Pésimas condiciones de trabajo en los frigoríficos descansan sobre un desgaste físico del trabajador

Sostienen trabajadores de la carne

El tema principal de los sindicatos de la carne, son las pésimas condiciones de trabajo, es un trabajo todo físico, pero además trabajan muchas mujeres, y la mayoría de nosotros termina lastimándose, manifestaron los representantes de los diferentes sindicatos de frigoríficos uruguayos afiliados a la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (UITA). Pero el tema es que los empresarios son muy inteligentes, añadieron, porque las personas que trabajan en los frigoríficos necesitan ganar dinero entonces es muy difícil pelear salario y condiciones de trabajo a la vez.
DESGASTE
FISICO
Además el operario de la carne por lo general no es muy bien asalariado, entonces cuando vamos a negociar algo, para nosotros lo principal son las condiciones de trabajo, pero sabemos que nos estamos desgastando físicamente con el correr de los años.
Por otro lado es importante decir que continuamente nos piden calidad y ritmo, y hoy en día es muy complicado porque los ritmos de trabajo son muy acelerados, y a la larga no terminamos bien. Todos terminamos con tendinitis, desgarros, problemas de cintura, que provienen más que nada del stress del cuerpo y del trabajo repetitivo constante.
El sindicato a nivel de la Federación de la Carne, el cual nuclea más plantas que no se encuentran dentro del grupo “Marfrig”, nuclea alrededor de unos 15 mil trabajadores.
Nosotros por nuestra parte estamos trabajando, tratando de lograr que todos entiendan que somos trabajadores y que si no nos juntamos no vamos a lograr nada.
Ahora nos juntamos a la UITA para que nos ayude a salir adelante porque acá no tenemos cultura sindicalista, recién estamos aprendiendo y nuestro conocimiento es bastante reducido, dijo Juan Carlos Díaz, representante del sindicato del Frigorífico La Caballada. Pero por suerte unos compañeros de San José y de Colonia se acercaron, y así nos formamos como sindicalistas.
POR VERGÜENZA
O POR CONCIENCIA
Por su parte Gerardo Iglesias, Secretario General de la UITA, dijo “hay un compañero en Porto Alegre del que quizás muchos de ustedes han escuchado hablar, se llama Sahir,  el es el presidente del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre, un hombre muy comprometido con muchos uruguayos en la época de la dictadura, ya que por Porto Alegre y por su casa pasaron muchos uruguayos, argentinos y chilenos, a los cuales el compañero les salvó la vida.
El siempre dice que las campañas que el movimiento de justicia y derechos humanos realiza, las realiza para que las autoridades o los empresarios reaccionen, y reaccionen por vergüenza o por conciencia, y lo que nosotros pretendemos con esa campaña internacional que estamos operando ya desde hace dos años, es dar visibilidad a una problemática que muchas veces el consumidor cuando come un corte de carne o un pollo desconoce.
ETANOL BARATO
A COSTA DEL
TRABAJADOR
Ese boom, en ese crecimiento exponencial que han tenido muchas de las empresas brasileñas se explica en las pésimas condiciones de trabajo. Por ejemplo, el etanol brasilero cuesta la mitad que el etanol de los Estados Unidos, y muchos científicos y muchos técnicos afirman que eso se debe entre otras cosas a esa situación que yo mencioné anteriormente de los trabajadores que realizan el corte de la carne.
Nosotros aspiramos a dar visibilidad, y que esto pueda ejercer como palanca para crear una mesa de negociación. Ahora bien no solamente para los trabajadores y las trabajadoras de Brasil sino también para los trabajadores y las trabajadoras del MERCOSUR. Países que son grandes productores y exportadores de carne.
DISMINUIR EL RITMO
DE TRABAJO
El pago por productividad en las avícolas de Brasil es lo que ha originado toda esta problemática de ese número tan elevado de personas enfermas, entonces las máquinas que operan a un ritmo frenético implican que el cuerpo no soporte  Hay que alcanzar metas de producción, y hay que alcanzar metas de exportación, y esa meta y esos objetivos crean el tendal de trabajadoras y trabajadores.
Pero se puede solucionar esa situación disminuyendo el ritmo de trabajo, porque si no, van a seguir surgiendo compañeros y compañeras enfermas.