Presunto caso de Leptospirosis preocupa a nivel sanitario

Presunto  caso de  Leptospirosis  preocupa a  nivel sanitario
e encuentra internado en un Centro de Tratamiento Intensivo (CTI) una persona de sexo masculino domiciliada en la zona sur de la ciudad, con un diagnóstico de Leptospirosis, una enfermedad febril producida por una bacteria que afecta a humanos y un amplio rango de animales, incluyendo a mamíferos, aves, anfibios, y reptiles.
El estado de salud de esta persona es delicado y al comienzo de la manifestación de los síntomas  el tratamiento que siguió adelante esta persona fue el correspondiente a una gastroenterocolitis, ya que fue luego de las fiestas de fin de año.
Sin embargo al continuar con el malestar y realizársele los análisis correspondientes el diagnóstico fue de Leptospirosis.
El caso viene a la luz a raíz de la muerte en Paysandú de un trabajador de un tambo por Hantavirus, un género que agrupa varios virus ARN, los cuales son transmitidos por roedores infectados y en humanos generalmente producen dos tipos de afecciones: un tipo de fiebre hemorrágica viral, la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR); o el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), una afección pulmonar muy grave. Es considerado como un virus de riesgo de bioseguridad Nº 4.
Ambas enfermedades compartes epidemiología y tienen síntomas semejantes al Dengue y Paludismo, por lo que se debe hacer diagnóstico diferencial con estas enfermedades.
Consultado el Director del Hospital de Salto, Juan Pablo  Cesio, dijo que no tiene conocimiento que en nuestra ciudad haya casos de Hantavirus, pero que en general ante la sospecha de esta enfermedad se pueden realizar exámenes de este tipo si hay  síntomas similares.
En cuanto a Leptospirosis, es de señalar que el departamento de Salto se halla en la zona considerada endémica de esta enfermedad, que periódicamente se manifiesta con casos que en algunas ocasiones han llegado a ser fatales.
Todo el Norte del país es considerada endémica de Leptospirosis, una enfermedad que es trasmitida por varios animales domésticos.
¿Qué es la leptospirosis?
Es una enfermedad producida por una bacteria, llamada leptospira, que puede enfermar a casi todos los animales domésticos, aunque es poco frecuente en el gato, y a muchas especies silvestres.
¿Mi mascota puede contagiarme?
Sí, por esta razón se clasifica a esta enfermedad como una zoonosis, es decir, aquella que puede transmitirse de los animales al hombre. De hecho, en la actualidad se considera a la leptospirosis como la zoonosis más extendida en todo el mundo.
¿Cómo se trasmite la enfermedad?
La bacteria se disemina en el ambiente a través de la orina de los animales infectados y puede contaminar tanto el agua como el suelo donde sobrevive por semanas o meses. Las ratas infectadas son unos de los principales responsables del contagio ya que liberan al medio las bacterias durante meses o años pero sin enfermarse. Tanto las personas como nuestra mascota pueden contagiarse a partir del contacto directo con la orina infectada o con elementos contaminados. La leptospira puede penetrar al organismo a través de lesiones en la piel, o de la superficie de revestimiento (mucosas) de la boca, nariz y ojos. Otra forma de ingreso es por beber agua contaminada con la bacteria.
¿Cómo se si mi mascota está enferma?
Tanto en perros como en gatos los signos clínicos de esta enfermedad son variables, poco específicos, e incluso a veces no presentan sintomatología. En una primera etapa los signos clínicos más frecuentes son fiebre, vómitos, diarrea, depresión del estado general con falta de apetito y dolores musculares. El cuadro puede avanzar con trastornos gastrointestinales y renales graves. En general los cachorros no vacunados, o los que nacen de madres que no fueron vacunadas, tienen un mayor riesgo y sufren consecuencias más severas que los adultos. Los gatos raramente padecen leptospirosis.
¿Cómo puedo confirmar si mi mascota tiene leptospirosis?
A través de la consulta con un médico veterinario quien, además de la inspección clínica del animal, le realizará un análisis de sangre para determinar si el organismo produjo o no sustancias, llamadas anticuerpos, como respuesta del sistema inmune ante la presencia de lepstopiras.
¿Qué debo hacer si mi mascota está infectada?
Se estima que, en las condiciones normales de relación de una persona con su perro, existe un bajo riesgo de contagio. Las actividades que están consideradas como de alto riesgo sanitario son: el contacto directo o indirecto con la orina, sangre u otros tejidos del animal infectado (la saliva no transmite la enfermedad). La asistencia del parto de una perra con leptospirosis también es peligrosa desde el punto de vista del contagio. El propietario de una mascota debe consultar a su médico si reconoce haber pasado por alguna de estas situaciones de alto riesgo, en los días previos a la aparición de los signos clínicos de la enfermedad en el animal o luego de su confirmación por análisis de sangre.
¿Los perros enfermos tienen tratamientos?
Sí, se utilizan antibióticos. En algunos casos es necesario acompañar esta medicación con una terapia de rehidratación y otras medidas complementarias. Cuando el animal es tratado en forma precoz existen menores posibilidades de que se produzcan daños severos en sus órganos vitales, con un mejor pronóstico de recuperación. De todas formas hay que tener en cuenta que diez de cada cien perros infectados pueden morir.
¿Qué medidas de protección debo tomar si una mascota tiene Leptospirosis?
Fundamentalmente estas acciones apuntan a evitar las situaciones de alto riesgo de contagio de la enfermedad. En tal sentido, se deben seguir las siguientes recomendaciones:
- Como regla de higiene general, lavarse las manos luego de haber estado en contacto con su mascota o con cualquier elemento que potencialmente pudiera estar contaminado con su orina y materia fecal.
- Evitar que el perro duerma en las mismas camas que las personas.
- Evitar que orine en huertas, areneros o cualquier otro lugar donde puedan jugar los niños.
- No manipular ni tomar contacto directo con la orina, sangre y otros tejidos del animal hasta que sea tratado.
La mayoría de los perros deja de diseminar la bacteria por la orina 24 horas después de recibir tratamiento antibiótico.
- Usar guantes y botas si, por cuestiones ocupacionales, tiene que manipular necesariamente estos materiales biológicos.
- Desinfectar los lugares de la casa que pudieran estar contaminados con orina del animal. Para esto pueden usarse productos antibacterianos comerciales o preparar una solución de lavandina diluida una parte en diez de agua.
(En base a nota de la página Web de Merial)
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Se encuentra internado en un Centro de Tratamiento Intensivo (CTI) una persona de sexo masculino domiciliada en la zona sur de la ciudad, con un diagnóstico de Leptospirosis, una enfermedad febril producida por una bacteria que afecta a humanos y un amplio rango de animales, incluyendo a mamíferos, aves, anfibios, y reptiles.
El estado de salud de esta persona es delicado y al comienzo de la manifestación de los síntomas  el tratamiento que siguió adelante esta persona fue el correspondiente a una gastroenterocolitis, ya que fue luego de las fiestas de fin de año.
Sin embargo al continuar con el malestar y realizársele los análisis correspondientes el diagnóstico fue de Leptospirosis.
El caso viene a la luz a raíz de la muerte en Paysandú de un trabajador de un tambo por Hantavirus, un género que agrupa varios virus ARN, los cuales son transmitidos por roedores infectados y en humanos generalmente producen dos tipos de afecciones: un tipo de fiebre hemorrágica viral, la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR); o el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), una afección pulmonar muy grave. Es considerado como un virus de riesgo de bioseguridad Nº 4.
Ambas enfermedades compartes epidemiología y tienen síntomas semejantes al Dengue y Paludismo, por lo que se debe hacer diagnóstico diferencial con estas enfermedades.
Consultado el Director del Hospital de Salto, Juan Pablo  Cesio, dijo que no tiene conocimiento que en nuestra ciudad haya casos de Hantavirus, pero que en general ante la sospecha de esta enfermedad se pueden realizar exámenes de este tipo si hay  síntomas similares.
En cuanto a Leptospirosis, es de señalar que el departamento de Salto se halla en la zona considerada endémica de esta enfermedad, que periódicamente se manifiesta con casos que en algunas ocasiones han llegado a ser fatales.
Todo el Norte del país es considerada endémica de Leptospirosis, una enfermedad que es trasmitida por varios animales domésticos.
¿Qué es la leptospirosis?
Es una enfermedad producida por una bacteria, llamada leptospira, que puede enfermar a casi todos los animales domésticos, aunque es poco frecuente en el gato, y a muchas especies silvestres.
¿Mi mascota puede contagiarme?
Sí, por esta razón se clasifica a esta enfermedad como una zoonosis, es decir, aquella que puede transmitirse de los animales al hombre. De hecho, en la actualidad se considera a la leptospirosis como la zoonosis más extendida en todo el mundo.
¿Cómo se trasmite la enfermedad?
La bacteria se disemina en el ambiente a través de la orina de los animales infectados y puede contaminar tanto el agua como el suelo donde sobrevive por semanas o meses. Las ratas infectadas son unos de los principales responsables del contagio ya que liberan al medio las bacterias durante meses o años pero sin enfermarse. Tanto las personas como nuestra mascota pueden contagiarse a partir del contacto directo con la orina infectada o con elementos contaminados. La leptospira puede penetrar al organismo a través de lesiones en la piel, o de la superficie de revestimiento (mucosas) de la boca, nariz y ojos. Otra forma de ingreso es por beber agua contaminada con la bacteria.
¿Cómo se si mi mascota está enferma?
Tanto en perros como en gatos los signos clínicos de esta enfermedad son variables, poco específicos, e incluso a veces no presentan sintomatología. En una primera etapa los signos clínicos más frecuentes son fiebre, vómitos, diarrea, depresión del estado general con falta de apetito y dolores musculares. El cuadro puede avanzar con trastornos gastrointestinales y renales graves. En general los cachorros no vacunados, o los que nacen de madres que no fueron vacunadas, tienen un mayor riesgo y sufren consecuencias más severas que los adultos. Los gatos raramente padecen leptospirosis.
¿Cómo puedo confirmar si mi mascota tiene leptospirosis?
A través de la consulta con un médico veterinario quien, además de la inspección clínica del animal, le realizará un análisis de sangre para determinar si el organismo produjo o no sustancias, llamadas anticuerpos, como respuesta del sistema inmune ante la presencia de lepstopiras.
¿Qué debo hacer si mi mascota está infectada?
Se estima que, en las condiciones normales de relación de una persona con su perro, existe un bajo riesgo de contagio. Las actividades que están consideradas como de alto riesgo sanitario son: el contacto directo o indirecto con la orina, sangre u otros tejidos del animal infectado (la saliva no transmite la enfermedad). La asistencia del parto de una perra con leptospirosis también es peligrosa desde el punto de vista del contagio. El propietario de una mascota debe consultar a su médico si reconoce haber pasado por alguna de estas situaciones de alto riesgo, en los días previos a la aparición de los signos clínicos de la enfermedad en el animal o luego de su confirmación por análisis de sangre.
¿Los perros enfermos tienen tratamientos?
Sí, se utilizan antibióticos. En algunos casos es necesario acompañar esta medicación con una terapia de rehidratación y otras medidas complementarias. Cuando el animal es tratado en forma precoz existen menores posibilidades de que se produzcan daños severos en sus órganos vitales, con un mejor pronóstico de recuperación. De todas formas hay que tener en cuenta que diez de cada cien perros infectados pueden morir.
¿Qué medidas de protección debo tomar si una mascota tiene Leptospirosis?
Fundamentalmente estas acciones apuntan a evitar las situaciones de alto riesgo de contagio de la enfermedad. En tal sentido, se deben seguir las siguientes recomendaciones:
- Como regla de higiene general, lavarse las manos luego de haber estado en contacto con su mascota o con cualquier elemento que potencialmente pudiera estar contaminado con su orina y materia fecal.
- Evitar que el perro duerma en las mismas camas que las personas.
- Evitar que orine en huertas, areneros o cualquier otro lugar donde puedan jugar los niños.
- No manipular ni tomar contacto directo con la orina, sangre y otros tejidos del animal hasta que sea tratado.
La mayoría de los perros deja de diseminar la bacteria por la orina 24 horas después de recibir tratamiento antibiótico.
- Usar guantes y botas si, por cuestiones ocupacionales, tiene que manipular necesariamente estos materiales biológicos.
- Desinfectar los lugares de la casa que pudieran estar contaminados con orina del animal. Para esto pueden usarse productos antibacterianos comerciales o preparar una solución de lavandina diluida una parte en diez de agua.
(En base a nota de la página Web de Merial)