Presentación de la Estrategia de Desarrollo 2050

“Recientemente en el seno de la OPP se presentó el documento “Aportes para una Estrategia de Desarrollo” – como se denomina la publicación de la Estrategia de Desarrollo, se trata de una documento que propone caminos para el desarrollo sostenible, basada en la articulación de más de veinte estudios prospectivos realizados a lo largo de los últimos cuatro años y en los cuales participaron más de 2000 técnicos y referentes de los ministerios y agencias del Estado, empresas públicas, academia, organizaciones de la sociedad civil, empresarios y trabajadores.
La misma se articula en tres ejes estratégicos: Transformación productiva sostenible, Transformación Social y Transformación de las relaciones de género.
Uruguay enfrenta grandes desafíos en el largo plazo. El cambio demográfico, la inclusión social y cultural, la transformación de las relaciones de género, las desigualdades territoriales, el cambio climático, las revoluciones tecnológicas, la productividad y competitividad, la seguridad alimentaria, la integración económica regional y la globalización son sólo algunos de ellos. Sea que dependan principalmente de factores de nivel global, regional o doméstico, estos desafíos plantean importantes incertidumbres sobre el futuro de Uruguay para las cuales el país necesita prepararse.
De esta forma se plantea como ineludible la necesidad de encarar transformaciones estructurales para lograr un desarrollo sostenible del Uruguay del futuro.
PENSAR EL PAÍS A LARGO PLAZO
Nuestro país cuenta con un índice de desarrollo humano de los más altos de la región y transita por el período de crecimiento del PIB más largo desde que se llevan registros. No obstante, la mirada de largo plazo avizora un mundo en el que el ritmo de los cambios se acelera.
En este marco la Oficina de Planeamiento y Presupuesto –OPP crea en el 2015 la Dirección de Planificación – DP- con el objetivo de asesorar al Poder Ejecutivo sobre las líneas estratégicas de acción que deberá tomar Uruguay para encaminarse hacia un desarrollo sostenible en el largo plazo.
En este sentido y con el fin de adoptar una visión integral del desarrollo que articule políticas macroeconómicas, productivas, sociales, culturales y ambientales la Dirección de Planificación trabaja con un modelo de planificación estratégica a largo plazo que permite anticipar las oportunidades y las amenazas para trazar el camino que conduzca al logro del futuro más deseado.
Para ello se están desarrollando nuevas capacidades estatales en prospectiva estratégica dentro de la Dirección de Planificación para conducir el proceso de construcción colectiva de escenarios estratégicos en áreas clave para el desarrollo nacional.
Esto supone crear capacidades de anticipación de futuros posibles y probables de Uruguay, utilizando la prospectiva como herramienta de planificación.
La prospectiva constituye una fuente de información y conocimiento cada vez más utilizada por los gobiernos en todo el mundo para la toma de decisiones estratégicas.
Las evoluciones de la sociedad uruguaya en el mediano y largo plazo, sean éstas de orden demográfico, económico, social, cultural, tecnológico o medio ambiental, y provengan del contexto internacional, regional o doméstico.
Los escenarios de futuro planteados para ajustar las anticipaciones efectuadas a medida que cambian los datos y supuestos de base.
La elaboración de una Visión de Uruguay con horizonte al año 2050 conformada por la selección de un escenario deseado en cada uno de los distintos ejes temáticos priorizados y articulado en un sólo escenario global apuesta.
– La elaboración de un documento base hacia una Estrategia Nacional de Desarrollo al 2050 conformada por el conjunto de lineamientos estratégicos que habrá de seguir Uruguay para alcanzar la Visión Uruguay 2050.
El proceso de elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo Uruguay 2050 pretende establecer las bases para que Uruguay se encamine hacia un desarrollo sostenible.
El desarrollo sostenible es un concepto amplio que refiere al desarrollo que satisface las necesidades y los deseos de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades y deseos.
Un proceso de desarrollo sostenible, que combine crecimiento económico sustentable con justicia social, requiere adoptar una visión integrada del desarrollo, que articule lo económico, social, cultural, ambiental e institucional.