Practicantes resuelven sin supervisión médica en la Emergencia del Hospital

Por eso “no le cabe responsabilidad”, padre de la niña asegura que seguirá la demanda

Practicante que atendió a Blanquita sin supervisión médica “hizo lo habitual”, dice resolución de ASSE  

Luego de dos años y siete meses de haberse debatido entre la vida y la muerte en una cama del CTI del Hospital local, en un caso donde la debida atención en el centro hospitalario y el presunto error médico aún están en debate, el caso de Blanquita Filippini (la niña que al padecer una infección generalizada sufrió la amputación de sus dos piernas y del antebrazo derecho) ha recibido un dictamen por parte de las autoridades de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), que son los encargados de administrar los Hospitales públicos y de realizar las investigaciones internas cuando existe una denuncia contra los funcionarios.

En una resolución fechada 5 de setiembre de este año y que fue notificada hace pocos días a los padres de Blanquita, el directorio de ASSE solicita “la clausura de las actuaciones” en la investigación administrativa que iniciaron las autoridades sanitarias, para determinar presuntas responsabilidades en el manejo de la atención de la pequeña.

ASSE reconoce por un lado que “si bien el análisis del proceso de atención evidenció varias debilidades” aducen que “no se encontraron errores asistenciales que incidieran negativamente en los resultados finales”, atribuyéndole “una desnutrición crónica” a la pequeña al momento de haber concurrido a la emergencia del Hospital.

En ese momento, la practicante que atendió a Blanquita cuando presentaba un fuerte cuadro febril le recetó Dipirona y la mandó a hacer reposo a su casa. Lo mismo hizo al día siguiente y pretendió hacer una tercera vez, cuando la madre de la niña se negó a irse sin que la revisaran mejor.

Pero más allá de esto, la resolución de ASSE acusa a los padres de Blanquita de “no tener iniciativa para concurrir a atenderla cuando les fue indicado”. Aunque en la misma resolución, las autoridades establecen que “tampoco hay datos de que el equipo de salud convocara a la familia o buscara otra manera de tomar contacto con esta niña”.

Por otro lado, y en un texto muy ambiguo y sin mayores fundamentos, la resolución de ASSE señala que “no se puede atribuir responsabilidades a la practicante residente por haber resuelto a la paciente sin supervisión médica, ya que su conducta técnica se adecua a la práctica habitual del servicio de emergencia” del Hospital de Salto.

La situación desnuda una grave falencia en el servicio de atención médica de emergencias del Hospital de Salto, indicando que es “habitual” que los estudiantes practicantes de medicina, pueden atender a los pacientes sin necesidad de ser supervisados por un médico.   

El padre de Blanquita, Omar Filippini entregó a EL PUEBLO una copia de la resolución de ASSE y anuncia que se movilizará para llegar al fondo del asunto.

TREMENDO

La resolución de ASSE, está firmada por los cinco integrantes de su directorio. La misma no relata el proceso de atención en el servicio de emergencia que tuvo la niña Blanca Filippini, cuando tenía 3 años de edad. La pequeña, fue llevada por su madre los días 27, 28 y 29 de marzo de 2009 a la sala de emergencia del Hospital local. En ese momento, presentaba un cuadro febril agudo y otros síntomas como vómitos y diarreas.

El primer día, fue vista por una practicante que le recetó un antifebril y la envió de regreso a su casa. Al día siguiente, “Blanca no comía, y estaba prácticamente desvanecida”, recuerda su padre. “La fiebre había aumentado y la volvimos a llevar al Hospital”, allí le volvieron a recetar lo mismo y sin hacerle análisis de ningún tipo, la niña regresó a su casa.

Al tercer día, la madre insistió en la sala de emergencia para que Blanca sea vista por un especialista y tras un dislate con los funcionarios del momento, éstos decidieron atenderla. Fue vista por el médico cirujano Antonio Veroli, quien ordenó su internación urgente y su pase al quirófano de inmediato. La pequeña presentaba una infección generalizada y se debatió entre la vida y la muerte durante varios días. Para salvarle la vida, le fueron amputados sus dos piernas y el antebrazo derecho. Fue internada luego en Montevideo y semanas después regresó a Salto. El caso conmocionó a todo el país.

DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS

Pasaron casi 30 meses de esta angustiante situación. Ahora Blanquita tiene 5 años de edad y sigue viviendo con su familia en el mismo barrio, pero ha tenido consecuencias en su estado de salud de distinta índole por las amputaciones que ha sufrido en su cuerpo.

El 5 de setiembre, ASSE firmó una resolución donde establece que la niña padecía una “desnutrición crónica” cuando llegó al Hospital para ser atendida por la practicante, en el servicio de emergencia. Lo que deja entrever que ASSE responsabiliza de la afección sufrida por la niña a su familia, de la cual dice “no tuvo iniciativa para concurrir cuando le fue indicado”, pero a su vez, en el mismo comunicado dice que “tampoco hay documentación que conste que el equipo de salud los citara para tomar contacto con la niña”.

Uno de los aspectos más llamativos de esta resolución es cuando destacan que “no puede atribuirse responsabilidad administrativa funcional a la practicante interno”, que atendió a Blanquita, por haber resuelto la atención de la niña “sin supervisión del médico pediatra de guardia, porque su conducta técnica se adecua a la practica habitual del servicio de emergencia” del Hospital de Salto. Lo que constata según ASSE, que en el Hospital local los practicantes atienden sin que un médico los supervise.

Ante esta resolución el padre de la niña, Omar Filippini, dijo a EL PUEBLO que se comunicó con su abogado, el Dr. Pablo Perna, debido a que entiende que “la resolución deja en evidencia que si mi hija llegó con desnutrición y con problemas de todo tipo, no la podían haber dejado ir, la tenían que haber internado o haberle hecho análisis para determinar su gravedad. Sin embargo le dieron algo para bajar la fiebre y la mandaron para la casa, ahí fue cuando ella se agravó”. 

Filippini aseguró que “seguirá luchando” para que se determinen “las responsabilidades a quienes les corresponda en este caso, para que no vuelva a pasar nunca más algo como esto a ningún otro niño en nuestro Hospital”.