Padres de niño de 2 años que tras accidentarse sufre graves secuelas piden ayuda con tapitas de plástico

Las cambiarán por dinero para solventar tratamiento en Montevideo

4Un drama que estuvo a punto de convertirse en tragedia, golpeó hace algunos meses a una familia sanducera que ahora busca colaboración de la población para poder sobrellevar este tremendo caso. Luciano Planel Puerto tiene 2 años de edad, es hijo de Fabián de 31 años y de Virginia de 29. Además tiene un hermanito, Santiago de 6 años, que ayer cuando visitaron la Redacción de EL PUEBLO no dejaba de abrazarlo y cuidarlo constantemente.

El matrimonio de Fabián Planel y Virginia Puerto está radicado en Paysandú, de donde son oriundos. Él es guardia de seguridad en la Intendencia de aquel departamento y ella es cocinera pero en este momento, sus energías están completamente abocadas a atender a su pequeño hijo Luciano.

Es que todo era normal en esa familia, hasta el pasado 18 de junio. Ese día, Luciano, un niño que había nacido totalmente normal y que como todo pequeño de su edad era bastante inquieto, cayó hacia el interior de una cañada que está ubicada en el fondo de su casa en un barrio sanducero. Desde entonces el drama y la desesperación golpearon las puertas de la familia Planel – Puerto.

El niño fue rescatado pero sufrió semi ahogamiento y para salvarle la vida debió ser sometido a una atención médica urgente en la mutualista sanducera, Comepa (Cooperativa Médica de Paysandú) en la cual permaneció internado por varios meses. “Los médicos nos decían que no se iba a salvar, que era muy difícil, pero pasaron varios meses y al final salió y ahora estamos luchando para que salga adelante”, dijeron los padres de Luciano a este diario.

El pequeño sufrió daño neurológico y un grave daño cerebral como  consecuencia del cual perdió el habla y parte de la visión, así como también sufrió problemas psicomotrices.

Sus padres pudieron acercarlo a Teletón en Montevideo, centro que le está prestando asistencia en todo lo referente a fisioterapia y fonoaudiología fundamentalmente. Pero Fabián y Virginia no se dan por vencidos. Allí mismo les dieron el dato de un médico que es experto en medicina subacuática,e con quien pudieron conversar.

“Se llama Gastón Berri y nos dijo que existe un tratamiento que puede hacerse en el Hospital Militar a través de lo que se llama Cámara Hiperbárica, la que en nuestro país solo tiene autorizado a funcionar, el hospital castrense. “Es que nos dijeron que como el Ministerio de Salud todavía no tiene legislación al respecto, porque hay un proyecto trancado en el parlamento, los hospitales públicos ni privados lo tienen”, comentaron.

El tratamiento hiperbárico consiste en el suministro de oxígeno puro a una presión mayor que la atmosférica, lo cual permite aumentar la concentración de oxigeno en el torrente sanguíneo y en los tejidos. Con oxígeno puro o con mezclas gaseosas, la cámara hiperbárica es un factor esencial en el tratamiento de pacientes: quemados o con infecciones recurrentes; afectados por envenenamiento con monóxido de carbono y diabéticos con proceso de gangrena en estado avanzada.

“Si se autorizara mucha más gente podría salvarse, sobre todo la que padece diabetes”, comentaron los padres de Luciano. “Este tratamiento ayudará a que en el cuerpo de Luciano se oxigenen los tejidos en las células hasta un 100 por ciento, ayudando a la reproducción de células madre”, añadieron los padres.

Pero como no está oficialmente legislado y por ende no autorizado por el MSP, el Fondo Nacional de Recursos al que acudieron los padres de Luciano, les dijeron que “no podían apoyarlos ni financiarles” la asistencia de su hijo.

CAMPAÑA DE AYUDA

Pero la existencia del tratamiento no es todo, porque además hay que pagarlo. Completar un año de tratamiento con asistencias diarias, cuesta un total de 200 mil pesos uruguayos (unos 10 mil dólares americanos). Se trata de 700 pesos por sesión, dijeron. Para esto, los esposos Fabián Planel y Virginia Puerto emprendieron una campaña atípica.

“No queremos pedir dinero, por eso estamos solicitando la donación de tapitas de plástico de cualquier envase, de agua, refresco, detergente, o de cualquier envase, puesto que conseguimos venderlas a una empresa en Paysandú que las compra. Con esto podemos juntar el dinero para financiar el tratamiento de nuestro hijo”, informaron.

Expresaron que la recuperación del pequeño Luciano dependerá de si puede llevar adelante el tratamiento, con el cual les indicaron que podría llegar a recuperarse al menos en un 70 por ciento. Quienes deseen colaborar con esta familia podrán comunicarse al teléfono celular 094 072 518, de la tía de Luciano que vive y trabaja en Salto.

Sobre este tema, los familiares del pequeño informaron que ayer había gente en nuestra ciudad vendiendo supuestos números de rifa para colaborar con el pequeño, algo que advierten “no tiene nada que ver con el pequeño” y advierten a la población a no ser engañada.