Personas privadas de libertad escriben sus propias obras literarias en el marco del programa “Aprender siempre”

EL PAS para la Paz: creando alas ante una sociedad que condena

A una década de implementarse el Programa Aprender siempre – una alternativa educativa que atiende a las personas en contextos de encierro – este ha recibido el reconocimiento de UNESCO por parte de la Embajada de Corea.

El premio respondió a la labor llevada a cabo en la Unidad No. 20 de Salto donde las personas privadas de libertad llevan su proceso de rehabilitación.
Son tres los talleres que funcionan en el Programa Aprender Siempre; de Escritura, Lectura y Libro Cartonero que llevan adelante la Referente de Lectura María Luisa De Francesco y Valeria Gallino, el Taller “Cuentacuentos” que lo desarrolla De Francesco junto a Selva Blanco y el Teatro del Oprimido a cargo de Leticia Pou y Néstor Chiriff.
El Programa PAS llega como un haz de luz, una fuerza de esperanza para estas personas que atraviesan un momento difícil de sus vidas y desean fervientemente reinsertarse en la sociedad.

EDUCACIÓN EN CONTEXTO PRIVACIÓN DE LIBERTAD
El Programa Aprender siempre divulgó en formato de muestra – en el marco de sus diez años de existencia el polifacético trabajo de los reclusos de la Unidad Número 20 cuya directora es María de los Ángeles Machado. Desde nuestro departamento se expusieron dos importantest talleres; del Teatro del Oprimido y el Taller del Libro Cartonero.
Cabe destacar que la iniciativa – a nivel nacional – a lo largo de estos diez años ha llegado a aproximadamente diez mil personas privadas de libertad y se espera asistir a un número similar en el actual período de gobierno.
La Referente de Lectura del MEC María Luisa de Francesco comparte los detalles de estos talleres que se programan para todo el año.
¿Cómo es la dinámica de trabajo de los talleres que se llevan adelante en la
Unidad Número 20?
“La organización del programa comienza a fines de febrero en la organización y arranca en marzo con los reclusos que se inscriben mediante la gestión de los operadores educativos que se integran a la Unidad Número 20 y en todas las unidades se trabaja de esta forma.
En el mes de julio se vuelve a realizar otro llamado.
En marzo siempre hay un período de libertad provisoria, entonces mucha gente se da.
Se establece un programa enmarcado en el eslabón educativo del PAS, con mucha elasticidad de contenido, por lo general se toma en cuenta las necesidades de cada INR (Instituto Nacional de Rehabilitación) existente en el país.
En nuestro caso se inscriben directamente puesto que los talleres de Escritura y Libros Cartoneros ya tienen cuatro años de labor cumplida”.
Vale destacar que los mencionados talleres gozan de la virtud de ser los únicos de todos los INR del país que tienen la edición de un libro armado y editado en el establecimiento carcelario. Esta iniciativa fue nominada para ser declarada “De interés cultural” a nivel e Sudamérica por otros talleres en contexto de encierro”.
SENTIR DE UN RECLUSO “EN ESAS HORAS DE TALLER HE LOGRADO SENTIRME LIBRE”
-¿Qué fomentan estos talleres?
-”Permite la expresión y total libertad de los participantes que arriman el material y personalmente como escritora y tallerista de tantos años mantengo una estructura de la que me hago cargo, dándole un formato en la poesía y la prosa pero aceptamos otros formatos libres que ellos van acercando.
En el prólogo del libro de este año intitulado Búsqueda una de las personas privadas de libertad compartió una frase que expresa que en esas horas de taller pudo sentirse libre.
Uno de los talleres también contribuye a que las personas privadas de libertad puedan conocer de primera mano sus derechos y posturas de género”.
-¿Qué número de interesados se registra en la Unidad Número 20?
-”Hace cuatro años atrás éste era un taller de animación de lectura. La propuesta como en casi todas las cosas que hacemos desde el programa Aprender Siempre vino por parte de los participantes, cuestión que me ha dejado muy sorprendida.
Ahora el entusiasmo es otro, tres libros editados que son un acto físico que la pueden ver y palpar. Las ganas de aportar se han potenciado.
Los dos primeros libros, tanto como Retazos y Huellas apuntaron a un formato literario de poesía y prosa.
Este año a partir de la lectura de algunos estudios que nos llegaron desde otros lugares, experiencias de otras personas que perdieron la libertad, surgieron otras propuestas. Así surge el tercer libro Búsqueda donde se rescatan historias personales. Es un libro que también tiene poemas a la libertad, a la esperanza, poesías de amor y citas de refranes. Definitivamente el entusiasmo va creciendo”. Muchas historias plasmadas por los reclusos de la Unidad Número 20 son dedicadas a sus seres queridos, a personas que ya no están, a los abuelos con los que no pueden tener contacto… historias de amor, poesías que hablan desde el dolor de una sociedad que los margina y reflexiones sobre el derecho a la libertad. En la confección de los libros cartoneros participa más de una treintena de personas y no precisamente son los que escriben ya que algunos se inclinan más por el trabajo artesanal.El camino ha sido trazado y como ya lo expresado Antonio Machado, “Se hace camino al andar”… una senda que tiene como destino la libertad, la esperanza y la convicción de que siempre podemos volver a empezar.
“El sol apaga su luz y
No podemos mirar otro paisaje Ni la lluvia que prena la tierra
Ni la noche que llora
luciérnagas.
No se escuchan
calandrias
Solo zumbidos de
moscas
Siempre estamos solos y hoy, mucho mas
Miro más lejos, no
encuentro el horizonte No veo nada, todo es
hielo y alambres.
Mis lágrimas se mezclan con la lluvia
Me aferro a ella, esa palabra es una extran a atracción Que ejerce sobre mi
El sonido de la palabra, libertad”
(Ana, Jonathan, Antony, Jerusalen, Diana y William).
Por María Fernanda Ferreira