Polifacética movida artística de Salto augura buenos resultados para el nuevo ciclo

Fernando Alonso – en edición anterior – hizo un análisis de la movida cultural local que e generó el pasado 2018 donde también se destacan importantes acontecimientos musicales y artísticos
“En el área de la Música, además de los dos nuevos discos ya mencionados, me atrevo a destacar el recital de «Mateo x 6» llenando de magia una vez más el Teatro Larrañaga en el marco del programa de Circulación Cultural y el recital de Ruben Rada en la explanada del Puerto, organizado por Salto Grande.
Como evento, la primera Feria Regional de la Música, que si bien de continuar tiene mucho por mejorar, es muy valorable la iniciativa de Cultura de la comuna en gestarla.
Desde lo particular me parece que el proyecto educativo de Nacho Toso y Bettina Alvez aporta una modalidad más que interesante”.fernando alonso 001
Otro aspecto fue el cambio de la directiva de Asdemya, con un importante recambio generacional y donde las primeras acciones ya han dado muestras saludables para revitalizar la institución.
También vale dar cuenta de dos importantes géneros o modalidades: la movida de las bandas de Rock en Salto llegan a cerca de una veintena de los más variados estilos.
Este 2018 se celebraron los 25 años de Rock en Salto y se realizó una nueva edición del ya clásico Fenapes Rock.
En otra dimensión pero con un impacto similar se encuentra el movimiento de Coros y este último año no ha sido la excepción.
EL ÁMBITO AUDIOVISUAL
El área audiovisual durante 2018 ha mantenido el proceso de crecimiento y afianzamiento sostenido.
Especialmente en la producción en camino hacia la profesionalización.
Es un nuevo año donde han aparecido nuevas piezas, en diferentes géneros, mostrando el gran potencial existente.
El evento anual por excelencia es el Festival Nox, que aparte de su valor en sí, impulsa más producción local, como ocurrirá en esta nueva edición.
Salomón Reyes, además de creador de este festival, es promotor de uno de los principales espacios de exhibición que es el Cine 4D Daymán.
El otro espacio anual de exhibición por excelencia es la sede de la Universidad de la República.
La Udelar se ha posicionado como espacio referente en proyección cinematográfica y en 2018 nuevamente ha promovido estrenos de películas nacionales con la presencia de sus creadores, como sucedió con «Tracción a sangre» y «Fe en la resistencia».
EL DESBORDE
El Carnaval sigue siendo la mayor fiesta de Salto, desde la cantidad de actores a la más numerosa convocatoria.
De 2018 se puede destacar tras algunos años el cambio de las autoridades en la conducción de la Asociación Salteña de Actores de Carnaval (ASAC); cuyos resultados, si se dan, comenzaremos a verlos en 2019. Lo que si es exagerado que la Comisión de Carnaval de la Intendencia no haya logrado consolidar un equipo de trabajo, el cual vuelve a renovarse prácticamente por completo.
El mayor logro lo colocaría en la creciente movida del candombe. La prueba de admisión dada en 2018 para el carnaval de 2019 llegó a que se presentaran ocho comparsas lubolas, y donde todas han clasificado.
Y el destaque más importante del año, evidentemente trascendiendo el «Período Carnaval», está dado en La Tambora, comparsa integramente conformada por mujeres. Pero que es también un espacio de activismo feminista. Con un cuidado estético general muy bueno, pero sobre todo coherente a su prédica.
El repertorio de fiestas y eventos a nivel departamental mantiene su constancia, donde la Fiesta del Lago en Constitución es de las consolidadas en el interior, a las ya clásicas de la ciudad, como la Fiesta de los Inmigrantes o La Redota, o aquellos más recientes (algunos ya mencionamos más arriba). Permanecer y bien, no es poca cosa.
El punto más alto entiendo fue dado por el Encuentro Internacional de Acordeones, particularmente el desfile por calle Uruguay es realmente una fiesta a la que nos tiene acostumbrados Silvio Previale.
Otra distinción se la daría a la innovadora forma en que se ha presentado el cierre de los talleres de cultura de la intendencia en el Mercado 18 de Julio, pergeñado por Pablo Sánchez, exhibiéndose combinados en una muestra conjunta la producción de varios talleres, donde lucieron los alumnos de Elsa Trolio y Francisco García.
Y una acción doblemente elogiable ha sido el mural participativo realizado en Belén a iniciativa de Centro MEC y la mano pródiga de José Gallino. Estampando al vecino más «votado» por sus propios coterráneos.
Brevemente quería hacer una referencia a los «Espacio culturales» locales.
Y esto viene a consecuencia de un intercambio dado unos días atrás, donde la referente de uno de ellos llamaba la atención debida y cierto reconocimiento.
Sin dudas y sin buscar jerarquizar, públicos o privados, con o sin apoyo oficial, en mayor o menor medida aportan al desarrollo de una agenda cultural anual: Academias Previale, Hotel Concordia, Cine 4D Daymán, los Andenes (Aplas, Kalkañal y el remozado Tunguelé), Las Nubes, La Udelar, los servicios municipales (aunque alguno padezca serios problemas en su estado de conservación y casi nula gestión).
Y en cierto Underground o al menos sin los cenitales siempre encendidos, están aquellas «movidas» que desde el llano alimentan otras formas de exponer e intercambiar cultura.
La lista seguro es injusta, pero sobreviven en mi corta memoria: la movida de Murga joven, las presentaciones de Afolé en espacios públicos, la movida tanguera de Angelina y Gary, el Ipru, Poesía (y Filosofía) a la Gorra, ferias de artesanías, entre tantas otras.
Sobre el final – una referencia al trabajo que viene desarrollando un equipo de docentes locales de la Udelar, en planificación participativa de Agendas Culturales en municipios. En 2018, siete integrantes del Grupo de Estudio de la Participación y Democracia (GEPADE), han trabajado en ocho municipios a instancias de OPP en el programa Uruguay Integra, en la construcción de las Agendas Municipales de Cultura (AMC), repitiendo una exitosa experiencia iniciada en 2017.
Que un organismo nacional recurra a un equipo profesional local para la implementación y desarrollo de planificación participativa en cultura, es altamente elogiable.
Cerrando – se vuelve a remarcar que el riesgo de un balance tiene una buena cuota de subjetividad y por tal de alguna que otra injusticia.
De todos modos y tomado con pinza por el lector, si hay en estas líneas una aproximación a lo intenso y fructífero que ha sido el 2018 en materia de acción cultura.
Si alguien se tomara el trabajo de sistematizar en datos la «movida» cultural en Salto en un año -el ejército de artistas, actores, técnicos, cuantificando los espectadores, públicos, audiencias, números de presentaciones, etc.- seguro la cultura tendría una valiosa herramienta para ser más respetada y considerada, para obtener mayores espacios de apoyo y recursos.
Es mucha gente la que se mueve en torno a la cultura, sobre todo en la producción de ese «resultado» que es lo mas visible.
La cultura, mas allá de sus aportes en estética, en sensibilizar, emocionar o promover la reflexión, el humor, no deja de ser un motor de la economía, de ser pilar de desarrollo.
Y donde se evidencia sobremanera cuando esta está asociada al turismo.
Sin rodeos la conclusión de mi balance es que tuvimos un gran 2018 desde la creación, producción, circulación cultural.
En el platillo flaco de la balanza sigo viendo las escasas herramientas, vías o recursos de apoyo, donde es necesario algo mas desde lo público si, pero sobre todo desde el sector privado.
Y en ese platillo débil también veo la carencia de una estrategia comunicacional global, que le de una visibilidad contundente a la movida cultural, lo posicione como el sector que puede hacer los mayores aportes reales para alcanzar colectivamente una sociedad mas justa, integrada, inclusiva, pacífica, creativa.