PIT CNT se suma al reclamo de los guardias de la cárcel y critica a jerarquías policiales por la administración del lugar

«No hay epidemia, no hay epidemia”, le dijo el jefe de Policía de Salto, el inspector general retirado Carlos Ayuto a EL PUEBLO, días pasados, en relación a la situación de la Cárcel Departamental, donde aun entonces recluso le fue confirmado que había contraído la enfermedad, y aunque a los pocos días fue dejado en libertad, la Policía decidió disparar el estado de alerta y someter a todos los presos a una revisión médica para constatar que no existía un foco de esta enfermedad y que la situación podía haberse controlado.
Sin embargo, el caso comenzó a levantar temperatura en las esferas policiales, cuando el sindicato de policías de Salto denunció públicamente, que uno de los efectivos que cumple servicio como guardia en dicho establecimiento, presentaba síntomas de tuberculosis. Ante la situación, el jefe de Policía admitió a este diario la situación y dijo que todos los guardias del lugar serán sometidos a un chequeo con la finalidad de saber a ciencia cierta el estado de salud de los funcionarios.
Pero las condiciones edilicias del lugar son deplorables lo que se suma al estado de hacinamiento de la población reclusa, provocando un problema aún más agudo. En todo este marco, ayer el PIT CNT de Salto remitió un comunicado respaldando el reclamo de los policías sindicalizados y exigiendo acciones a la Jefatura de Policía para solucionar este caso, que “vulnera los derechos humanos de presos y policías”, dicen. Y en ese sentido, redoblan la apuesta al comando a tomar acciones para revertir la situación.
EL COMUNICADO
“El proceso de denuncias públicas que vienen realizando los compañeros del SINPOSALTO, desde el año 2009, respecto a las condiciones laborales, absolutamente precarias a las que son sometidos los efectivos policiales, que deben realizar su tarea en la cárcel departamental, producto de las condiciones de hacinamiento deplorable, a las que están expuestos los reclusos y a las nefasta estructura edilicia.
Atento:
A la existencia de un marco regulatorio que establece el respeto a los derechos humanos, tanto de los efectivos policiales como de la población carcelaria.
El plenario departamental del PIT-CNT declara:
1) Que rechaza la actual política carcelaria llevada adelante por la actual jerarquía departamental
2) Que se solidariza con los efectivos policiales que a diario sufren situaciones complejas y difíciles, al afrontar la noble tarea de atender a los reclusos.
3) Que alertamos públicamente sobre las condiciones de hacinamiento que registra la cárcel departamental, lo cual no genera condiciones para que quienes son recluidos allí, puedan reinsertarse adecuadamente en la sociedad.
4) Que respaldamos todas las acciones llevadas adelante por nuestros compañeros del SINPOSALTO, por considerar que es una lucha por dignidad y justicia, levantando banderas de luchas fundamentales del movimiento sindical organizado, como es el respeto y la garantía de los derechos humanos.
5) Que reclamamos con urgencia el tratamiento de este tema a los distintos actores políticos y sanitarios, en el marco del mes de la salud mundial, para que en el más breve plazo posible, comiencen a darse señales que atiendan a revertir la situación planteada.
«No hay epidemia, no hay epidemia”, le dijo el jefe de Policía de Salto, el inspector general retirado Carlos Ayuto a EL PUEBLO, días pasados, en relación a la situación de la Cárcel Departamental, donde aun entonces recluso le fue confirmado que había contraído la enfermedad, y aunque a los pocos días fue dejado en libertad, la Policía decidió disparar el estado de alerta y someter a todos los presos a una revisión médica para constatar que no existía un foco de esta enfermedad y que la situación podía haberse controlado.
Sin embargo, el caso comenzó a levantar temperatura en las esferas policiales, cuando el sindicato de policías de Salto denunció públicamente, que uno de los efectivos que cumple servicio como guardia en dicho establecimiento, presentaba síntomas de tuberculosis. Ante la situación, el jefe de Policía admitió a este diario la situación y dijo que todos los guardias del lugar serán sometidos a un chequeo con la finalidad de saber a ciencia cierta el estado de salud de los funcionarios.
Pero las condiciones edilicias del lugar son deplorables lo que se suma al estado de hacinamiento de la población reclusa, provocando un problema aún más agudo. En todo este marco, ayer el PIT CNT de Salto remitió un comunicado respaldando el reclamo de los policías sindicalizados y exigiendo acciones a la Jefatura de Policía para solucionar este caso, que “vulnera los derechos humanos de presos y policías”, dicen. Y en ese sentido, redoblan la apuesta al comando a tomar acciones para revertir la situación.
EL COMUNICADO
“El proceso de denuncias públicas que vienen realizando los compañeros del SINPOSALTO, desde el año 2009, respecto a las condiciones laborales, absolutamente precarias a las que son sometidos los efectivos policiales, que deben realizar su tarea en la cárcel departamental, producto de las condiciones de hacinamiento deplorable, a las que están expuestos los reclusos y a las nefasta estructura edilicia.
Atento:
A la existencia de un marco regulatorio que establece el respeto a los derechos humanos, tanto de los efectivos policiales como de la población carcelaria.
El plenario departamental del PIT-CNT declara:
1) Que rechaza la actual política carcelaria llevada adelante por la actual jerarquía departamental
2) Que se solidariza con los efectivos policiales que a diario sufren situaciones complejas y difíciles, al afrontar la noble tarea de atender a los reclusos.
3) Que alertamos públicamente sobre las condiciones de hacinamiento que registra la cárcel departamental, lo cual no genera condiciones para que quienes son recluidos allí, puedan reinsertarse adecuadamente en la sociedad.
4) Que respaldamos todas las acciones llevadas adelante por nuestros compañeros del SINPOSALTO, por considerar que es una lucha por dignidad y justicia, levantando banderas de luchas fundamentales del movimiento sindical organizado, como es el respeto y la garantía de los derechos humanos.
5) Que reclamamos con urgencia el tratamiento de este tema a los distintos actores políticos y sanitarios, en el marco del mes de la salud mundial, para que en el más breve plazo posible, comiencen a darse señales que atiendan a revertir la situación planteada.