Pelayo Díaz, un salteño con amplia trayectoria diplomática en el exterior opina sobre la actualidad que vive Venezuela

“Una economía destruida… ¡Pobre Venezuela!”

Una vastísima trayectoria diplomática, dentro y fuera del país, es la que posee el salteño Pelayo Díaz Muguerza. A lo largo de su vida supo ocupar varios cargos dentro de la diplomacia, entre ellos el de Embajador (Chile, Francia, Hungría, Croacia, China y Alemania son algunos de los países en los que cumplió tareas). Hoy se encuentra ya retirado de la actividad y radicado nuevamente en Salto.
Sin embargo, su inclinación a seguir de cerca la actualidad de la política internacional, así como una visión muy crítica sobre el acontecer político y diplomático del mundo en general, siguen intactas. Días pasados, EL PUEBLO solicitó su opinión sobre la situación que atraviesa Venezuela por estos tiempos. Y así reflexionaba.
CHAVISMO DESPERDICIÓ MILLONES
“Aparte de todos los dramas espantosos que vive Venezuela desde el punto de vista humanitario, hay que pensar cómo fue destruida esa economía a partir del chavismo. El chavismo desperdició los millones de miles de millones de dólares que ingresaron a las arcas públicas a través de la venta del petróleo, con precios récord, tomando actitudes absurdas, como por ejemplo financiar la calefacción a los barrios pobres de Filadelfia o financiar la calefacción a un barrio pobre de Londres, o distribuyendo a manos llenas millones y millones de dólares en la región con fines pura y exclusivamente ideológicos y políticos, sin afianzar ni su propia producción de petróleo, porque en este momento está produciendo mucho menos petróleo que el que producía cuando llegó Chávez al poder”. Expresó que Venezuela “no ha explotado sus riquezas mineras, ha entregado a concesiones de China y de Rusia el petróleo, países que además no pagan por ese petróleo sino que cobran su deuda y los intereses de esas deudas. El único que pagaba por el petróleo venezolano era Estados Unidos y acaba de cortarlo. Es una economía absolutamente destruida. Las nacionalizaciones de las industrias y de los comercios fue algo caótico. ¡Pobre Venezuela! Tenemos que tenderle la mano y llevar adelante la política de pro defensa de los derechos humanos y de las instituciones democráticas, que ha sido la gran tradición de la diplomacia uruguaya”.
-¿Qué opinión le merece la posición adoptada por el gobierno uruguayo?
“A mí me preocupa, porque estamos rompiendo esa tradición de la que le hablaba recién. El diálogo tiene un límite. Se produjeron tres sucesivos diálogos y los mediadores se retiraron, a eso lo puso de manifiesto el propio Santo Padre, el Papa Francisco en una carta que él mismo se encargó de filtrar a la prensa, dijo que no estaban dadas las condiciones porque en anteriores mediaciones nadie había cumplido nada de lo prometido desde el gobierno, primero Chávez y después Maduro.
Nadie preconiza una invasión a Venezuela, eso está lejos del pensamiento de los miembros del Grupo de Lima, que es el grupo del que naturalmente Uruguay debería estar participando.
Las iniciativas de Montevideo junto con México son demasiado laxas, lo único que hacen es darle más tiempo a la agonía de este régimen”.