Plan «B» para los mineros atrapados en Chile

La perforadora que las autoridades han denominado de esa forma, comenzó a realizar su trabajo en el yacimiento donde permanecen atrapados 33 mineros

El ministro de Minería, Laurence Golborne, confirmó ayer la máquina T-130, la perforadora que las autoridades han denominado como el «Plan B», comenzó a realizar su trabajo en el yacimiento donde permanecen atrapados 33 mineros desde el pasado 5 de agosto.

En rueda de prensa en el campamento «Esperanza», lugar de la mina siniestrada, Golborne precisó que este domingo comenzó el mencionado plan «aunque unos treinta minutos más tarde», apostilló.

La T-130 comenzó a perforar en forma paralela a la galería que ejecuta la gigantesca máquina Strata 950, que según la autoridad ya alcanzó los 70 metros de profundidad.

El viernes, había arribado al yacimiento San José, situado a 40 kilómetros de la ciudad norteña de Copiapó, la poderosa T-130, proveniente del mineral Inés de Collahuasi, y que debió ser armada en el mismo lugar.

La perforación con la máquina «Schramm T-130″, ensanchará una de las sondas utilizadas para comunicarse con la galería y convertirla en una eventual vía de evacuación.

En los próximos días se espera la llegada de la tercera alternativa para poder rescatar a los mineros: una máquina de sondaje de petróleo cedida por ENAP y que se encuentra en el puerto de Iquique, en el norte de Chile.

Golborne señaló que los expertos estiman que los obreros atrapados a 700 metros de profundidad, podrían ser rescatados a principios de diciembre, aunque la mayoría de los familiares consultados por Efe, piensan que a fines de octubre o principios de noviembre los obreros estarán en la superficie.

Este domingo, con un emotivo acto y un sonoro bocinazo se homenajeó a los 33 mineros atrapados, uno de ellos boliviano, en el norte de Chile un mes después del derrumbe.

El optimismo y buen humor que se respira en el campamento «Esperanza» desde hace días cedió el paso por unos instantes a la nostalgia y el recuerdo de los 33 trabajadores, que el pasado 5 de agosto quedaron atrapados en la mina San José.

Un grupo de familiares, acompañados por el ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, subieron al cerro contiguo a la mina, donde flamean 32 banderas chilenas, una boliviana y otra uruguaya, ésta última donada por los supervivientes de la tragedia de Los Andes que visitaron el campamento el sábado.

Golborne aseguró a los periodistas que la jornada de hoy «es un momento de reflexión, de recogimiento, no es un momento de celebración».

«Es un momento de esperanza, de que logremos en el menor tiempo posible traerlos a la superficie y devolverlos a sus familias y poder terminar esta labor de rescate», añadió.

La celebración de las fiestas patrias el próximo 18 de septiembre, dentro y afuera del yacimiento San José, fue otro de los temas de conversación en el campamento «Esperanza».

Varias familias se enfrascaron en una acalorada discusión en torno a los festejos del 18 de septiembre, aunque el centro de la discordia fue cómo celebrar las fiestas patrias en las afueras de la mina San José, no a 700 metros bajo tierra.

Mientras algunos sostenían que no hay nada que festejar, otros veían con buenos ojos la proposición de algunos alcaldes de la zona, que ofrecieron hacerse cargo de la carne para preparar un asado, aunque sin vino ni bebidas alcohólicas.

Reunidos bajo una carpa, ambos bandos sumaron argumentos a favor y en contra hasta que se decidió celebrar las fiestas patrias pero «sin gran pomposidad», según las familias.