Presidente de la delegación argentina ante CTM fue ferozmente agredido por patovicas en Punta del Este

El presidente de la delegación argentina ante la CTM, Juan Carlos Cresto fue ferozmente agredido por patovicas del Hotel Conrad -según su denuncia que recoge el “DiarioJunio” de Concordia. Juan Carlos Cresto debió atenderse de las lesiones recibidas en el Sanatorio Adventista del Plata.
La versión del diario digital de la vecina orilla es la que transcribimos a continuación.
De vacaciones en el vecino país de Uruguay, el titular de CTM Juan Carlos Cresto, debió ser operado por golpes propinados por patovicas y en diálogo con DiarioJunio dijo que “el médico me está dando de alta”. El relato de Cresto es francamente alucinante y desde ya adelantó que le iniciará un juicio penal al Conrad, el hotel en el que esos patovicas lo maltrataron físicamente a él y su mujer. «Lo que sufrí fue un atropello indignante de un nivel de violencia brutal que enfurece», comenzó el relato.
EL RELATO
La semana pasada alrededor de la medianoche, estaba en el Conrad (Hotel 5 estrellas de Punta del Este), mi mujer, Laura (que tuvo un ACV) tuvo necesidad de ir al baño y, como otras veces, en ese mismo lugar, la llevé, ingresé al baño de mujeres al sector de discapacitadas, a pesar de que una mujer que estaba en la puerta me dijo que no podía ingresar porque ese era el baño de mujeres. Le dije mire, debo entrar porque mi señora es discapacitada y no tengo otra posibilidad, de modo que ingresé igual.
Ya dentro del baño, la senté en el inodoro, cerré la puerta y a los dos minutos golpean la puerta, digo ocupado y que esperen un minuto, y 4 tipos enormes comienzan a golpear hasta derribar la puerta, me toman a mi del brazo, me sacan afuera y comienzan a golpearme.
Mientras me sacaban afuera comienzo a decirles que lo que hacían era un atropello indignante que yo era una persona mayor de 70 años y que además era funcionario argentino-uruguayo. No escuchaban mis reclamos y comenzaron a pegarme y yo a calentarme de tal modo que les gritaba hijos de puta, no pueden pegarle a una persona mayor, si tuviera 20 o 30 años menos les rompo la cara reverendos h de p.
Terminé en la policía que vino en patrullero y me trasladaron hasta allí. En ese lugar me pidieron que hiciera una denuncia, la hice, conté todo esto que les estoy contando a Uds.
Mi preocupación además era mi mujer que había quedado sentada en el inodoro del baño. Ella no se puede manejar sola por lo que la llamé y a duras penas pudo atender el teléfono y me relató que 3 mujeres la sacaron de allí y la llevaron al departamento (que no se como entraron porque ella no tenía llave o sea que además hicieron violación de domicilio) y me tiraron en la cama, me dijo.
O sea, te digo, no tiene nombre lo que sufrimos en ese lugar, tanto que ya estamos viendo a uno de los estudios jurídicos más destacados del vecino país y les iniciaré denuncia penal. Me dicen que les puedo sacar un millón de dólares, si lo logro, me instalaré allá y ese millón será para instalarme frente al Conrad y los destinaré a comprar audífonos para sordos, prótesis dental para los más pobres, en fin se los refregaré por la cara y que todo el mundo se entere de lo que pasó
EN EL SANATORIO
ADVENTISTA DEL PLATA
Ya en la Argentina tuve que venir a que me operaran luego de que casi me rompieran el hombro, de hecho me afectaron ligamentos. También ayer me operaron la rodilla de meniscos y por lo visto lo hicieron bien pues ya estoy caminando.
Ya algo más tranquilo contó que los patovicas le decían “sí claro el Conrad los empeda y después nosotros somos los malos”. Cresto confesó que eso era cierto que él lo conocía por haber visto ese tipo de episodios en que la gente llega al hotel, va a las salas de juego, los llenan de bebidas, pierden toda la guita, salen y hacen escándalo. Allí están los patovicas para solucionar el problema, los sacan a patadas y trompadas del lugar”.
A modo de aclaración quizá valga decir que Cresto no estaba alojado en ese lugar, contó a este diario que el departamento en el que «dejaron tirada en la cama a su esposa» es de su propiedad y está al lado de ese hotel.

El presidente de la delegación argentina ante la CTM, Juan Carlos Cresto fue ferozmente agredido por patovicas del Hotel Conrad -según su denuncia que recoge el “DiarioJunio” de Concordia. Juan Carlos Cresto debió atenderse de las lesiones recibidas en el Sanatorio Adventista del Plata.

La versión del diario digital de la vecina orilla es la que transcribimos a continuación.

De vacaciones en el vecino país de Uruguay, el titular de CTM Juan Carlos Cresto, debió ser operado por golpes propinados por patovicas y en diálogo con DiarioJunio dijo que “el médico me está dando de alta”. El relato de Cresto es francamente alucinante y desde ya adelantó que le iniciará un juicio penal al Conrad, el hotel en el que esos patovicas lo maltrataron físicamente a él y su mujer. «Lo que sufrí fue un atropello indignante de un nivel de violencia brutal que enfurece», comenzó el relato.

EL RELATO

La semana pasada alrededor de la medianoche, estaba en el Conrad (Hotel 5 estrellas de Punta del Este), mi mujer, Laura (que tuvo un ACV) tuvo necesidad de ir al baño y, como otras veces, en ese mismo lugar, la llevé, ingresé al baño de mujeres al sector de discapacitadas, a pesar de que una mujer que estaba en la puerta me dijo que no podía ingresar porque ese era el baño de mujeres. Le dije mire, debo entrar porque mi señora es discapacitada y no tengo otra posibilidad, de modo que ingresé igual.

Ya dentro del baño, la senté en el inodoro, cerré la puerta y a los dos minutos golpean la puerta, digo ocupado y que esperen un minuto, y 4 tipos enormes comienzan a golpear hasta derribar la puerta, me toman a mi del brazo, me sacan afuera y comienzan a golpearme.

Mientras me sacaban afuera comienzo a decirles que lo que hacían era un atropello indignante que yo era una persona mayor de 70 años y que además era funcionario argentino-uruguayo. No escuchaban mis reclamos y comenzaron a pegarme y yo a calentarme de tal modo que les gritaba hijos de puta, no pueden pegarle a una persona mayor, si tuviera 20 o 30 años menos les rompo la cara reverendos h de p.

Terminé en la policía que vino en patrullero y me trasladaron hasta allí. En ese lugar me pidieron que hiciera una denuncia, la hice, conté todo esto que les estoy contando a Uds.

Mi preocupación además era mi mujer que había quedado sentada en el inodoro del baño. Ella no se puede manejar sola por lo que la llamé y a duras penas pudo atender el teléfono y me relató que 3 mujeres la sacaron de allí y la llevaron al departamento (que no se como entraron porque ella no tenía llave o sea que además hicieron violación de domicilio) y me tiraron en la cama, me dijo.

O sea, te digo, no tiene nombre lo que sufrimos en ese lugar, tanto que ya estamos viendo a uno de los estudios jurídicos más destacados del vecino país y les iniciaré denuncia penal. Me dicen que les puedo sacar un millón de dólares, si lo logro, me instalaré allá y ese millón será para instalarme frente al Conrad y los destinaré a comprar audífonos para sordos, prótesis dental para los más pobres, en fin se los refregaré por la cara y que todo el mundo se entere de lo que pasó

EN EL SANATORIO ADVENTISTA DEL PLATA

Ya en la Argentina tuve que venir a que me operaran luego de que casi me rompieran el hombro, de hecho me afectaron ligamentos. También ayer me operaron la rodilla de meniscos y por lo visto lo hicieron bien pues ya estoy caminando.

Ya algo más tranquilo contó que los patovicas le decían “sí claro el Conrad los empeda y después nosotros somos los malos”. Cresto confesó que eso era cierto que él lo conocía por haber visto ese tipo de episodios en que la gente llega al hotel, va a las salas de juego, los llenan de bebidas, pierden toda la guita, salen y hacen escándalo. Allí están los patovicas para solucionar el problema, los sacan a patadas y trompadas del lugar”.

A modo de aclaración quizá valga decir que Cresto no estaba alojado en ese lugar, contó a este diario que el departamento en el que «dejaron tirada en la cama a su esposa» es de su propiedad y está al lado de ese hotel.