PIT CNT se deslindó de escrache a directivos de Ajupensal pero igual los acusó de prácticas “reaccionarias y fascistas”

En un marco de acusaciones y fustigación hacia la comisión directiva de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Salto (Ajupensal), la Mesa Representativa del PIT CNT de Salto, si bien por un lado se deslindó de los escraches anónimos por éstos recibidos, acusó por otra parte a las autoridades de la institución y a su asesor legal, el Dr. Pablo Perna, con iguales conceptos que los utilizados por los autores del escrache.
En ese aspecto, el dirigente local de la central sindical, Gonzalo Acuña, comenzó haciendo saber su “solidaridad” con la Comisión Directiva de Ajupensal por los escraches recibidos, siguió diciendo que “por algo les habrá pasado” y se le fue la moto al terminar diciendo que al suspender a los trabajadores que hicieron el piquete adoptaron una resolución de corte “reaccionaria y fascista”. La situación en la institución que enfrenta al sindicato Funaju y a la directiva no mejora y el PIT CNT se suma oficialmente al conflicto, lo que parece endurecer aún más la situación.
A FAVOR PERO
EN CONTRA
Si bien por un lado, “los trabajadores hemos sido denunciados en algunas maniobras que de hecho no compartimos”, comenzó diciendo Gonzalo Acuña, coordinador departamental del PIT CNT.
En primer término “manifestamos nuestra preocupación y solidaridad con la Comisión Directiva de Ajupensal, por el escrache recibido. En nuestro caso, no es una metodología que la practique el movimiento sindical organizado, siempre hemos tenido la humildad de ir de frente, de no esconder la cara y así lo hemos hecho en cada conflicto”, agregó.
Acuña hizo alarde de lo confrontativo que pueden llegar a ser las manifestaciones de la central sindical. “Nosotros hemos llegado a cortar las rutas nacionales y fuimos amenazados por la policía, ni aún así nos escondimos, ni mucho menos. Por lo tanto, el escrache anónimo no es una práctica de nuestro movimiento sindical lo queremos dejar bien en claro eso”.
Pero tras la mano que Acuña pareció extender a las autoridades de Ajupensal que resultaron escrachadas, sobrevino la piedra que el dirigente sindical lanzó hacia la comisión directiva de la institución que nuclea a los pasivos de nuestro medio.
Allí adujo que “por otro lado, queremos advertir que por algo les habrá pasado lo que les pasó (lo del escrache)”, e irónicamente dijo “estuvimos comprando una máquina del tiempo para ubicarlos en el Siglo XXI, porque evidentemente todavía están en el medioevo, para que empiecen a reconocer que los trabajadores tienen derechos, que existen las negociaciones colectivas, que existe la Constitución de la República la que hay que respetar, y que hace más de 200 años que la esclavitud se terminó y no hay porqué maltratar y reprimir a los trabajadores, porque son prácticas no acordes a la convivencia social, ya que las relaciones laborales del mundo de hoy implican el respeto”.
Asimismo y en un marco que abre el campo de confrontación con la comisión directiva con la que dijeron solidarizarse en un principio, el dirigente sindical añadió que “también manifestamos nuestro más absoluto respaldo al único sindicato legítimo y reconocido por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que son los compañeros de FUNAJU (Sindicato de los Funcionarios de Ajupensal que llevó adelante el piquete del 24 de marzo)”, a la vez que “respaldaron la lucha que los compañeros vienen llevando adelante, porque lamentablemente es la forma en la que ellos tuvieron que responder” para ser oídos.
Acuña también subrayó por otra parte, que “siempre decimos que no nos gusta ocupar lugares de trabajo y ejercer medidas radicales, pero el problema está cuando las patronales son intransigentes y no responden como deben responder, nosotros utilizamos los mecanismos que tenemos desde el punto de vista constitucional”.
Empero, por otro lado, Gonzalo Acuña volvió a abrir la cancha sosteniendo que “en el caso de que sepamos que si hay algún compañero que pertenece al movimiento sindical organizado, pero que desde el punto de vista individual, participó de los escraches, le vamos a caer con todo el peso que corresponde y si tenemos que expulsarlo, lo vamos a hacer”. Aunque lo hizo a medias aclarando que esto cabrá en el caso que la “Justicia determine que haya responsabilidad por su participación en los escraches”.
Acuña indicó que “le parece importante transparentar las cosas”, algo que en cierta medida busca establecer una carta de credibilidad hacia la actual dirigencia del PIT CNT de Salto, declarando a su vez que le pareció “exagerado” el hecho que la directiva de Ajupensal y su asesor legal, Pablo Perna, radicaran una denuncia penal en la que están involucrados varios integrantes de la central sindical y él mismo “porque nosotros siempre hemos dado la cara”, dijo. Y porque usando la misma metodología que la clase política expone que “no compartimos la judicialización de los conflictos”.
Porque para el representante sindical el hecho de que se haya especulado con la participación de dirigentes del PIT CNT en los escraches, de “antemano y sin que la justicia se expida” por parte de los denunciantes, le parece “una exageración”, pero también “una falta de ética y de moral, y de sentido crítico, de donde uno está parado en la sociedad actual en la que vivimos”.
UN AMBIENTE JODIDO
Por otro lado, y tras lo dicho, Acuña volvió a decir lo que piensa “la única experiencia que nos queda de este conflicto, es que tras un convenio colectivo firmado por las partes y el incumplimiento del mismo, los trabajadores adoptaron las medidas que corresponden (en relación al piquete de tres días) y después hubo una radicalización de las medidas por parte de la comisión directiva con una posición reaccionaria, una posición represiva hacia los trabajadores del único sindicato legítimo y eso genera un ambiente muy jodido”.
Cuestionó a su vez que “no hay concesión por parte de la directiva de Ajupensal de llevar por los carriles normales esta situación y además con la participación de un personaje histriónico, que asesora a Ajupensal que toma este conflicto para hacer imagen pública con el PIT CNT, porque a crédito del PIT CNT el asesor legal de Ajupensal se ha hecho notorio públicamente”.
Y embistió contra el abogado Pablo Perna, quien es  a su vez el asesor legal de la Junta Departamental y dirigente de la Lista 13 del Partido Colorado, diciendo que “nosotros lo conocemos hace 15 años al asesor legal de Ajupensal, sabemos lo que calza y evidentemente no podía hacer otra cosa que este circo mediático y político que se está armando”.
Tras esto, Acuña rompió los platos y coincidió con lo manifestado en el volante del escrache anónimo que se llevó a cabo diciendo que “desgraciadamente en una instancia de negociación que estuvimos presente en el Ministerio de Trabajo, hace 20 años que en una audiencia del Ministerio no se recibía una resolución tan reaccionaria y fascista como fue la resolución de la Comisión Directiva de Ajupensal de sancionar por 10 días a los trabajadores por tomar medidas sindicales”.
Informó que la medida fue “condenada por el propio director nacional de Trabajo”, Luis Romero y que “el documento esgrimido por la institución es lamentable, porque el motivo esgrimido fue el de ‘un piquete duro’, un nuevo término inventado por esta gente, algo que es un verdadero atentado a la ley”.

En un marco de acusaciones y fustigación hacia la comisión directiva de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Salto (Ajupensal), la Mesa Representativa del PIT CNT de Salto, si bien por un lado se deslindó de los escraches anónimos por éstos recibidos, acusó por otra parte a las autoridades de la institución y a su asesor legal, el Dr. Pablo Perna, con iguales conceptos que los utilizados por los autores del escrache.

En ese aspecto, el dirigente local de la central sindical, Gonzalo Acuña, comenzó haciendo saber su “solidaridad” con la Comisión Directiva de Ajupensal por los escraches recibidos, siguió diciendo que “por algo les habrá pasado” y se le fue la moto al terminar diciendo que al suspender a los trabajadores que hicieron el piquete adoptaron una resolución de corte “reaccionaria y fascista”. La situación en la institución que enfrenta al sindicato Funaju y a la directiva no mejora y el PIT CNT se suma oficialmente al conflicto, lo que parece endurecer aún más la situación.

A FAVOR PERO EN CONTRA

Si bien por un lado, “los trabajadores hemos sido denunciados en algunas maniobras que de hecho no compartimos”, comenzó diciendo Gonzalo Acuña, coordinador departamental del PIT CNT.

En primer término “manifestamos nuestra preocupación y solidaridad con la Comisión Directiva de Ajupensal, por el escrache recibido. En nuestro caso, no es una metodología que la practique el movimiento sindical organizado, siempre hemos tenido la humildad de ir de frente, de no esconder la cara y así lo hemos hecho en cada conflicto”, agregó.

Acuña hizo alarde de lo confrontativo que pueden llegar a ser las manifestaciones de la central sindical. “Nosotros hemos llegado a cortar las rutas nacionales y fuimos amenazados por la policía, ni aún así nos escondimos, ni mucho menos. Por lo tanto, el escrache anónimo no es una práctica de nuestro movimiento sindical lo queremos dejar bien en claro eso”.

Pero tras la mano que Acuña pareció extender a las autoridades de Ajupensal que resultaron escrachadas, sobrevino la piedra que el dirigente sindical lanzó hacia la comisión directiva de la institución que nuclea a los pasivos de nuestro medio.

Allí adujo que “por otro lado, queremos advertir que por algo les habrá pasado lo que les pasó (lo del escrache)”, e irónicamente dijo “estuvimos comprando una máquina del tiempo para ubicarlos en el Siglo XXI, porque evidentemente todavía están en el medioevo, para que empiecen a reconocer que los trabajadores tienen derechos, que existen las negociaciones colectivas, que existe la Constitución de la República la que hay que respetar, y que hace más de 200 años que la esclavitud se terminó y no hay porqué maltratar y reprimir a los trabajadores, porque son prácticas no acordes a la convivencia social, ya que las relaciones laborales del mundo de hoy implican el respeto”.

Asimismo y en un marco que abre el campo de confrontación con la comisión directiva con la que dijeron solidarizarse en un principio, el dirigente sindical añadió que “también manifestamos nuestro más absoluto respaldo al único sindicato legítimo y reconocido por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que son los compañeros de FUNAJU (Sindicato de los Funcionarios de Ajupensal que llevó adelante el piquete del 24 de marzo)”, a la vez que “respaldaron la lucha que los compañeros vienen llevando adelante, porque lamentablemente es la forma en la que ellos tuvieron que responder” para ser oídos.

Acuña también subrayó por otra parte, que “siempre decimos que no nos gusta ocupar lugares de trabajo y ejercer medidas radicales, pero el problema está cuando las patronales son intransigentes y no responden como deben responder, nosotros utilizamos los mecanismos que tenemos desde el punto de vista constitucional”.

Empero, por otro lado, Gonzalo Acuña volvió a abrir la cancha sosteniendo que “en el caso de que sepamos que si hay algún compañero que pertenece al movimiento sindical organizado, pero que desde el punto de vista individual, participó de los escraches, le vamos a caer con todo el peso que corresponde y si tenemos que expulsarlo, lo vamos a hacer”. Aunque lo hizo a medias aclarando que esto cabrá en el caso que la “Justicia determine que haya responsabilidad por su participación en los escraches”.

Acuña indicó que “le parece importante transparentar las cosas”, algo que en cierta medida busca establecer una carta de credibilidad hacia la actual dirigencia del PIT CNT de Salto, declarando a su vez que le pareció “exagerado” el hecho que la directiva de Ajupensal y su asesor legal, Pablo Perna, radicaran una denuncia penal en la que están involucrados varios integrantes de la central sindical y él mismo “porque nosotros siempre hemos dado la cara”, dijo. Y porque usando la misma metodología que la clase política expone que “no compartimos la judicialización de los conflictos”.

Porque para el representante sindical el hecho de que se haya especulado con la participación de dirigentes del PIT CNT en los escraches, de “antemano y sin que la justicia se expida” por parte de los denunciantes, le parece “una exageración”, pero también “una falta de ética y de moral, y de sentido crítico, de donde uno está parado en la sociedad actual en la que vivimos”.

UN AMBIENTE JODIDO

Por otro lado, y tras lo dicho, Acuña volvió a decir lo que piensa “la única experiencia que nos queda de este conflicto, es que tras un convenio colectivo firmado por las partes y el incumplimiento del mismo, los trabajadores adoptaron las medidas que corresponden (en relación al piquete de tres días) y después hubo una radicalización de las medidas por parte de la comisión directiva con una posición reaccionaria, una posición represiva hacia los trabajadores del único sindicato legítimo y eso genera un ambiente muy jodido”.

Cuestionó a su vez que “no hay concesión por parte de la directiva de Ajupensal de llevar por los carriles normales esta situación y además con la participación de un personaje histriónico, que asesora a Ajupensal que toma este conflicto para hacer imagen pública con el PIT CNT, porque a crédito del PIT CNT el asesor legal de Ajupensal se ha hecho notorio públicamente”.

Y embistió contra el abogado Pablo Perna, quien es  a su vez el asesor legal de la Junta Departamental y dirigente de la Lista 13 del Partido Colorado, diciendo que “nosotros lo conocemos hace 15 años al asesor legal de Ajupensal, sabemos lo que calza y evidentemente no podía hacer otra cosa que este circo mediático y político que se está armando”.

Tras esto, Acuña rompió los platos y coincidió con lo manifestado en el volante del escrache anónimo que se llevó a cabo diciendo que “desgraciadamente en una instancia de negociación que estuvimos presente en el Ministerio de Trabajo, hace 20 años que en una audiencia del Ministerio no se recibía una resolución tan reaccionaria y fascista como fue la resolución de la Comisión Directiva de Ajupensal de sancionar por 10 días a los trabajadores por tomar medidas sindicales”.

Informó que la medida fue “condenada por el propio director nacional de Trabajo”, Luis Romero y que “el documento esgrimido por la institución es lamentable, porque el motivo esgrimido fue el de ‘un piquete duro’, un nuevo término inventado por esta gente, algo que es un verdadero atentado a la ley”.