Personas

Personas

Durante estos días mucho se ha abordado sobre la Despenalización del Aborto. Como blanco me siento orgulloso de que todos los diputados de mi Partido han votado en bloque contra tal despenalización y brindaran ese sublime mensaje a los conciudadanos de un Sí a la vida. El defender los Derechos Humanos está en la Declaración de Principios de nuestro partido y nuestros diputados han sabido honrarlo muy bien.

Estuve recordando que en mi carrera de Derecho lo primero que aprendí en la Facultad fue el concepto de Personas. Desde el punto de vista jurídico, persona es todo sujeto capaz de ser titular de derechos y obligaciones. Las personas pueden ser físicas o jurídicas. A los efectos de estas líneas interesan sólo las personas físicas.

Personas físicas son en nuestro Derecho, conforme al Art. 21 del Código Civil, todos los individuos de la especie humana. Esa referencia a los individuos de la especie humana nos remite al nivel biológico pues es la ciencia biológica la que nos dice cuando comienza la vida de un individuo de la especie humana. Y esa ciencia biológica nos dice hoy que la vida de un ser humano, como individuo, comienza con la concepción.

Eso no quiere decir que el individuo desde el momento de la concepción sea necesariamente titular de todos los derechos y obligaciones posibles. El Derecho puede fijar distintos momentos de la vida para adquirir la capacidad de ser titular de algunos de esos derechos y obligaciones.

Así por ejemplo; para adquirir derecho hereditaria o por donación, nuestro código exige que la criatura haya nacido viable, esto es con vida, y que haya vivido veinticuatro horas naturales (artículos 216 num.3º, 535 num.1º, 845 in fine, 1012 y 1617).

Algunas legislaciones, para la adquisición de estos derechos, exigen que la criatura haya nacido viva, aunque viva sólo un instante. Nuestro Código Civil exige 2 cosas: a) que esté organizada como para poder vivir; y b) que haya vivido 24 horas. Si se dan estos 2 requisitos, aunque la criatura fallezca después de las 24 horas puede heredar y transmitir por herencia; si fallece, en cambio, antes de las 24 horas, no hereda ni puede transmitir por herencia. Pero esto no quiere decir que antes de esas 24 horas no tenga ningún derecho.

Esa criatura, aunque no haya cumplido 24 horas de vida, tiene derecho a la vida pues este es un derecho inherente a la persona humana (de los comprendidos en el art. 72 de la Constitución) y tiene derecho a ser protegida en el goce de su vida, tal como dice el art. 7 de la Carta Magna. Si alguien le da muerte antes de cumplir las 24 horas comete un delito castigado por el Código Penal aunque la criatura no haya adquirido el derecho de heredar y no pueda por tanto transmitir derechos por causa de muerte.

Según el Catedrático de Derecho Público de la Universidad de la República y de la Católica, el Nacionalista Dr. Augusto Durán Martínez, la tutela que el Derecho brinda al ser humano nacido aún antes de haber cumplido 24 horas de vida demuestra que se es persona aún antes de esas 24 horas. Según él eso no quiere decir que el concebido no nacido carezca de derechos… Dejando de lado la norma penal que actualmente castiga el Aborto, con lo que tutela la vida del concebido no nacido, no podemos olvidar que el Código Civil se fija también en la concepción a los efectos de determinar la capacidad de adquirir por el modo sucesión, además de la viabilidad (art.835). Si una criatura nace viable pero no estaba concebida en el momento de abrirse la sucesión, no hereda; si por el contrario, estaba concebida al tiempo de abrirse la sucesión y nace viable, hereda. Afirma el citado profesor que por algo el Derecho le asigna relevancia a la concepción. Esa relevancia se da en virtud de los datos que surgen de la biología.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos conocida como el Pacto de San José de Costa Rica ha sido rafificada por nuestro país en 1985, al retorno de la Democracia, por lo que forma parte de nuestro ordenamiento jurídico, es ley en nuestro país. Esa Convención protege al ser humano desde la concepción hasta la muerte. El Aborto, al atentar contra la vida del concebido no nacido, es incompatible con dicha convención.

El art. 1º de este instrumento internacional obliga a los Estados a respetar los derechos allí reconocidos y a garantizar su libre y pleno ejercicio. Una ley que despenalice el aborto supone privar al concebido no nacido de esa protección estatal, con lo que viola el derecho internacional.

Como sostiene el Dr. Durán Martínez, en este marco jurídico esa ley no puede legítimamente dictarse. Para que pueda dictarse una ley de este tipo la República debe denunciar el Pacto de San José de Costa Rica y quedar al margen del sistema americano de protección de los Derechos Humanos.

Para terminar, me permito citar textualmente el numeral 6 del capítulo Principios Fundamentales que dice: “La lucha por los Derechos Humanos ha sido, y seguirá siendo uno de los objetivos consustanciales de nuestra lucha política. En consecuencia, el Partido Nacional continuará reafirmando los valores de solidaridad, convivencia familiar, respeto por todas las ideas y la concepción integral de la persona humana.