Postales de una elección

Con mucho frío amaneció el domingo. Y no fue diferente al de tantas elecciones: tranquilidad en las primeras horas, movimiento que comenzó a acentuarse a partir de media mañana y sobre todo llegando al mediodía, vehículos con banderas de casi todos los sectores de los diferentes partidos (la mayoría identificados como “móvil” y su respectivo número) y todos los comités de puertas de par en par abiertas para entregar listas e indicar el local de votación a quien se acercara a preguntar. En algunos casos, también se ofrecía transporte para trasladar gente a votar.
-Como en cada domingo de elección, en el almacén, en el ómnibus, en una esquina cualquiera o en la cola para votar, no faltaron veteranos recordando los asados y hasta los juegos de tabas en cada local partidario, tradición que prácticamente ha desaparecido. En algunos de ellos, el asado para los correligionarios que se acercan, o que dicen serlo al menos, ha sido sustituido por el popular choripán, una opción sin dudas más económica.
-En la zona del Salto Shopping, el movimiento sin embargo era, aún desde las primeras horas del día, bastante intenso. Como es habitual, mucha gente en la parada de ómnibus de avda. Barbieri casi Blandengues.
Lo curioso es que ante la consulta de un periodista de EL PUEBLO, nadie manifestó que esperaba el transporte para ir a votar, la mayoría dijo que lo hacía, como todos los domingos, para ir a la feria de Plaza de Deportes. Es más, más de una persona agregó con poco interés: “y si me da el tiempo… después voto, o de tarde, aunque hace frío para salir de nuevo”.
Pero, al final de la jornada, Salto marcó un porcentaje importante de votos, lo que demuestra una vez más que los que se mueven temprano son pocos.
-Un joven caminaba en la mañana por calle Uruguay vendiendo banderas uruguayas de distinto tamaño, incluso las que se llevan en las ventanillas del auto. “Uruguay eliminado de la copa América, qué bajón, ni de ir a votar dan ganas”. Evidentemente eran banderas pensadas para alentar a la selección de fútbol. Pero el vendedor intentaba convencer a todo con quien se cruzara, que en un día de elecciones también es bueno lucir la bandera.
-Los mediotanques y algunas churrasqueras un poco más sofisticadas estuvieron presentes en distintos barrios, sobre todo en los canteros centrales de algunas avenidas.
La venta fue buena; hubo mucha gente que no almorzó en su casa y eso benefició a los vendedores de comida. En ese sentido, se vieron beneficiadas también algunas rotiserías que vendieron bastante más que en un domingo común.
La compra de alimentos por parte de algunas agrupaciones políticas para repartir entre delegados y otros colaboradores marcó diferencia.