Policía podría analizar colocar cámaras de seguridad en el interior de la cárcel

Policía podría analizar colocar cámaras de seguridad en el  interior de la cárcel

POLICIALES.

La Policía podría comenzar a analizar la instalación de cámaras de seguridad en el interior de la cárcel, aunque no está del todo claro si la medida sería buena cosa, ya que en estos momentos se sustancia el traslado de la misma al Instituto Nacional de Rehabilitación.
“Sería un tema que podría analizarse”, dijeron fuentes policiales a este diario, una vez consultadas sobre el arribo a Salto de 34 cámaras de seguridad y una serie de monitores con la finalidad de poder visualizar, las imágenes que los sofisticados aparatos captarán.
Para la Policía, este equipamiento viene como anillo al dedo, con la finalidad de poder verificar hechos delictivos que ocurran en nuestro medio y que por falta de elementos queden impunes, o sea muy difícil encontrar responsables.
Uno de los casos que para la policía viene siendo un dolor de cabeza, es la fuga de dos argentinos desde el interior de la cárcel. Ambos se encontraban procesados por el robo de un millonario cargamento de perfumes importados.
Estando presos y con al menos varios meses más de prisión por delante, los mismos encontraron el momento adecuado para poder fugarse por la puerta principal del establecimiento. Tras esto comenzó un operativo de captura que se estima que llegó tarde y la situación interna se puso de mal en peor.
La Policía comenzó una investigación entre sus funcionarios que alcanzó varios días de extensa labor judicial con interrogatorios y testimonios de reclusos que también fueron citados para aportar más elementos a este caso, el que hasta el momento no ha llegado a tener una conclusión al respecto.
Según pudo saber EL PUEBLO la Policía analiza colocar el nuevo equipamiento lugares estratégicos de la ciudad. Aunque no descartan la idea de colocar al menos dos cámaras en lugares centrales de la cárcel departamental para poder corroborar algunas situaciones que puedan llegar a plantearse y generar hechos de naturaleza delictiva, como una fuga, la venta de estupefacientes o conductas indebidas.
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La Policía podría comenzar a analizar la instalación de cámaras de seguridad en el interior de la cárcel, aunque no está del todo claro si la medida sería buena cosa, ya que en estos momentos se sustancia el traslado de la misma al Instituto Nacional de Rehabilitación.

“Sería un tema que podría analizarse”, dijeron fuentes policiales a este diario, una vez consultadas sobre el arribo a Salto de 34 cámaras de seguridad y una serie de monitores con la finalidad de poder visualizar, las imágenes que los sofisticados aparatos captarán.

Para la Policía, este equipamiento viene como anillo al dedo, con la finalidad de poder verificar hechos delictivos que ocurran en nuestro medio y que por falta de elementos queden impunes, o sea muy difícil encontrar responsables.

Uno de los casos que para la policía viene siendo un dolor de cabeza, es la fuga de dos argentinos desde el interior de la cárcel. Ambos se encontraban procesados por el robo de un millonario cargamento de perfumes importados.

Estando presos y con al menos varios meses más de prisión por delante, los mismos encontraron el momento adecuado para poder fugarse por la puerta principal del establecimiento. Tras esto comenzó un operativo de captura que se estima que llegó tarde y la situación interna se puso de mal en peor.

La Policía comenzó una investigación entre sus funcionarios que alcanzó varios días de extensa labor judicial con interrogatorios y testimonios de reclusos que también fueron citados para aportar más elementos a este caso, el que hasta el momento no ha llegado a tener una conclusión al respecto.

Según pudo saber EL PUEBLO la Policía analiza colocar el nuevo equipamiento lugares estratégicos de la ciudad. Aunque no descartan la idea de colocar al menos dos cámaras en lugares centrales de la cárcel departamental para poder corroborar algunas situaciones que puedan llegar a plantearse y generar hechos de naturaleza delictiva, como una fuga, la venta de estupefacientes o conductas indebidas.