Presupuestos Participativos “deben ser abiertos” y dar “poder de decisión” para estar legitimados sino es “ejercicio vacío”

Presupuestos Participativos “deben ser abiertos” y dar “poder  de decisión” para estar legitimados sino es “ejercicio vacío”
Durante los días 23, 24 y 25 de octubre se desarrolló en la Regional Norte de la Universidad de la República el “I Seminario Transformaciones en los marcos políticos-institucionales a escala regional” y “II Seminario Pensando las Políticas Sociales desde el Territorio”, organizado por el equipo del Departamento de Ciencias Sociales, donde participaron destacados docentes internacionales.
En ese aspecto EL PUEBLO pudo dialogar con el doctor Benjamin Goldfrank, profesor asociado de la School of Diplomacy and International Relations de la Seton Hall University, en New Jersey; quien basó su disertación sobre estudios comparados de presupuestos participativos en América Latina.
Durante su exposición, Goldfrank comparó casos de Prespuestos Participativos (PP) de diferentes ciudades de varios países de América Latina como Caracas (Venezuela), Porto Alegre (Brasil) y Montevideo, junto a otros PP de experiencias brasileñas en comparación con las llevadas a cabo en Guatemala, Nicaragua, Perú y Bolivia.
“Lo que yo hice fue una pequeña reseña de la historia del PP que nació básicamente en Porto Alegre y de allí se extendió a otras ciudades brasileñas y así a otros países. En la actualidad se cuenta con más de mil experiencias de PP en Amércia Latina”, dijo.
Según dijeron en el evento, este resultado tan expansivo se liga en sus orígenes con los gobiernos de izquierda que comenzaron a desarrollar políticas participativas; pero después con la difusión que tuvieron los PP “eso se fue expandiendo a otros sectores políticos y la identificación comenzó a perderse, en la medida que en muchos países se han creado leyes sobre la implementación del PP”.
Pero los resultados no son iguales en América Latina, las experiencias brasileñas son más exitosas que las realizadas en otros países, por ejemplo “hay casos de un gran éxito en Porto Alegre, porque son más redistributivos y eso estimula la participación y hace que los recursos de los gobiernos locales lleguen a los sectores menos favorecidos”.
Goldfrank comentó que dejó de seguir de cerca el proceso de Presupuesto Participativo llevado a cabo en Montevideo, durante los últimos años pero afirmó que “el PP que está en Montevideo es más electoral que el de Porto Alegre donde es más deliberativo”.
REQUISITOS PARA UN
BUEN FUNCIONAMIENTO
El mecanismo o diseño institucional del Presupuesto Participativo, debe ser abierto a cualquier ciudadano y no tan estructurado o formalizado que desaliente la participación del ciudadano común, indicó Goldfrank, quien además agregó que “si durante el proceso se le dan asientos privilegiados a los partidos políticos o las organizaciones ya existentes, eso desalienta la participación común”.
Los procesos deben ser abiertos, más abarcativos y dar poder de decisión a los que participan, para que se integren más sectores de la sociedad a participar.
“En Caracas en los años 90, se llamó a la gente a participar pero no hubo un retorno de esa participación en las políticas implementadas, y desde ahí la participación decayó considerablemente”, dijo el especialista, haciendo referencia a uno de los pilares a tener en cuenta en el desarrollo de los PP “si no hay un ejercicio vacío”, concluyó.
LA LEGITIMACIÓN DE
LAS POLÍTICAS A
TRAVÉZ DE LOS PP
Por su parte, otra de las participantes en el evento, la Doctora en Ciencias Políticas, Alicia Veneziano, realizó su exposición denominada “Descentralización y Democracia Participativa, una mirada desde la gobernanza”, allí buscó reflexionar la participación participativa con la idea de gobernanza, de manera tal que la sociedad pueda colaborar con la gobernabilidad de las instituciones.
“Actualmente se ven otras manifestaciones de la democracia además del voto, como lo es la integración a presupuestos participativos, lo que implica una nueva gobernanza, buscando legitimar  las políticas por medio de la participación ciudadana, cuanto más participan, más legitimada está la política”, dijo.
En ese sentido, los PP son difíciles de implementar porque suponen la existencia de redes ciudadanas fuertes, de organizaciones sociales, de cooperativas, de jóvenes agrupados bajo un fin, que impliquen organización y compromiso.
Estas redes pueden ser flexibles, más desorganizadas o de vida cotidiana como las que se dan en una reunión en la esquina, en la feria, serían formas de organización colectiva, y una sociedad rica en ese sentido con más capital social, es más proclive a que  tengan más éxito las políticas participativas. En Uruguay las organizaciones sociales no tienen una tradición de gran participación, donde es más que nada una democracia representativa y delegativa y hay una cultura participativa menor a la que se desarrolla por ejemplo en Brasil.
“El tema está en cómo medir esa participación en los PP que propone el gobierno como para que sea una gobernanza participativa realmente legitimada”, concluyó.

Durante los días 23, 24 y 25 de octubre se desarrolló en la Regional Norte de la Universidad de la República el “I Seminario Transformaciones en los marcos políticos-institucionales a escala regional” y “II Seminario Pensando las Políticas Sociales desde el Territorio”, organizado por el equipo del Departamento de Ciencias Sociales, donde participaron destacados docentes internacionales.

En ese aspecto EL PUEBLO pudo dialogar con el doctor Benjamin Goldfrank, profesor asociado de la School of Diplomacy and International Relations de la Seton Hall University, en New Jersey; quien basó su disertación sobre estudios comparados de presupuestos participativos en América Latina.

Durante su exposición, Goldfrank comparó casos de Prespuestos Participativos (PP) de diferentes ciudades de varios países de América Latina como Caracas (Venezuela), Porto Alegre (Brasil) y Montevideo, junto a otros PP de experiencias brasileñas en comparación con las llevadas a cabo en Guatemala, Nicaragua, Perú y Bolivia.

“Lo que yo hice fue una pequeña reseña de la historia del PP que nació básicamente en Porto Alegre y de allí se extendió a otras ciudades brasileñas y así a otros países. En la actualidad se cuenta con más de mil experiencias de PP en Amércia Latina”, dijo.

Según dijeron en el evento, este resultado tan expansivo se liga en sus orígenes con los gobiernos de izquierda que comenzaron a desarrollar políticas participativas; pero después con la difusión que tuvieron los PP “eso se fue expandiendo a otros sectores políticos y la identificación comenzó a perderse, en la medida que en muchos países se han creado leyes sobre la implementación del PP”.

Pero los resultados no son iguales en América Latina, las experiencias brasileñas son más exitosas que las realizadas en otros países, por ejemplo “hay casos de un gran éxito en Porto Alegre, porque son más redistributivos y eso estimula la participación y hace que los recursos de los gobiernos locales lleguen a los sectores menos favorecidos”.

Goldfrank comentó que dejó de seguir de cerca el proceso de Presupuesto Participativo llevado a cabo en Montevideo, durante los últimos años pero afirmó que “el PP que está en Montevideo es más electoral que el de Porto Alegre donde es más deliberativo”.

REQUISITOS PARA UNBUEN FUNCIONAMIENTO

El mecanismo o diseño institucional del Presupuesto Participativo, debe ser abierto a cualquier ciudadano y no tan estructurado o formalizado que desaliente la participación del ciudadano común, indicó Goldfrank, quien además agregó que “si durante el proceso se le dan asientos privilegiados a los partidos políticos o las organizaciones ya existentes, eso desalienta la participación común”.

Los procesos deben ser abiertos, más abarcativos y dar poder de decisión a los que participan, para que se integren más sectores de la sociedad a participar.

“En Caracas en los años 90, se llamó a la gente a participar pero no hubo un retorno de esa participación en las políticas implementadas, y desde ahí la participación decayó considerablemente”, dijo el especialista, haciendo referencia a uno de los pilares a tener en cuenta en el desarrollo de los PP “si no hay un ejercicio vacío”, concluyó.

LA LEGITIMACIÓN DE LAS POLÍTICAS A TRAVÉZ DE LOS PP

Por su parte, otra de las participantes en el evento, la Doctora en Ciencias Políticas, Alicia Veneziano, realizó su exposición denominada “Descentralización y Democracia Participativa, una mirada desde la gobernanza”, allí buscó reflexionar la participación participativa con la idea de gobernanza, de manera tal que la sociedad pueda colaborar con la gobernabilidad de las instituciones.

“Actualmente se ven otras manifestaciones de la democracia además del voto, como lo es la integración a presupuestos participativos, lo que implica una nueva gobernanza, buscando legitimar  las políticas por medio de la participación ciudadana, cuanto más participan, más legitimada está la política”, dijo.

En ese sentido, los PP son difíciles de implementar porque suponen la existencia de redes ciudadanas fuertes, de organizaciones sociales, de cooperativas, de jóvenes agrupados bajo un fin, que impliquen organización y compromiso.

Estas redes pueden ser flexibles, más desorganizadas o de vida cotidiana como las que se dan en una reunión en la esquina, en la feria, serían formas de organización colectiva, y una sociedad rica en ese sentido con más capital social, es más proclive a que  tengan más éxito las políticas participativas. En Uruguay las organizaciones sociales no tienen una tradición de gran participación, donde es más que nada una democracia representativa y delegativa y hay una cultura participativa menor a la que se desarrolla por ejemplo en Brasil.

“El tema está en cómo medir esa participación en los PP que propone el gobierno como para que sea una gobernanza participativa realmente legitimada”, concluyó.