Preocupados

Preocupados

El presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto, Atilio Minervine, dijo a este diario que la gremial se encuentra muy preocupada por la difícil situación por la que atraviesa el comercio local. Sostuvo que una de las empresas que está en mayores problemas es Citrícola Salteña y dejó entrever que las adversidades pueden repercutir sobre los trabajadores.

Preocupación del CCIS por situación que atraviesan varias empresas y especialmente la Citrícola Salteña

El Presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto, Atilio Minervine, dialogó con EL PUEBLO, mostrándose muy preocupado por la situación actual de muchas empresas y enfatizando en Citrícola Salteña (Caputto).
-Sabemos que hace unos días participaron de una reunión importante en Melo…
Sí, El Centro Comercial participó el sábado pasado en Melo de una reunión del Centro Comercial de Melo junto a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, donde se planteó un reclamo generalizado de trabajar en políticas de fronteras, algo en lo que Salto ya viene trabajando muy fuerte, reuniéndonos con actores a nivel nacional que tienen las potestades para actuar; les hemos acercando insumos para que tengan mejor información, incluso hemos estado abocados a generar un nuevo trabajo para tener más información y acercársela al gobierno. Hoy eso está en el plan de gobierno de todos los candidatos y se está trabajando en ajustar los detalles para, a partir de marzo, cada cual trabajar desde su lugar, desde el Ejecutivo, el Legislativo, desde todos los ámbitos.
-Y hay otras reuniones previstas en Montevideo…
Sí, el martes vamos a tener una reunión en Montevideo con otros centros comerciales y cámaras para aunar fuerzas. También vamos a aprovechar para estar cerca del lugar donde se deciden las cosas y estar informados de primera mano sobre la situación de Citrícola Salteña.
-¿Qué puede decir de ese tema?
Es un tema que nos tiene muy preocupados por el perjuicio social y económico que conlleva una declaración de remate o liquidación de la empresa, tanto para Salto como para el Uruguay todo, porque Uruguay exporta citrus, en gran medida porque la marca Uruguay del citrus es Caputto, atrás exportan muchos otros, con mercados abiertos y trabajados por esta marca. En lo social, el derrame de trabajo directo e indirecto que genera es un perjuicio muy grande.
-¿Qué esperan o desean que ocurra?
Esperamos que haya una actitud de alguna manera de protección de la fuente laboral. A nivel gubernamental se podría apoyar, con una administración de un privado. Hoy la empresa tiene un síndico que controla al dedillo la economía. Es decir, creemos que se puede salir adelante con alguien que no sea el Estado. Lo que lleva adelante el Estado no es rentable. Esta marca tiene el mercado, tiene el saber hacer y tiene miles de personas. Ya tenemos experiencia de empresas en las que invirtió el Estado que se sabía que eran inviables. Insisto con que el derrame económico es mucho y a nivel departamental y nacional, hay muchos insumos que vienen de otros departamentos y hay empresas de otros departamentos que están pasando empleados a seguro de paro por esta situación.
-Sucede que hay muchas deudas, ¿verdad?
Sabemos que hay deudas y sabemos que históricamente se ha ayudado. Pero se ha ayudado históricamente a empresas para mantener la fuente de trabajo y que ese dinero quede en la sociedad. Lo mejor es aportar a una empresa que dé trabajo y los empleados ganen la plata con el sudor de su frente, y no subsidiar a personas desempleadas. Sabemos que las arcas del Estado están muy comprometidas, los contribuyentes y las empresas no soportan más y no podrían soportar más para esos subsidios. Ya hemos tenido experiencias de empresas que han cerrado y después el gobierno las ha mantenido de por vida y después tenemos que pagar los costos. Esperemos que el Estado tenga la lucidez necesaria para apoyar que no debe ser estatal, las experiencias no son buenas, tiene que ser administración privada controlada por varios actores, con números claros y que tengan rentabilidad.
-No es la única empresa complicada en este sentido…
No…Esto se sumaría a otras empresas que van a cerrar o están con perspectivas de cerrar, muchas que son proveedoras del Estado y están complicadas con los pagos. Entonces ponen en peligro la sustentabilidad y más en estos tiempos que se necesita efectivo por ejemplo para pagar el medio aguinaldo, salarios vacacionales, etc. Además empresas que están recibiendo reiteradas inspecciones de BPS y DGI, que están persiguiendo al empresario formal en un departamento como el nuestro que tiene un 40% de informalismo, comprobado por el propio gobierno. Es una carga insostenible. Nos preocupa mucho también el endeudamiento del trabajador. Eso también limita la capacidad de consumo, porque a su entrada en gran porcentaje la está volcando en pagar créditos atrasados y eso hace que el consumo haya bajado.
ENTREVISTA: JORGE PIGNATARO