendo da autoridad en esto, la dedicación al tiempo para formarse, para prepararse. En ese sentido, soy un agradecido porque la vida quiso que, más que nada en la primera etapa, adquiriera conocimiento empírico, o sea, experiencia del conocimiento del taller, de todos los pasos de un diario hecho a la antigua, de tinta, de plomo. Y en la etapa actual, que comienza el 15 de enero de 1992, más que nada pude en la Universidad Católica y en un esfuerzo que hizo EL PUEBLO en esta etapa, hacer un curso auspiciado por la Organización de la Prensa del Interior (OPI) sobre redacción periodística y sobre otros aspectos donde recibíamos aportes académicos. O sea, lo que sabía como experiencia, pude complementarlo con la parte teórica del conocimiento académico.
- Como Secretario de Redacción, ¿cuál es la identidad de diario EL PUEBLO?
– EL PUEBLO ha tenido la visión de mantener una línea, el objetivo de llevar a la práctica la pluralidad a través de un abanico de opiniones, tanto en lo político como en lo religioso y demás, que permite precisamente que sea un diario popular, que abarca todas las voces. Ese ha sido el objetivo en ambas etapas.
- Cuando un lector abre el diario, ¿con qué se encuentra?
– Aspiramos que se encuentre con una información fresca, diaria, que le satisfaga, que el lector encuentre en el diario las principales noticias. Después en materia de opinión, aspiramos a que el lector tenga una opinión lo más objetiva posible, lo que para nosotros es un compromiso, lo que significa que el diario no es amigo de nadie pero que aspira a ganarse el respeto de todo el mundo con una voz coherente, plural.
- Un diario con 56 años de trayectoria tiene que amoldarse al Siglo XXI, ¿pudo adaptarse a los tiempos del periodismo digital?
– Es un gran desafío, no solamente de diario EL PUEBLO ni de Salto sino que es un desafío a nivel mundial. Los diarios digitales tienen una enorme ventaja que es la inmediatez de la información, inclusive el diario digital que está debidamente encarado permite que el lector se vaya acostumbrando a que si su cede algo lo va a tener allí inmediatamente. Pero el diario de papel sigue siendo el que tiene mayor credibilidad y confiabilidad por parte de la gente, eso no ha cambiado. Podrá cambiar el soporte y los sistemas de comunicación, pero la verdadera base de la credibilidad eso no ha cambiado ni creo que cambie. A eso apuesta el diario papel.

GLORIA MÁRQUEZ
- ¿Qué recuerda de aquellos primeros tiempos de la segunda etapa de EL PUEBLO?
– El 1º de diciembre cumplo 35 años trabajando junto a la familia Martínez, pero empecé en noviembre del 91 en el diario, aún sin estar el diario en la calle, a la que regresó el 15 de enero del 92. Al principio para mí era todo una novedad, tuve que adaptarme a un nuevo trabajo porque yo estaba en Cambio Bella Unión. Me gustaba mucho lo que hacía vendiendo publicidad. Al principio íbamos puerta a puerta vendiendo el diario, vendiendo publicidad a los comercios. Nos presentábamos como vendedora de publicidad, y a partir de ahí comenzamos a trabajar en lo que para mí era todo muy nuevo, diferenciando lo que era publicidad de lo que era propaganda, tuvimos que aprender a diferenciar lo que eran avisos económicos de lo que eran avisos en el resto del diario, lo que eran espacios contratados, cómo debían venderse los espacios por centímetros o columnas. Me fui formando a medida con el tiempo.
- Se organizaron distintos eventos que fueron impuestos en la sociedad salteña.
– Con Adriana hicimos la Fiesta en la Plaza Artigas, que la hacíamos anualmente entre navidad y año nuevo, con todo el despliegue de números artísticos teníamos más de 5 mil personas en la plaza, lo que lo transformó en una convocatoria multitudinaria y aunque suene contradictorio, tuvimos que dejar de hacerlo porque se volvió en cierta forma incontrolable. En esos tiempos hicimos grandes sorteos que junto a los números artísticos fueron en cierta forma la explicación del éxito que tuvimos con la fiesta. También hicimos concursos de poesía y de fotografía. La Navidad en el Mercado donde convocábamos a todos los coros, hasta trajimos los coros de Tomás Gomensoro y de Bella Unión, aquí también venía muchísima gente que disfrutaba del ambiente navideño que se creaba, con villancicos, regalos, las artesanías de distintas cooperativas que aprovechaban para exhibir sus trabajos. Hicimos las Novias en el puerto, en Casa de Gobierno. En los últimos años el diario ha traído a la ciudad autores uruguayos a presentar sus libros. Pero lo que ha tenido mucha trascendencia es el Faz Quinceañeras, que lo hacemos todos los meses de agosto, donde convocamos a más de cien quinceañeras quienes solidariamente colaboran junto a nosotros con la Asociación Down, algo que nos nace de corazón y que nos llena el alma.
- ¿Qué siente los domingos al salir a la calle y ver a los canillitas vendiendo EL PUEBLO y la gente haciendo los mandados con su diario bajo el brazo?
– Salir los domingos y ver en toda la costanera a la gente tomando mate con el diario EL PUEBLO en la mano me deja muy contenta porque nosotros trabajamos para eso. Hoy es la mejor etapa que está pasando el diario desde que entré a trabajar en EL PUEBLO, tanto en la parte comercial como de venta del diario, nuestros números están permanentemente siendo auditados y certificados por IVC, tenemos casi 9 mil diarios en la calle los domingos, algo que está a la vista.
- Eso ha llevado a que EL PUEBLO sea uno de los diarios más vendidos del país.
– La verdad que sí. Estamos con un tiraje importantísimo, más teniendo en cuenta que no estamos solos y que competimos con otros colegas.
- ¿Qué reflexión ameritaría realizar ante este nuevo aniversario de EL PUEBLO?
– Mi pensamiento va dirigido a la familia Martínez, que me ha adoptado como parte de ellos, yo me siento parte de la familia, algo que le agradezco a la mamá de Adriana, a Pelusa y a Walter. Mi apoyo y empuje es Adriana, que para mí es la persona que rema y timonea este barco a morir, con el respaldo de Julio (su marido), los chiquilines y de los compañeros que tenemos años trabajando en EL PUEBLO.