Organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres destacan que “involucra a todos”

Organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres destacan que “involucra a todos”

Denuncian que “Leyes y medidas cautelares no se cumplen”

La violencia hacia las mujeres ha logrado difundirse a través de una serie de actividades que la Coordinadora Departamental de Género ha planificado. Pero también ha quedado en evidencia la tremenda necesidad que hay de hacer todo lo posible para luchar contra ella. Ayer se cumplió un momento central cuando en Plaza Artigas se leyó una proclama y se reunió un importante cantidad de personas, hombres y mujeres.

COORDINADORA DEPARTAMENTAL

La Coordinadora Departamental de Género, está integrada por una gran cantidad de organizaciones públicas, privadas, de gobierno nacional, departamental, de cooperación internacional y tiene como objetivo fundamental articular todos los esfuerzos que tienen que ver con violencia, genero, inclusión, de equidad, que son su razón de ser. Según indicó Diego Garcia da Rosa ( de ART) “se han desarrollado un montón de acciones, diálogos con los partidos políticos, encuentros y jornadas de capacitación”.  En la actividad de la pasada jornada, más allá de las gente pertenecientes  las distintas organizaciones que integran la coordinadora y público en general, también estaban presentes, entre otros, el Juez Letrado de Familia, Dr. Hugo Debone, la secretaria general de la Intendencia, Cecilia Eguiluz, el Jefe del Cuartel Tte. Cnel. Darwing Féola, algunos directores municipales y ediles departamentales.

VIOLACIÓN A DERECHOS HUMANOS

Mujeres y hombres de varias organizaciones dieron lectura conjunta a una proclama en el marco del “Día Internacional de Lucha contra la violencia hacia las mujeres”. Celebraron que el tema esté en la agenda pública nacional e internacional porque constituye una lamentable violación de los Derechos Humanos, que implica terribles consecuencias con lesiones físicas y mutilaciones, daños psicológicos a mujeres, niños y niñas, abusos patrimoniales, agresiones sexuales, pérdida de la libertad, pero sobre toda la pérdida irreparable de vidas de mujeres en manos de sus parejas, ex parejas u otros. Se reconocieron los esfuerzos que a nivel nacional se hacen para el abordaje, intervención, sensibilización y capacitación en violencia doméstica. Pero las leyes se incumplen como también se incumplen las medidas cautelares decretadas por el Poder Judicial.

INVOLUCRA A TODOS

“Es un tema que involucra a todos, y es un problema social que se basa en las desigualdades nacidas del ser hombre y del ser mujer, lo que adjudica valores distintos para uno y otro sexo” se indicó por parte de uno de los lectores de la proclama. Las diferencias no deberían de justificar jamás ninguna desigualdad, inequidad ni injusticia. El ejercicio de estas prácticas violentas no surgen de la nada, sino que se basan en la naturalización de valores que en lo cotidiano se reflejan en actitudes, formas de relacionamiento, que en el nombre del amor o del cuidado pretenden dominar o controlar a la persona, sus amistades, sus redes familiares, su capacidad de generar ingresos, su forma de hablar, de vestir, sus gustos e intereses. Estos mensajes están en la sociedad, en las familias, en los medios de comunicación que imponen un modelo femenino esteriotipado, objeto de placer y deleite de los otros. Hay que asignar recursos económicos y humanos, trabajar en redes, capacitar permanentemente y comprometer a personas en cargos de toma de decisión. Las mujeres y niñas son sujetos de derecho y tienen derechos. El proyecto de vida de mujeres y niños no debe ser decapitado, ni cuestionado ni condicionado. Hay que hacer juntos la verdadera equidad.

RESPETO, PROTECCIÓN Y ADECUADA RESPUESTA

Finalmente se dio lectura a las propuestas que integran la plataforma política “Agenda de las Mujeres” consensuada entre las organizaciones integrantes de la Comisión Nacional de Seguimiento, que tienen que ver los que las “mujeres exigen”. De esa forma se efectuaron exigencias a nivel político, institucional, normativo, de programas y servicios y a nivel de mecanismos de participación. Lo más destacado de dichas “exigencias” radica en la posibilidad de “monitorear, evaluar y adecuar los distintos instrumentos existentes para atender la violencia doméstica, garantizando que todas las mujeres, adolescentes, niños y niñas independientemente de su clase social, nivel educativo, etnia raza, edad, ubicación geográfica, religión u orientación sexual, sean respetadas y protegidas en su derecho a vivir sin violencia”. También se planteó la exigencia de “asegurar una adecuada respuesta del Poder Judicial que proteja y garantice los derechos de las mujeres especialmente en los juzgados penales y de familia”